Friday, April 25, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

ANECDOTARIO

Aquella noche Policarpo Rengifo, al ponerse el uniforme de gimnasia, para la actuación en el Teatro Alhambra, sacó el único sol que tenía en el bolsillo, que dicho sea de paso, entonces era bastante dinero, porque a más de ser “nueve décimos fino”, tenía un poder adquisitivo fantástico, comparado con los de hoy, que apenas da para un pasaje en ómnibus.
Sacó pues su sol del bolsillo del pantalón de calle y lo puso en el de su pantalón de ejercicios.
La entrada a las paralelas consistía en alzarse sobre las manos, poner las corvas sobre una de las barras, coger con los empeines la otra y subirse para quedar en medio y continuar el número.
Pero sucedió que tan pronto como se puso sobre sus manos y metió las piernas entre las paralelas, el sol se le cayó al piso del escenario, que tenía un ligera inclinación a la platea.
Como cayera de filo empezó a rodar lentamente hacia abajo, ante la mirada de Policarpo, que colgado no se decidía si continuar con el ejercicio o suspenderlo para ir en busca del sol que se alejaba peligrosamente.
Un sol era mucho sol para Polico, de modo que decidiéndose instantáneamente, sin más impulso que sus propias piernas, se tiró en extraña y peligrosa “palomita” hacia el sol rodante, acertando a cogerlo cuando ya llegaba al filo del escenario.
El público que estaba lejos y no había visto la tragedia del sol caído-creyó que tal era el número de Policarpo, que en realidad tenía emoción y peligro-aplaudía a rabiar, mientras que los de cerca, que vieron que se trataba de la salvación del sol peruano, reía a más no poder.
Polico, con el sol muy seguro repitió el ejercicio, es decir la entrada, porque la “palomita” que hizo, jamás podría haberla repetido, por lo peligroso de su ejecución.

&&&

He aquí la constitución de los cuatro equipos de fútbol, y los dos equipos infantiles en 1,926.
PRIMER EQUIPO
Ramón Cisneros, Julio Silva, Francisco Ríos, Francisco Runciman, Carlos Núñez, Ángel Delgado, Vicente Salas (capitán), Lorenzo Ramírez, Arístides Rengifo, César Cárdenas, Lizardo Ruiz Silva.
SEGUNDO EQUIPO
Antonio Wong, Pablo C. Montalván (capitán), Carlos Picón, Guillermo Panduro, Josué Guabloche, Ernesto Panduro, Rafael Calvo, Adolfo Silva, Francisco Elgegren, Francisco López, Enrique Najar.
TERCER EQUIPO A
Alfredo Ferreira, Ruperto Vela, Armando Vásquez (capitán), Gerardo Jansen, Efraín Ruiz, Simeón Pinedo, Miguel Insapillo, Adolfo Cárdenas, Carlos Tello, Nicolás Flores Pezo, José M. Gutiérrez.
TERCER EQUIPO B
Leoncio H. Vásquez, Francisco Dávila, Miguel A. Lanata (capitán), Juan Díaz, Amador Bartens Llerena, Adolfo Flores, Carlos López, César Panduro, Víctor Barreto, Antonio Alván Ramírez, Juan Santiago Flores.
EQUIPOS INFANTILES
A: Guillermo Wong, Jorge Borda Morey (capitán), Máximo Sánchez Morey, Rómulo Rocha, Narciso Basagoitia, Alberto Chávez, Benjamín Tovar, Alejandro Ramírez, Román Gómez, Carlos Vásquez, Enrique Vásquez Peñaherrera.
B: Gregorio Zagaceta, Luís García, Elías García, Víctor Olórtegui, Juan Miguel Arévalo, Hernán Olórtegui (capitán), Lizardo Paredes, Mauro Javier Olórtegui, Oscar Vásquez, Víctor Cohen, Ramón del Castillo.

&&&

Alejandro Sinti Calampa, el hábil interior derecho del José Pardo ingresó a la marina porque le tocó en suerte hacer el servicio militar.
A veces hacía de marinero en una lanchita llamada Itaya, tan pequeña, que su dotación estaba constituida por dos hombres y se la empleaba para llevar a las autoridades a la recepción de los barcos extranjeros que anclaban en medio del río.
Una tarde en ese servicio, y llevando a bordo al doctor Verástegui, que al mismo tiempo que era presidente de la Comisión Técnica de Deportes, era médico titular, casi al tocar la escalera del barco brasileño, naufragó, poniendo en peligro la vida del dicho doctor, que fue salvado por el marinero de servicio, quien cogiéndolo a tiempo lo sostuvo a flote hasta que recibieron auxilio. Verástegui se deshacía en expresiones de agradecimiento en cuantas ocasiones tenía, y Sinti que siempre fue un reverendo mentiroso, no se sabe cómo llegó a atribuirse la hazaña del salvamento. Y también cuando se le presentaba la oportunidad decía: “Yo he cumplido con mi deber porque Verástegui es el presidente de los sportsman y yo soy su vasallo”.
Tanto llegó a sugestionarse con la mentira que él mismo llegó a creérsela y de lo único que hablaba en toda reunión era del salvamento. Miguel Villacorta que no perdía oportunidad para hacerle chistes compuso una canción que empezaba así:
Sinti está haciendo
la mar de atrocidades
porque se cree
un gran “shoteador”
pero olvida
que Vargas y Villacorta
son superiores
y siempre lo serán.
Sinti tomó en serio la canción, buscó un maestro de guitarra y pronto era su favorita en todas las fiestas.

&&&

A propósito de Verástegui. Era un entusiasta deportista. Sólo tenía un defecto, (algo muy humano por cierto) creía que todo lo que pensaba, ordenaba o hacía en el deporte era necesariamente correcto.
Siendo presidente de la Comisión Técnica del CON, no se sabe porque causa dispuso que los equipos de fútbol no abandonaran la cancha por ningún motivo entre los dos tiempos. La disposición fue comunicada a los clubes pero nadie le dio importancia.
Aquella tarde en la Plaza 28 de Julio, cuando terminó el primer tiempo del partido que se jugaba entre el Pardo y Regimiento y los jugadores se dispusieran a salir se encontraron con que el doctor Verástegui, con grandes ademanes y ordenes lo impedía. Asombrados e indecisos los jugadores no sabían qué hacer. El público pifiaba, los dirigentes discutían, y todo hacía creer que se iría a armar un gran lío.
Julio Silva Bartra, capitán del José Pardo se acercó a uno de los dirigentes y le dijo algo al oído. Este un poco azorado llamó al doctor Verástegui y también algo le dijo en voz baja. Verástegui vaciló un instante y por fin algo turbado dijo: ¡Que salgan todos los que quieran!
Averiguado qué fue lo que dijo Silva, se supo: “¡Quiero hacer pichi!”.

&&&

Y ya que de Verástegui hablamos… En cierta ocasión se estaba disputando una competencia de salto largo y Verástegui “huincha” en mano estaba dando la marca de los saltos. Probablemente se equivocaría y dio para un competidor muy conocido una marca de 6.62 m. La marca era espectacular y batía todas las otras. Más aun; era un record nacional. Entre asombrados e incrédulos concluyeron la prueba y se anotó la marca.
Algunos domingos después se repitió la competencia y de nuevo Verástegui controlaba las marcas; pero el saltador de los 6.62 no podía repetir la hazaña, uno de ellos preguntó cómo no siquiera se aproximaba a ella, y Julio Silva uno de los recordman locales comentó: “Es que el otro día han medido con el metro de Verástegui”.
Desde entonces se hizo corriente preguntar si las pruebas se iban a medir con el metro usual o con el de Verástegui.

&&&

Cuando se fundó el CNI, todos los colegiales que pertenecían a los equipos locales salieron de sus respectivos clubes. Pero, como siempre, el afán de conformar un equipo poderoso indujo a los directivos del Colegio a tratar de hacer esta medida extensiva hasta los profesores, según resoluciones Directorales de 11 de mayo y 9 de junio de 1,926, interpretadas por la Junta de Profesores. Lizardo Ruiz Silva, puntero zurdo del José Pardo, fue objeto de esta disposición. Se cambiaron notas entre las dos instituciones y para evitar que Lizardo tuviera complicaciones en su trabajo como profesor del Colegio, José Pardo le concedió licencia de su cargo de Director Técnico de Deportes del club. Por mucho tiempo duró la tirantez entre las instituciones deportivas y el CNI, debido a la prohibición que pretendía establecer a los alumnos de pertenecer o actuar por otro club que no fuera el CNI. El último intento, que también fracasó fue cuando en 1,948, pretendió impedir que Augusto Cashú, que defendía la meta del José Pardo, actuara por este y se le quiso obligar a que lo hiciera por el CNI. Entonces la Liga de Fútbol de Maynas, oficialmente estableció que tal resolución no encajaba en la especial reglamentación del deporte.

&&&

Una de las simpáticas iniciativas del CON fue la elección de la Reina del Deporte, acogida con gran entusiasmo por todos los clubes locales. Como era la época de la actividad deportiva femenina, había un ramillete tal que la elección habría de ser reñida e interesante. Pero fracasó en parte porque las condiciones impuestas por el CON, estaban fuera de la realidad y hasta de la lógica. En principio se pensó que cada institución lanzaría una o mas candidatas para que el público eligiera entre ellas, pero, al CON se le ocurrió que cada club eligiera su Reina, para que luego dicho organismo sorteara entre las elegidas. Tal procedimiento no pareció acertado al José Pardo, que había propuesto como candidatas a Rosa Palestini y Luz Angélica Velásquez y después de un pequeño cambio de notas y deliberaciones retiró sus candidatas. Se temía que dicho procedimiento ya estuviera preparado, dadas las costumbres imperantes y que aun hoy tiene rezagos, pero al final de la elección la que salió en el sorteo reunía los atributos de una verdadera reina. Fue la reina del Loreto, FRANCISCA HERCILIA GUTIERREZ ESPINAR, cariñosamente mas conocida por “Panchina”. Tenía belleza, prestancia y linaje y el José Pardo reconoció gustoso a la soberana e incluso le hizo varias manifestaciones de simpatía. Además, era hija de uno de sus connotados socios: Alfredo Gutiérrez.

&&&

La cancha del “Bembon” fue designada Campo Athletic Nº 2 y estaba destinada para los ejercicios de la sección femenina. Los instructores cuando se hacía los ejercicios de carrera de 50 metros se colocaban al final de la cancha, que apenas excedía de tal medida y como el terreno estaba limitado por una alambrada de púas, tenían que contener con cierta habilidad a las chicas que llegaban a la meta para desviarlas de la alambrada. Ramón Cisneros notó que el tal procedimiento consistía en esperar a las chicas con los brazos abiertos y hacerlas describir un cuarto de círculo con toda suavidad, para que siguieran el impulso sin detenerse violentamente. Esta demás decir que Ramón desde entonces no faltaba a dichos entrenamientos y se especializó en el procedimiento.

Thursday, April 24, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

Las pruebas atléticas se computaron con 5, 3 y 1 punto para los tres primeros puestos, con medallas de plata, bronce y diplomas respectivamente, y el fútbol con 2 puntos para el ganador y 1 para el empatado.
El trofeo para el campeón de fútbol consistía en la “Copa la Hormiga” obsequio del señor Alfredo Gutiérrez, propietario de la imprenta de ese nombre, y un escudo con medallas de plata, para grabar los nombres de los jugadores.
El resultado del fútbol fue el siguiente:
Primera fecha.- 27 de junio- Regimiento 1/Loreto 0- José Pardo 2/Marina 0.
Segunda fecha.- 4 de julio- Dos de Mayo 0/Loreto 0- Marina 1/Regimiento 0.
Tercera fecha.-11 de julio- José Pardo 2/Loreto 0- Regimiento 1/Dos de Mayo 0.
Cuarta fecha.- 18 de julio- Marina 1/Loreto 0- José Pardo 2/Dos de Mayo 1 Quinta fecha.- 28 de julio- José Pardo 1/Regimiento 0- Marina 3/Dos de Mayo 0.
Dio el siguiente puntaje:
José Pardo- 8
Marina- 6
Regimiento- 4
Loreto- 1
Dos de Mayo- 1

El 30 de julio fue entregada la “Copa la Hormiga” y el escudo con medallas al campeón invicto de 1926, por la reina del deporte señorita Francisca Hercilia Gutiérrez, y el 5 de agosto un grupo de caballeros, socios del José Pardo ofreció al equipo campeón un banquete por su triunfo que se sirvió en los salones del Centro Internacional.
En las pruebas atléticas obtuvieron los primeros puestos:

100 metros- Julio Silva Bartra- 11’ 4’’- José Pardo
200 metros- Julio Silva Bartra- 23’ 1’’- José Pardo
400 metros- Fernando Carrillo- Marina
800 metros- Pedro Heredia- Regimiento
1,200 metros- Vicente Salas- José Pardo
100 metros vallas- Fernando Carrillo- Marina
400 metros vallas- Fernando Carrillo- Marina
Salto largo- Julio Silva- 5.45 m.- José Pardo
Salto alto- Adolfo Vargas- 1.60 m.- Marina
Salto triple- Ramón Cisneros- 12.48 m.-José Pardo
Garrocha- Adolfo Vargas- 2.80 m.-Marina
Bala- Julio Silva- 9.30 m.-José Pardo
Disco- Dela Cruz Huamán- 30.68 m.- Regimiento
Jabalina- Julio Nolorbe- Regimiento
Postas-José Pardo
Nudo de guerra-Regimiento.

Estas marcas comparadas con las que recientemente habían sido controladas por las autoridades deportivas de Lima, de los atletas capitalinos, daban una idea de la paridad y esperanza de nuestro deporte.
J. Morales había puesto 11’ 4’’ en los 100 metros y era de presumir que la del capitalino debió ser hecha en condiciones mucho más favorables que la de Silva, que corría sin zapatillas con clavos, es decir descalzo, y su partida así como la de todos los locales, no llenaba los requisitos de técnica que exigía un buen rendimiento.
La marca de salto largo, también de Silva quedaba 86 cm detrás de la de Luís Otero (6.31), pero, bueno es advertir que Silva marcó 5.86 m., y Carrillo 5.80 en el Campeonato del Águila.
La marca de salto de Emilio Soyer de Lima era 5 cm. mayor que la de Vargas, pero, cabe también advertir que Canga ya había puesto 1.65.
J. Bresani había saltado 3.30 con garrocha en Lima; Noriega y Berger habían saltado cómodamente 3 metros en el Campeonato del Águila, y no lo hicieron más porque la varilla no podía subirse más, pues los postes sólo tenían 3 metros y los competidores habían quedado en 2.80.
Todos estos datos fueron extraídos de una comunicación de los organismos deportivos de Lima, remitida para referencia al CON de Iquitos.
La sección femenina del José Pardo hizo su primera presentación el 14 de junio de 1926 en pruebas atléticas y partidos de hand ball, deporte alemán para damas con cierto parecido al voley ball.
Está demás decir que Loreto y Dos de Mayo, casi simultáneamente crearon sus respectivas secciones femeninas, que también se preparaban con entusiasmo para competencias que habrían de dar interesantes resultados.
En el Loreto una chiquilla de 14 años, cuyo corazón solo latía por el rojo y blanco de sus colores, fue la gestora de la formación de dicha sección: Asteria del Águila, y quienes la acompañaron fueron Maria Brigida Nascimento, Julia Montero, Rosa Montero, Feliciana Fachín, Encarnación Dávila, Adolfina Page, Carmen Ruiz, María Rion, Adela Braizat, Luzmila Perea, Etelvina Perea, Ángela Araujo, Sara E. Ozambela, Manuela Ruiz, Mercedes Araujo, Aurora López, Teresa Montero, Adalguisa Mattos, Consuelo Mattos e Isabel Rengifo. Y lo mismo ocurrió en el Dos de Mayo, donde Mercedes Greja y María Luisa del Castillo, reunieron un grupo de chicas que habría de ser uno de los primeros equipos femeninos que jugó fútbol en el Perú. Con ellas estaban Hilda Rivera, Delia Vargas, Florentina Vargas, Selfa Vargas, Rosa Vargas, Esther Chacón, Emma Sánchez, Ernestina Tafur, Carmen Rojas, Cecilia Ramírez. Pero aun cuando era demasiado pronto ya se quería deslucir la actuación e iniciativa de los elementos femeninos del José Pardo. “El Oriente”, en un artículo decía entre otras apreciaciones, que las socias del Pardo ya pertenecían a otras instituciones deportivas locales. Aunque la especie no merecía darle importancia, Berger desmintió públicamente dicha afirmación con el fundamente de que la Sección Femenina del José Pardo fue la primera fundada en Iquitos por espontánea iniciativa de las señoritas que habían solicitado su ingreso. Un semanario cuyo director responsable, y dueño era una periodista de nombre Nina de Flores, hizo también una crítica del deporte que practicaban las chicas y entre otras poco alentadoras apreciaciones las acusaba de “snobismo”. Eran detractores o personas que creían saber mucho y se erigían en jueces o críticos a falta de otro medio de darse importancia. Pero el colmo de la inteligencia fue que nadie les dio importancia. Ni las chicas ni el público, muy sensatamente, les hicieron caso y continuó la práctica femenina de los deportes atléticos. Las secciones femeninas habrían de tener, decidida importancia en las fiestas de celebración del XX aniversario del José Pardo y en la vida deportiva local, en la que por espacio de tres años, ocupó un plano preferencial en la atención de las autoridades deportivas. La nota saltante fue un partido de fútbol entre los equipos femeninos de Loreto y Dos de Mayo, realizado en la Plaza 28 de Julio y que ganó Loreto por 2 a O. Los goles los hizo Asteria del Águila, capitana de Loreto. Dos de Mayo estaba capitaneado por Mercedes García. Un hecho importante para el deporte local fue la iniciativa lanzada por el Prefecto Temístocles Molina Derteano, de la construcción de un Estadio. Solicitó la cooperación de los clubes locales, los que la acogieron con entusiasmo ofreciendo su incondicional colaboración. Loreto ofreció un terreno de su propiedad. Otro proyecto interesante de la delegación del CON, que auspició la iniciativa de los clubes locales, fue el viaje de una delegación de fútbol al Brasil. Con este motivo se inició la intensa preparación de un combinado que reunía los más destacados valores del fútbol de entonces. Infelizmente no pudo concretarse el arreglo definitivo, y por otra parte las dificultades de un viaje que entonces hubiera sido largo, pues el recorrido tenia que hacerse por la vía fluvial, que muchos de los jugadores no podían hacer por sus ocupaciones, aplazaron indefinidamente el proyecto, olvidándose por completo luego. Al terminar el periodo institucional el club contaba 101 socios activos, 131 auxiliares, 42 en la sección femenina y 35 en la sección infantil. La sección atlética tenía 25 miembros, la sección gimnástica 30 en tres secciones, y los equipos de fútbol 52 en 4 equipos, y dos equipos infantiles. La sección de box estaba a cargo de Alfredo Casales dentro de las actividades gimnásticas nocturnas, y se realizó con los auspicios del club un encuentro de box entre Casales y el profesional San Román Romero, en el Teatro Alhambra, que los jueces declararan tablas. Por una deferencia especial al José Pardo, Loreto en un gesto de confraternidad, anticipó al 22 de agosto la celebración de su fiesta de aniversario a fin de destinar el 29 al gran desfile deportivo que había organizado el Pardo como iniciación de los festejos de su XX aniversario. En dicha fiesta jugó José Pardo con Dos de Mayo, arbitrando Juan José Ramírez un partido que resultó empate. El 8 de agosto se eligió la nueva Junta Directiva. El balance final de las actividades futbolísticas fue el siguiente:

Infantiles: jugados 4- ganados 1- empatados 2- perdidos 1
Tercero B: jugados 3- ganados 2- empatados 1- perdidos 0
Tercero A: jugados 4- ganados 1- empatados 1- perdidos 2
Segundo: jugados 4- ganados 1- empatados 1- perdidos 2
Primero: jugados 19- ganados 11- empatados 5- perdidos 3
TOTAL jugados 34- ganados 16- empatados 10- perdidos 8

Friday, April 18, 2008

IMAGENES PARA EL RECUERDO

Rosa Palestini superando la valla de 1.25 m. en 1927




Sección femenina del Athletic Club José Pardo.







HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El vigésimo segundo periodo institucional entre el 12 de setiembre de 1,925 al 12 de setiembre de 1,926 instaló la Junta Directiva en una sencilla ceremonia, dentro del ritual de Sesión Solemne, y estaba constituida así:
Presidente: Emilio Berger- Vicepresidente: Gustavo Peláez- Fiscal: Jorge Noriega Rengifo- Director Técnico: Meneleo Meza- Tesorero: Melchor Celis- Secretario: Emilio Angulo Rojas- Pro-secretario: Humberto Sotomayor- Pro-tesorero: Carlos Documet- Vocales: Juan Daniel Arévalo- José Chapiama- Ángelo Ratteri-
La proximidad del vigésimo aniversario imprimió a los dirigentes un ritmo de intensa actividad, que la transformación misma de los sistemas creados por los nuevos organismos deportivos había de acrecentar, debido a que todo estaba ligado en forma tal que el desarrollo del deporte en la institución y en el ambiente local eran uno solo, y al que tampoco estaban ajenos Loreto y Dos de Mayo. La transferencia de los títulos de propiedad del local, que en forma nominal se había hecho a la señora Rosa de Celis, en resguardo de los abusos del general Álvarez, fue regularizada con la intervención gratuita del socio notario Rosell Santolaya. Logrado este objetivo los esfuerzos se encaminaron a la preparación de los festejos del vigésimo aniversario y como homenaje especial digno de tal acontecimiento, se acordó la colocación de las fotografías de todos los socios fundadores y ex presidentes en los salones del club, y como preliminares a la culminación del periodo se estableció un orden de sustentación de charlas mensuales por los socios en las sesiones de Junta General He aquí los que sustentaron las charlas y los temas que trataron:
Doroteo Arévalo: “La educación, base del orden y progreso de las instituciones”- Meneleo Meza: “Responsabilidad de los socios en la vida institucional”- “La educación física consecuencia de una ley natural y universal”- Felipe R. Documet: “Conocimiento de los derechos y obligaciones para el progreso de las Instituciones”- Lizardo Ruiz Silva: “Influencia y peligro del abuso del alcohol en el deportista”- Manuel Rosell Santolaya: “Importancia del deporte en ambos sexos”- Rosa Palestini: “El deporte en la mujer y su trascendencia en la familia, la sociedad y la nación”- Alfredo Burga Cisneros: “El cultivo del deporte no es enemigo de la feminidad”.
En las charlas ofrecidas en el orden inserto, se puede notar en las últimas, la relación de la mujer con el deporte. Y es natural que esto fuera así, ya que el 8 de junio se creó la Sección Femenina del José Pardo, con la aprobación de una moción presentada por 15 señoritas cuyos nombres inician la historia del deporte femenino en Loreto. Ellas fueron, en el orden que firmaron la moción: Emilia Beuzeville, Rosa Palestini, Luisa Palestini, Eduarda Augustini, Rosa Augustini, Mercedes Augustini, Mary Edery, Sara Edery, Elvira Edery, Consuelo Edery, Luz Angélica Velásquez, Sara Mutín, Isaura García, Andrea Rocha, y Maria Luisa Camino. El club acogió con beneplácito la iniciativa y de inmediato se nombró una Comisión para formular los reglamentos respectivos y los instructores que habrían de hacerse cargo de la preparación de las noveles deportistas. La comisión se compuso de Emilio Berger, Manuel Machado, Eduardo Noriega, y Doroteo Arévalo. Los instructores fueron Gustavo Peláez, Emilio Berger y Manuel Machado. Por 13.00 soles mensuales se alquiló el “Bembon” y de inmediato empezaron las actividades deportivas femeninas.
El 1º de diciembre de 1925 se instaló la delegación del Comité Olímpico Nacional, formado por el capitán de fragata Alejandro Valdivia, los doctores Wenceslao Pinillos Rosell, Matías Ferradas, Aquiles Donayre Mesía, Demetrio Hernández, y los señores Carlos Sharphe y Arturo Robinson.
La Federación, que ya tenía dos años de actuación, al crearse el CON sintió disminuida su autoridad, ya que el nuevo organismo pidió la afiliación de los clubes locales y el envío de sus Estatutos y Reglamentos respectivos; creó una Sección Técnica de Fútbol cuya presidencia recayó en el Dr. Gerardo Verástegui; de Atletismo, Ernesto Hoffman; de Tennis, John Wood Massey; de Esgrima el teniente Julio Vargas Llosa; de Natación y Regatas el teniente 1º Roberto Velasco, y de Diversos Deportes, Manuel Machado Neves. Las instituciones deportivas creían ver en el CON, un organismo que limitaba su independencia y le impondría subordinación estatal y en consecuencia la de la Federación Sportiva, cuyo dilema, por estar constituida por delegados de los clubes, era desaparecer o sujetarse a la autoridad del CON. Después de tres meses de deliberaciones y cambio de comunicaciones, la Federación se transformó, primero en Liga Departamental de Balompié y definitivamente, en junio de 1,926, en Liga Departamental de Fútbol, afiliándose entonces el José Pardo al CON, pero conservando lo mismo que los otros clubes, sus delegados en la Liga de Fútbol, organismo que estimaban como particular y propio ya que su subsistencia dependía de ellos. Pero la influencia del CON, fue provechosa, ya que sus directivos estaban animados de los mejores propósitos hacia el beneficio y progreso del deporte. De este modo el 25 de abril de 1926 se jugó el primer partido de fútbol, bajo el control de la Dirección Técnica de Fútbol del CON. El 18 de mayo de 1,926, se fundó la Asociación Deportiva Colegio Nacional Iquitos, que poco después usando sólo las siglas del nombre quedó definitivamente como Asociación Deportiva CNI, entrando de inmediato a la actividad deportiva con gran beneplácito de la afición. La iniciativa fue netamente estudiantil y la mayor parte de los profesores del Colegio Nacional Iquitos, encabezados por su director Dr. Pedro del Águila Hidalgo, la propiciaron con gran entusiasmo. Fue en una de sus aulas donde se reunieron alumnos y profesores, cuyos nombres han quedado grabados en un interesante pergamino con motivos alegóricos, que la hábil pluma de uno de ellos, Aníbal La Torre Ique, compuso posteriormente. Muchos de ellos eran socios jugadores de las otras instituciones, y en realidad fue CNI, la última que al nacer llevó a sus filas alguna influencia de ellas. Aunque tuvo algunos encuentros futbolísticos de carácter amistoso no intervino en las actividades deportivas oficiales de 1,926, porque su organización y preparación, pese al entusiasmo que desplegaban aun no era suficientemente fuerte como para enfrentarse a los demás que estaban en la plenitud de su forma. Las actividades deportivas locales fueron ininterrumpidas salvo en los meses de febrero y marzo de 1926, en los que por la fricción producida entre los nuevos organismos rectores, no hubo actividad oficial alguna. Entre el 24 de setiembre de 1,925, en que la Federación organizó una fiesta deportiva para conseguir fondos Pro Plebiscito Tacna y Arica, hasta el 1º de enero del 26 hubo constante actividad.
Como siempre la rivalidad entre José Pardo y Loreto se destacaba produciendo incidentes. Así, por ejemplo, el 12 de octubre Loreto ganó a José Pardo por 1 á 0, pero José Pardo encontró desacertado el arbitraje de Carlos Del Águila, que según expusieron en queja que presentaron a la Federación, se había parcializado con su club. En dicha queja, pedía el José Pardo para lo sucesivo, que los referee designados no pertenecieran a ninguno de los clubes participantes. Quizá sea interesante puntualizar que el fallo que provocó la reclamación contra Del Águila, fue el haber decretado un gol de tiro libre, que según afirmaba José Pardo, su guardavalla lo había dejado pasar sin tocar la bola porque sabía que no podía ser gol sin que la tocara otro jugador. Es decir un tiro indirecto. Al finalizar el año de 1925 la Federación organizó el primer campeonato de fútbol excluyendo las competencias atléticas. La última fecha de dicho campeonato que constó de 10 partidos, entre los tres clubes, Marina y Regimiento Nº 19, se jugó el 10 de enero entre Loreto y José Pardo, ganando éste por 2 a 0, en la Plaza 28 de Julio. El resultado final del campeonato fue 10 puntos para José Pardo, 8 para Loreto, 6 para Dos de Mayo y Regimiento, y 4 para la Marina.
Los que intervinieron en los cuatro partidos, conformando el equipo del Pardo, con ligeras variantes entre uno y otro, fueron: Ramón Cisneros, Antonio Wong, Francisco Ríos Vásquez, Julio Silva Bartra, Francisco Runciman, Carlos Núñez, Ángel Delgado, Pablo C. Montalván, Vicente Salas, Lorenzo Ramírez, Adolfo Silva, Rafael Calvo, César Cárdenas Arias, Arístides Rengifo, Josué Guabloche, Lizardo Ruiz Silva y Ernesto Panduro. Fue pues el de 1,925 el primer campeonato oficial de fútbol realizado en Iquitos y cuya conquista correspondió al José Pardo. En el lapso de enero a abril se realizaron varios partidos de carácter amistoso, aunque siempre bajo el control de la Federación. El 17 de enero en la Plaza 28 de Julio, Regimiento y Loreto jugaron un partido que no concluyó por la lluvia y en el curso del cual se produjeron varios incidentes que degeneraron en pugilato. El 31 del mismo jugó Loreto con Dos de Mayo en el mismo sitio, ganando este último por 2 á 1. El 28 de marzo y 11 de abril jugó Dos de Mayo con José Pardo, ganando los azules por 4 a 2 y 2 á 1, el 25 de abril se realizó el primer partido bajo el control oficial de la Dirección Técnica de Fútbol del CON, entre José Pardo y Regimiento, ganando el primero por 2 a 0 y actuando como árbitro Luís Alfonso Navarro Cauper. Los equipos de ambos fueron los siguientes: José Pardo:
Ramón Cisneros, Francisco Ríos, Julio Silva, Francisco Runciman, Carlos Núñez, Ángel Delgado, Vicente Salas, Lorenzo Ramírez, César Cárdenas, Arístides Rengifo, y Lizardo Ruiz Silva. Regimiento:
Alberto Del Río, Lorenzo Montenegro, Agustín Larrea, Pablo Correa, Abel Cornejo Varillas, J. de la Cruz Huamán, José Ramos, E. Cobos, M. Burga Reyes, Marcial Velásquez Soto, (mas conocido por Zancudo), y Carlos Guillén. Por entonces el cuadro más completo era el del Regimiento, cuya conformación hemos dado, pero que además contaba entre otros valores, con Augusto Romero, Oscar Corzano Augusto Vidalón y Pedro Heredia, que lo hacía el contendor más peligroso para cualquiera de los equipos locales. De este modo casi todas las competencias amistosas se hacían entre José Pardo y Regimiento las que daban como resultado la victoria del primero con gran descontento de los militares que buscaban la ocasión del desquite, vale decir, con toda caballerosidad. De este modo el 13 de mayo, después de 7 victorias seguidas, perdió José Pardo por 2 a 1, actuando como árbitro Fabio Casado y disputándose una pelota de fútbol obsequiada por el teniente Francisco Gamarra. El 23 de mayo se jugó la definición de la Copa Telmo Vásquez, obsequiada al Loreto por el socio de dicho nombre, competencia en la que sólo intervinieron Loreto y Regimiento, y después de un empate a 2 goles ganó en definitiva Regimiento por 1 a 0. La calidad y poderío de los equipos de fútbol que se notaba en cada encuentro, creaba un estimulo para lograr la superación y todos hacían cuanto estaba a su alcance para mejorarlos. Este clima dio por resultado que los jefes de la Marina, engancharan con contratos de trabajo en el cuerpo, a muchos jugadores de los clubes locales, quienes, por el natural afán de mejorar su condición económica, aceptaron sin vacilar. De este modo pudo la Marina conformar un poderoso equipo que casi era un seleccionado de los clubes.
Júzguese por la siguiente relación: Anselmo del Castillo, Fernando Orrillo, Máximo Themme, (Loreto); Manuel Pezo, Mariano Flores, Moisés Panduro “Mocho”, Francisco Paredes (Dos de Mayo); Alejandro Sinti, Juan B. Gabiola, Adolfo Vargas, Jorge Raygada, Lorenzo Ramírez, (José Pardo). Dos de Mayo, que se sintió más afectado elevó enérgica protesta ante el CON, por la actitud de la Marina, en contraste, según decía en su reclamo, con la de Regimiento, que preparaba sus jugadores seleccionando de entre sus mismos elementos y solicitaba ayuda a su protesta, de Loreto y José Pardo, para no reconocer tal procedimiento. José Pardo después de estudiar detenidamente el asunto en un amplio debate, declaró, en principio, “que el jugador por su derecho de hombre libre puede pertenecer a la institución que le simpatice y no se le podía limitar este derecho que solo podía ser regulado por sus sentimientos de lealtad, cariño a la institución cuyos colores jura defender, y moralidad deportiva”, pero que apoyaba por espíritu de solidaridad el reclamo de Dos de Mayo. El reclamo no tuvo ningún efecto para limitar el procedimiento, ni menos la Marina obtuvo los frutos que esperaba de él pues dicha preparación estaba encaminada a la conquista del campeonato de 1,926 que estaba organizando el CON y que como veremos se le escapó. El 27 de junio se inició dicho campeonato. Las pruebas atléticas que incluía y que sólo fueron computadas como pruebas individuales para los premios respectivos fueron:
Carreras de 100, 200, 400, 800, y 1,200 metros.
Carreras con vallas de 100 y 400 metros.
Saltos alto, largo, triple, y con garrocha.
Lanzamiento de bala, disco y jabalina.
Carrera de postas (se desterró la carrera con banderas).
Nudo de guerra.

Sunday, April 13, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

En enero de 1,925 se reinició el campeonato “Copa del Águila” cuyo desarrollo estuvo matizado con la siempre encarnizada rivalidad, acentuada en los partidos de fútbol muy especialmente cuando estos se disputaban entre José Pardo y Loreto. Una nota periodística de la época dice refiriéndose a un partido entre estos dos clubes: “lucharon con encarnizamiento que aplaudiríamos si no viésemos asomar entre el amor propio, sentimiento de altivez y dignidad, como la cabeza de una víbora asquerosa el odio y la rencilla partidarista”… “nos es satisfactorio dejar constancia de la correcta disciplina del Athletic en todo el curso del juego” (sic)- diario “El Oriente”. Fruto de este estado de ánimo fueron las muchas reclamaciones formuladas, muy especialmente por Loreto, ante la Federación Sportiva, la que el 7 de abril declaró nulo el campeonato y en estado de revisión por las supuestas irregularidades denunciadas. Aquí se produjo una nueva interrupción que duró hasta el 11 de junio, pues, el 9 del mismo, la Federación declaró válidas todas las pruebas, excepto las de tiro al blanco, que anuló. Pero esta interrupción no fue de inactividad pues como estaban de entusiasmados, Dos de Mayo puso una Medalla de Oro para disputarla con el José Pardo en dos partidos, el primero de los cuales se jugó el 10 de mayo, ganando Dos de Mayo por 2a 1. El 31 del mismo mayo José Pardo organizó una fiesta deportiva en homenaje a sus socios Berger y Ratteri, por su vuelta al terruño, y de los atletas que habían tenido mayor puntaje en el Campeonato del Águila. Entre estos estaba Julio Silva del José Pardo, Carrillo del Loreto, Domingo Mitidieri del Dos de Mayo, Pedro Canga de la Marina y Abel Cornejo Varillas del Regimiento; en honor de quienes se hizo la fiesta, culminando esta con una carrera con banderas y un partido de fútbol entre Dos de Mayo y José Pardo. El 11 de junio, como dijimos se reanudó el Campeonato del Águila, con las pruebas de tiro. Estas dieron como resultado una nueva victoria del José Pardo, que hizo 53 puntos contra 44 del Dos de Mayo y 36 del Regimiento. Loreto y la Marina no se presentaron a la prueba y con ella se dio por terminado el campeonato proclamando la Federación al José Pardo, campeón con 129 puntos, contra 89 del Dos de Mayo, 74 del Regimiento, 53 del Loreto, 24 de la Marina y 0 del Liviano. El trofeo del concurso de tiro también se adjudicó el José Pardo y los premios individuales fueron el primero para Fernando Carrillo del Loreto, el segundo fue sorteado entre Canga y Cisneros que tenían igualmente 11 puntos, quedando segundo Canga y tercero Cisneros. La proclamación se efectuó el 22 de junio. Pero el 27 de junio, Loreto presentó nuevamente a la Federación una reclamación sobre su resolución en el resultado de las competencias de tiro y pedía que se realizara de nuevo, anticipando que en caso de negativa, llevaría el reclamo a la Confederación Nacional de Deportes de Lima. La Federación Sportiva contestó diciendo que era autónoma en sus decisiones y sin autoridad superior revisora de sus procedimientos, por cuanto la Confederación Nacional a la que solicitaron su afiliación no había atendido oportunamente el pedido, y además había desaparecido por R. S. Nº 1748, sustituyéndola el Comité Olímpico Nacional, organismo este al que en breve solicitaría su afiliación. Añadía que el primer concurso de tiro se había anulado por las irregularidades de la que adoleció y la no concurrencia del Regimiento, pero, que para el segundo concurso, se le hizo al Loreto doble invitación; por Of. Nº 62 del 4 de junio, y verbal del Capitán Carlos Barriga, Director Técnico de la Federación, las que fueron contestadas con estas palabras: “El Club Loreto no tomará parte en este match”. El 14 de junio se jugó el segundo partido por la Medalla de Oro, del Dos de Mayo, en el que se armó un escándalo de proporciones, cuando Adolfo Vargas al ejecutar un corner desde la punta izquierda, produjo un gol olímpico que Dos de Mayo no quiso reconocer, truncándose el partido que se volvió a jugar el 28 de junio, con motivo de la distribución de los premios del Campeonato del Águila, en una fiesta deportiva que tuvo diversos números de atletismo y un partido de segundos equipos entre Regimiento y José Pardo, que ganó este por 3 a 0. El partido entre Dos de Mayo y José Pardo por la Medalla lo ganó Dos de Mayo sin incidentes. Las marcas mas importantes del Campeonato del Águila fueron: la de 100 metros de Julio Silva 11’ 3’’ y Carrillo 11’ 4’’; salto alto, Toribio Solsol 1.65 m., Adolfo Vargas 1.58 m. y Pedro Canga 1.55 m. ; salto triple Cisneros 12.20 m., Joaquín Montero 11.60 m. y Francisco Ríos 11.55 m.; salto largo Julio Silva 5.37 m., Carrillo 5.30 m., Cisneros 5.24 m.; en 100 m. con vallas se impuso Canga sin tiempo, siguiéndole Carrillo y Cisneros, y en salto alto con garrocha Eduardo Noriega que pasó holgadamente los 3 m. , siguiéndole José Ayllón con 2.80 m.Fue en este campeonato cuando se corrió por primera vez una posta de 4 x 100, el 29 de marzo y la ganó José Pardo que tenia buenos velocistas. Segundo quedó Loreto. Tercero Regimiento y cuarto Dos de Mayo. En suma, no obstante los incidentes y reclamos el campeonato fue de los más interesante.El 16 de junio la Federación organizó por primera vez un campeonato solamente de fútbol que debía jugarse anualmente, interviniendo en él los equipos de primera, segunda, tercera categoría e infantiles, pero por dificultades técnicas no pudo realizarse, pues, lógico era suponer que el Regimiento y la Marina no podrían tener tantos equipos y mucho menos infantiles. De ahí que se aplazara la realización de tan interesante proyecto en forma indefinida. El 12 de julio se reunió por primera vez un grupo de veteranos de los clubes para jugar un partido de fútbol con los oficiales del Regimiento. Ellos fueron: Miguel Villacorta, Pedro Villacorta, José Chapiama, Emilio Berger y Ángelo Ratteri del José Pardo; Arturo Montero, Manuel Alves, Máximo y Manuel Vacalla del Loreto; y Manuel Pezo del Dos de Mayo. Fue en un festival organizado por Loreto festejando el ascenso a teniente 1º de su socio Pedro R. Canga. También jugaron los primeros equipos de José Pardo y Loreto por una Medalla de Oro y Plata, que ganó Loreto por 3 a 1, en la Plaza Leoncio Prado. El primer proyecto de construcción de un Estadio fue presentado a la Federación por Manuel Rosell Santolaya y en él proponía la cooperación de todos los clubes locales quienes serían considerados propietarios de la instalación. En una reunión en el local del Loreto, a la que fueron especialmente invitados representantes de todos los clubes se inició el estudio del interesante proyecto. El 9 de agosto José Pardo eligió la junta directiva que había de encargarse lucidamente de la celebración del vigésimo aniversario.

ANECDOTARIO

Para dar una idea de los propósitos de la Federación, copiamos a continuación su decreto expedido el 24 de octubre de 1,924, poco después de su instalación. Dice así:

El Presidente de la Federación Sportiva de Loreto;
CONSIDERANDO:
Que la armonía y confraternidad institucionales de los que cultivan el Sport en el departamento reclama ciertas disposiciones encaminadas a introducir las reglas de cortesía y caballerosidad que son indispensables en la sociedad, para que esta cumpla mejor los deberes que toda colectividad tiene;
PROPONE :
l.- Antes de toda lucha, sea individual o colectiva los sportsman afiliados a la Federación efectuarán un saludo de cortesía y se estrecharán las manos en señal de compañerismo y al terminar la contienda, vencedores y vencidos se acercarán unos a otros y se despedirán con un Viva al Perú, a la Federación y a los clubes contendores, y luego se estrecharán en un fraternal abrazo.
2.- Ningún luchador ni ninguna institución puede retirarse del campo sin concluir la lucha empeñada, sea cual fuera el motivo que alegue en su favor, sin que la Federación le ap1ique un castigo que no podrá exceder la primera vez de tres meses de suspensión, seis meses la segunda y separación la tercera.
3.- La Federación otorgará en Sesión Solemne del 2 de octubre de cada año, una Medalla de Oro que usará por un año la institución que durante el anterior hubiera observado mejor comportamiento.
4.- El socio de cualquiera de las instituciones que ponga de su parte toda su influencia para conducir a sus compañeros por el sendero del bien y la caballerosidad usará en los actos pub1icos una banda blanca con el emblema de la fraternidad.
5.- El Juez o miembro de un Jurado que faltando a las leyes del honor y del deber emitiera un fallo no conforme a la verdad o de algún modo proceda con parcialidad será penado con la separación del cargo y una multa de dos libras oro, que se destinarán al fondo de premios y recompensas.
6.- El juez o miembro que durante un año a juicio de la Asamblea de la Federación hubiera tenido mayor suma de buenos fallos y observado circunspección y corrección en sus decisiones será premiado con la banda de la fraternidad y una medalla de oro.
Dado…etc. etc. Meneleo Meza López- Presidente. Luís Alfonso Navarro Cauper- Secretario.

&&&

En las pruebas de 100 metros planos, que siempre fueron las más disputadas, se utilizaba generalmente el largo de las canchas de fútbol. La medida probablemente no era exacta pues esto se hacía en el instante de la prueba y bien podía tener un par de metros más o menos. No habiendo pista, menos podía haber andariveles y después de la partida, que siempre se hacía con un silbato, los competidores se juntaban tanto que se estorbaban hasta intencionalmente unos a otros. Demás está decir que entre los corredores había algunos que estaban destinados especialmente a “cruzar” a los contrarios. Para normalizar todo esto en el Campeonato del Águila, al disputarse la carrera de 200 metros en la Plaza 28 de Julio, luego de medir la distancia en dirección este-oeste, (única forma de conseguir los 200 metros), se hizo callejones utilizando ovillos de “chambira”. Como no fue posible conseguir suficiente “chambira” para cerrar todos los andariveles en su total extensión, sólo se hicieron callejones hasta poco mas de los 100 metros, calculando que a esa distancia ya estarían definidas las colocaciones de los corredores y no serían posibles los cruces. La previsión sólo resultó a medias, es decir que se evitaron los cruces. Pasaron los callejones Silva Cisneros y Carrillo, pero después se cerraron tanto al llegar a la meta y cayeron uno encima del otro, de manera que la única forma de determinar las colocaciones fue por la forma como cayeron, Silva debajo, Cisneros encima de Silva, y Carrillo sobre los dos… Se discutió un poco y… ¡claro! pensándolo bien, primero debió llegar el que estaba debajo y tercero el que estaba encima… Y así fue como Silva llegó primero, Cisneros segundo y Carrillo tercero…

&&&

En un principio todos los velocistas corrían descalzos. Los que por la costumbre no podían hacerlo así lo hacían con alpargatas o con sus zapatos viejos. El primero en usar zapatillas con púas fue Berger, después Canga las trajo para todos los corredores del Loreto. Posteriormente se generalizó su uso. Julio Silva no podía acostumbrarse a ellas, de modo que mientras practicó atletismo corría y saltaba descalzo. Se supone que por eso no mejoró nunca su marca de 11’ 3’’, la mejor de la época de mayor auge del atletismo. La partida también fue introducida por primera vez por el equipo del Loreto, dentro de la técnica moderna, en el campeonato por el Estandarte. Allí se vio un interesante espectáculo en la línea de partida. Los corredores de Dos de Mayo y José Pardo, de pie en actitud casi de un lanzador de disco, y los del Loreto agachados, con las manos apoyadas en el suelo y en la posición correcta que aconseja la técnica. Pero los resultados fueron iguales. Siempre entraron en primer lugar Silva, Cisneros y Velásquez. Carrillo venció varias veces a Silva y como dijimos en alguna parte, logró arrebatarle la banda de Campeón, de 100 metros, pero sin batir su marca de 11’ 3’’.

&&&

Uno de los arqueros que atajaba todos los penales que le disparaban fue Manuel Braga, del Loreto. Su método era muy sencillo y de gran efectividad. Colocada la pelota para ejecutar la pena, tan pronto como sonaba el silbato y el ejecutante avanzaba a dar el puntapié, Braga se adelantaba cuatro o cinco pasos con gran rapidez, logrando de este modo bloquear más fácilmente su arco. Como aun no se sabía que el arquero no puede mover los pies mientras no se ejecute el disparo, la cosa le salía muy bien, pero, llegó la noticia y se le acabó el truco. Braga, que nunca había sido goleado, tuvo que dejarle el lugar a un soldadito de apellido Cuestas, que también fue muy bueno.

&&&

El equipo de tiro al blanco del José Pardo en la Copa del Águila estuvo formado por Juan B. Rojas Torres, Carlos B. Saavedra, Julio Iglesias y Federico Augustini.
El último equipo de carrera con banderas que actuó también en la Copa del Águila lo formaron Julio Silva, Ramón Cisneros, Emilio Berger, Manuel Estévez Vidal, Adolfo Velásquez, Julio A. Ruiz Rengifo, Julio G. Vergara, José Chapiama, Pedro y Miguel Villacorta. Éste último era quien siempre entregaba la bandera corriendo sólo 50 metros, distancia en la que no tenía competidor.

Friday, April 11, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO

DE LA LIBRETA DE NOTAS DE PACARMON
SOBRE EL SPORT CLUB BOYS LORES

Jugadores del Sport Club Boys Lores que hicieron campaña en el Consejo Divisional de Segundas, y aseguraron el ascenso a la Primera División.

José M. Flores- Alfredo Vásquez- Rafael Documet- Raúl Romero- Eloy Rojas- Diodoro Menéndez- Rafael Pinedo- Manuel Escudero- Liborio Valdivia- Ernesto Vásquez- Armando Flores- Oscar Reategui B.- José Trauco- Carlos Correa- Juan Villacís- Víctor Navarro- Abenamar Dávila- Pablo Santillán- José Gonzáles- Antonio Da Silva- Héctor Peña Ruiz- Manuel Piñeiro- Eduardo Pinedo- Carlos Jaén- Eduardo Sánchez- César Villacís- Guillermo Shermuli- Leonidas Ramírez.

ACTA DE FUNDACION

“En la ciudad de Iquitos, siendo las 8 de la noche del día 28 de agosto de 1944, reunidos en el local sito en la calle Nanay número 102 un grupo de jóvenes amantes al deporte y practicantes del balompié acordaron fundar un club deportivo llamado Boys Lores, nombrando para el efecto Secretario General que a la vez se encargará de toda la administración a don Manuel N. Pinedo Benítez. Con lo que terminó la reunión aprobándose la denominación de Sport Club Boys Lores, Entidad Social Deportiva. Y firmaron la presente todos los asistentes al acto.
Manuel N. Pinedo Benítez- Abenamar Dávila- Oscar Reategui B.- Manuel Moscoso- José N. Pinedo- Javier Bocanegra- Rafael Pinedo Benítez- Alfredo Vásquez- Santiago Reategui- Toribio Alván- César Villacís- Raúl Romero- Aurelio Hora- Armando Gutiérrez- Eduardo Sánchez- Marcos Flores B.- José González- Elías Ríos- Gabriel Cárdenas”.

Relación de Presidentes a través de once años de vida institucional.

Manuel N. Pinedo Benítez
José N. Pinedo P.
Nestor Zumaeta V.
Julio A. Cárdenas R.
Rubén Ramírez
Julio Reategui B.
Elías Rojas Moya
Aníbal La Torre
Aniano Olórtegui.

Cuando el Boys se fundó era club de barrio pues en aquel entonces la Liga Provincial de Foot ball de Maynas, estaba sin actividad por la falta de estadio, el mismo que estaban trasladando de la Av. Sargento Lores, a raíz de la construcción del nuevo campo de aterrizaje. Poco después se crea el Consejo Divisional de Segundas bajo la presidencia de don Rómulo Espinar. Se organiza un campeonato donde el Boys ocupa el segundo puesto. El Boys asciende a Primera División a principios del año 1947 después de intervenir en un Torneo de Rueda Trágica entre los dos que ocuparon los primeros puestos en Segundas y el colero de primera, pues Alianza Grau y Boys Lores de Segundas derrotaron a Alfonso Ugarte de Primera obligando a bajar a este último a la Segunda División.
El Boys ha realizado giras deportivas por Muyuy, Tamshiyacu, Nauta, Yurimaguas. Ha intervenido en partidos interprovinciales como con José Pardo de Tumán, al que derrotó por el score de 3 a 0. También con Deportivo Chiclín que nos visitara en Iquitos, con el que quedó empatado a 3 goles. También intervino con el Mariscal Sucre de Lima, que como es sabido derrotó a todos los equipos con que se enfrentaba.

Wednesday, April 09, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

La junta directiva elegida el 10 de agosto, para el periodo 1º de setiembre de 1924 al 1º de setiembre de 1925, y juramentada en sesión solemne, con asistencia de autoridades y representantes de los clubes locales, estaba constituida de la siguiente manera:
Presidente: Meneleo Meza-
Vicepresidente: Gustavo Peláez Moreno-
Fiscal: Jorge Noriega Rengifo-
Director Técnico de Deportes: Manuel A. Machado Neves-
Tesorero: Melchor Celis-
Secretario: Doroteo Arévalo-
Prosecretario: Miguel Vergara-
Vocales: Manuel Burga Soto- Julio G. Vergara- Manuel Estévez Vidal- Francisco Silva Bartra.
Esta directiva inició una reorganización administrativa completa, tanto en el aspecto económico como social. En cuanto al deportivo todas las actividades locales estaban tomando un nuevo rumbo por la beneficiosa influencia de la Federación Sportiva, que sustituyó al fenecido Comité Sportivo. La reforma de los Estatutos fue la más importante tarea de los dirigentes del club, que reconocían que se estaban quedando fuera de actualidad y necesitaba adaptarse al nuevo ritmo tanto interna como externamente, y sobre todo, estando cercano el vigésimo aniversario de la fundación, se propusieron entrar a la nueva etapa en forma digna a la categoría de decanos que ostentaban. El estudio, discusión y aprobación del documento se prolongó hasta el 12 de mayo de 1925, fecha en que se promulgó, preparándose su impresión en un folleto que incluiría una relación completa de los socios de todas las categorías y una tarjeta conmemorativa del acontecimiento. El 1º de octubre de 1924 se hizo la elección del directorio de la Federación Sportiva de Loreto, recayendo la presidencia en Meneleo Meza, tesorero resultó Juan Pinto Jr., director técnico Fabio Casado Ramírez, y secretario Alfonso Navarro Cauper, de entre los delegados acreditados por los clubes locales; entre los que se contaba ya, el “Regimiento” que incluía a los militares, la “Marina”, compuesta por miembros de la Armada y el C. S. “Liviano” de Muyuy. Al ser elegido presidente, el delegado Meza del José Pardo, se renovó la designación en Jorge Noriega y Manuel Machado y el 3 de noviembre se incorporaron al mismo tiempo que Carlos Barriga, Ricardo Llosa por el “Regimiento” y Pedro Canga por la “Marina”. Toda esta actividad organizativa no entorpecía el desarrollo de las competencias y mas bien le daba mayor impulso e intensidad. Al principio del año todavía se estaban disputando las bandas de campeones. El 14 de setiembre Fernando Carrillo en una tarde lluviosa en la Plaza 28 de Julio le quitó a Julio Silva la banda de campeón de 100 metros planos. Pero, el 14 de octubre en un torneo conmemorativo de la Fiesta de la Raza y en un nuevo reto que fue incluido en el programa, Adolfo Velásquez le quitó la banda a Carrillo. Entre otros números del programa se disputaron pruebas de salto largo con y sin viada en las que triunfó Carrillo, además de un partido de fútbol entre Loreto y Dos de Mayo, que ganó el primero por 4 a 1. Todo el programa se realizó en la Plaza Leoncio Prado. Al domingo siguiente continuó el programa con una maratón de recorrido: Plaza principal, Av. Leguía, (hoy Lores), Morona Cocha y regreso a la Plaza. La ganó Vicente Salas con 22’ 43’’ siguiéndole Ricardo Gonzáles del Loreto y José Reyes Flores del Dos de Mayo. El partido de fútbol, por la tarde en la Plaza 28 de Julio entre José Pardo y Loreto resultó empate a 1 gol. El gol de José Pardo lo hizo Luís Alvarado (quicha-huasi), de un pase de Francisco Runciman y el del Loreto lo hizo Pedro Villacrés Moncada de penal, que para ejecutarlo se quitó el zapato. Arbitro fue el teniente Ricardo Llosa.
A la prueba de salto en disputa de la banda de campeón, que la tenía Adolfo Vargas, no se presentó el retador Carrillo por enfermedad. Esta prueba y el desempate del partido se postergaron para el domingo 26. El salto no llegó a efectuarse y el partido lo ganó Loreto por 1 a 0.
El 1º de noviembre se inauguró en el local del José Pardo, con ceremonia especial y asistencia de los miembros de la Federación, socios de los clubes locales, oficialidad de la Brigada de Boy Scouts y muchos espectadores, una academia de esgrima de florete y sable a cargo del teniente Ricardo Llosa Pérez, distribuyéndose luego la academia, los lunes para Dos de Mayo, miércoles Loreto, y viernes José Pardo. El material fue proporcionado por el José Pardo y por el Batallón “Cazadores del Oriente Nº 19”. En noviembre se formularon las bases para el Campeonato “Copa del Águila”, obsequio del socio del Loreto Carlos del Águila a la Federación Sportiva, para su disputa entre los clubes locales. He aquí las pruebas del campeonato:
Salto alto sin vuelo (¿) - Salto triple- 100 metros planos - Maratón (10 km. circunvalación)- Salto alto con viada - Lanzamiento del disco- 400 metros planos - Salto largo con viada- Postas de 4 x 100 - 110 m. con vallas- Salto alto con garrocha - Salto largo sin viada (¿)- Lanzamiento de la jabalina - Lanzamiento de la bala- Nudo de guerra - Tenis- Carrera con banderas - Fútbol (primeros equipos)- Tiro con fusil de guerra - 200 m. planos.
El fútbol debía realizarse en la Plaza Leoncio Prado, el tenis en el court del Club Stadium, el tiro en el polígono (que entonces estaba situado en la prolongación de la calle Putumayo), y las pruebas atléticas en la plaza 28 de Julio. Al evento concurrieron José Pardo, Loreto, Dos de Mayo, Regimiento, Marina y Liviano. No así el Stadium por dificultades de carácter interno originadas por disposiciones erróneas que hemos adelantado. Aunque no hubo manifestaciones de indignación en el público por ellas, originó un clima de desconcierto entre sus miembros que se tradujo en deserción paulatina, volviendo a sus antiguos clubes de origen. La primera prueba del campeonato fue la maratón el 27 de noviembre con el siguiente recorrido: Plaza 28 de Julio, Av. Grau, Av. Gonzáles Vigil, Morona Cocha, regreso por Av. González Vigil, Av. Grau, 9 de diciembre, Ramírez Hurtado, Malecón Tarapacá, Loreto, Tacna, culminando con una vuelta en la Plaza 28 de Julio. El resultado fue: Vicente Salas (José Pardo), 36’27’’, Adolfo Vargas (José Pardo), 36’57’’, Agustín Burga (Dos de Mayo), 37’ 37’’ El 30 de noviembre se disputó el partido de tenis entre José Pardo y Marina. Estévez Vidal por José Pardo y Pedro Canga por Marina. La expectación fue enorme, pues era la primera vez que José Pardo ponía un representante para ese deporte y no se conocía la habilidad de Estévez. El resultado fue la victoria de Vidal por 6-4 y 8-6. El partido de fútbol entre José Pardo y Loreto lo ganó José Pardo por 1 a 0. Las dos primeras fechas dieron como resultado 10 puntos para el José Pardo, 3 para Loreto y Dos de Mayo, 2 para Marina y 0 para Regimiento y Liviano. Aquí se interrumpió brevemente el torneo para disputarse otro trofeo denominado “Estatua Reborg”, obsequiada por Gerardo Reborg a la Federación Sportiva de Loreto.

Saturday, April 05, 2008

EL DEPORTE Y LA HISTORIA

José Barletti importante historiador amazónico en artículo publicado en el diario “La Región” www.diariolaregion.com de Iquitos el 26 de marzo del 2008, conmemorando el 75 aniversario de la inmolación del sargento Fernando Lores en la gesta de Gûeppi, reseña brillantemente lo acontecido en aquella fecha. Los amigos que siguen el blog de Pacarmón habrán notado que en post anteriores el autor refiere datos del padre del héroe loretano: Benito Lores, en actividades de tiro con fusil y atletismo.
Como saben los lectores, Pacarmón fue testigo de excepción del heroísmo del pueblo loretano porque le cupo intervenir como voluntario en la aciaga guerra consecuencia de la traidora entrega de territorio peruano por el dictador Leguía, cuyos prolegómenos estamos entregando para su lectura, y que describen la intromisión fáctica hasta en actividades ligadas al deporte. Producto de su participación en el conflicto bélico es la novela “El rescate de Leticia”, de donde les entregamos una nota de sus investigaciones.


GENESIS DEL RESCATE DE LETICIA

La inspiración del movimiento y la gesta intelectual del rescate fue obra de los siguientes caballeros, que posteriormente conformaron la:
JUNTA PATRIOTICA DE LORETO

Oscar H. Ordóñez de la Haza-Guillermo Ponce de León-Pedro Del Águila Hidalgo-Ignacio Morey Peña- Luís Arana Zumaeta-Manuel I. Morey.

Relación nominal de los 57 patriotas que tomaron posesión de Leticia el 1º de setiembre de 1,932 .

PROCEDENTES DE IQUITOS

Oscar H. Ordóñez de la Haza-Juan Francisco La Rosa-Pedro Mathews Soria Roberto Zumaeta-Manuel Tapullima-Pedro Antonio Peña-Demetrio Sifuentes-Víctor Orbe Orbe.

PROCEDENTES DE CABALLO COCHA

Arístides Lozano-Elías Dávila-Domingo Garate-Francisco Franco-Leonidas Malafaya-César García-Carlos Lozano-Leoncio López-Enrique Sáenz-Manuel Matute-Teodorico Oyarce-Francisco Pinedo del Águila-Hernán Hernández-Eduardo Arimuya-Andrés Jarama-Gerardo Malafaya-Darío Olórtegui-Anselmo Pereira-Felipe Acosta-Miguel Vásquez-Homero Rodríguez-Pedro Dávila-Humberto Villacorta-Alejandro Vásquez-Francisco Sáenz-José Gabrielli Lucas-Francisco N. Rasma-Juan Villacorta-José Anahuanari-Francisco Romero-Emilio Pinedo-Manuel Elespuru-Antonio Tapayuri-Oscar Romero-Juan Ahuanari-José Maria Reyna-Néstor Santillán.

PROCEDENTES DE YAHUMA

Alejandro Gonzáles-Juan Panduro-Inocente Angulo-Antonio Carihuasi-Miguel Díaz-Marcial Vigo.

PROCEDENTES DE TARMA

Alcibíades Silva-Doroteo del Castillo-Julián Hidalgo-Juan Alván-Enrique Hidalgo-Cristóbal Moreno.

Sunday, March 30, 2008

IMAGENES PARA EL RECUERDO


José Antonio Rengifo. En el cargo de fiscal fue siempre símbolo de rectitud y honestidad.





Emilio Berger Sigel-Presidente en el periodo 1917/1918






Juan B. Rojas Torres-Cuarto presidente-periodo 1916/1917





Rogerio Carrera Arévalo-Tercer presidente-periodo 1909/1910






















Wednesday, March 26, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa



Frontis del Athletic Club José Pardo-1921

La ceremonia de transmisión de mando para el vigésimo periodo institucional del 1º de setiembre de 1923 al 1º de setiembre de 1924 se realizó en privado y la directiva estaba constituida así: Presidente: Ladislao Serrón Torres. Vicepresidente: Jorge Noriega Rengifo. Fiscal: José Antonio Rengifo. Director Técnico: Manuel A. Machado Neves. Secretario: Pedro Enrique Zegarra. Prosecretario: Ernesto Díaz. Tesorero: Melchor Celis. Vocales: Benjamín Rengifo, Gustavo Peláez, Jorge Demetrio Raygada, Juan Daniel Arévalo. Una de las primeras preocupaciones del Directorio fue la devolución del préstamo de S/. 400.00. Para este efecto se planeó la realización de una velada literaria musical gimnástica en el Teatro Alhambra. La Comisión nombrada para su proyecto estaba constituida por Jorge Noriega, Emilio Berger, Lorenzo Lujan Darjón, y Eduardo Noriega, la que a su vez encargó la parte gimnástica a Manuel Burga Soto y Carlos Documet y la parte musical a José Antonio Rengifo y César A. Estrella Ruiz y, para arreglo y ornamentación del teatro a Jesús Menacho y Moisés Darmont. Como la organización imponía reuniones constantes, estas se hacían en el local y a puerta cerrada, cada vez con más confianza. Los capituleros de Álvarez, en constante acecho observaron esta actividad, cada día más franca y descubierta y dieron cuenta a sus jefes. El 18 de setiembre había dentro del local una intensa actividad. La sección de gimnasia preparaba sus ejercicios, las comisiones preparaban el programa y estaban presentes muchos miembros de la directiva y, la sección infantil. La reja de la entrada al corredor sólo estaba entornada, las demás cerradas, tanto porque la situación no estaba completamente calmada, cuanto porque los ensayos que se practicaban, natural era que se hicieran en privado. A las nueve y media de la noche, se presentaron al mando del entonces Mayor de Guardias Juan A. Ostolaza, los oficiales de Policía Absalón Quevedo, Antonio Acurcio y Juan Pages, y los guardias Pío Chávez, Arturo Dos Santos, Domingo Marín y Juan Manuel García y después de un breve cambio de palabras en la puerta, exigiendo 0stolaza la desocupación inmediata del local, penetró al interior con violencia, declarando que allanaba el inmueble para hacerlo desocupar por la fuerza. Nadie trató de huir. Más bien se agruparon en el salón de sesiones, donde Jorge Noriega, después de un breve cambio de opiniones con los presentes, empezó a dictar al secretario Zegarra un Acta donde hacía constar el allanamiento de domicilio, las circunstancias en que fue practicado y la nómina de los presentes, así como los nombres de los agresores. A continuación y una vez firmada el acta por todos los presentes, Ostolaza condujo detenidos a Ladislao Serrón, Pedro Zegarra, Manuel Rosell Santolaya, Baltasar Eguren, y Juan Daniel Arévalo, que fue quien se le enfrentó en la puerta. Los demás y el público que se había aglomerado a la puerta, siguieron como en una manifestación a los detenidos y al piquete de la policía, hasta el local de la Intendencia, donde permanecieron por espacio de dos horas, pues el Subprefecto J. Abel Vega, avisado inmediatamente, se constituyó al cuartel y puso en libertad a los detenidos, increpando acremente, según aseguraron los oyentes, al Mayor de Guardias Ostolaza, por su conducta, que se supo después, fue encaminada por ordenes de la Prefectura. Al día siguiente, citados a la Subprefectura, concurrieron Jorge Noriega y José Antonio Rengifo, y el Subprefecto les transmitió las ordenes de la primera autoridad, mejor dicho las condiciones únicas en que podía continuar subsistiendo el club como institución. Ellas eran: que debía desaparecer el nombre que ostentaba en la fachada o ser cambiado por otro nombre y que sobre lo sucedido no debiera hacerse ninguna reclamación ni menos hacer público los atropello cometidos contra el club.
En la misma noche se reunieron en sesión y acordaron declarar públicamente desechadas dichas condiciones por inaceptables, y reafirmarse en el propósito de entablar acción judicial contra el Mayor de Guardias Ostolaza, por el delito de abuso de autoridad y allanamiento de domicilio, la que se inició el 22 de setiembre, prolongándose el proceso hasta el año 1,925. Estos hechos, que provocaron el repudio de la opinión pública, fueron motivo para que el general Álvarez, tardíamente convencido de que no había de conseguir sus propósitos de servilismo político, suavizara su persecución y ensañamiento. De esta manera en forma paulatina fue recobrando el club su libertad y derecho de reabrir sus puertas, entrando a la actividad deportiva en forma normal. El 19 de octubre se declaró oficialmente en sesión, levantado el receso de la institución, en un Acta que firmaron todos los asistentes. En diciembre se realizó la velada con un nutrido programa y que tuvo un feliz éxito artístico y económico, esto último muy necesario dadas las obligaciones pendientes que tenia el club. Pero el sonado caso de la persecución habría de tener todavía repercusiones internas. Así fue que el 14 de mayo del 24, presentaron Gustavo Peláez, Jorge y Eduardo Noriega una denuncia contra Ladislao Serrón, el presidente, en el sentido de que éste había sido quien había ofrecido al general Álvarez el cambio de nombre del club, cuando viajaron-lo mismo que Mario C. Tejada-juntos en el “Presidente Leguía” Después de un largo y acalorado debate, con todas las formalidades de una acusación fiscal, defensa y hasta banquillo para el acusado, se tuvo que desestimar la acusación por carecer de fundamento, y se declaró absuelto a Serrón. Un análisis sereno de las circunstancias hacía llegar efectivamente a esta conclusión. La acusación no comprobó que fuera cierto lo que se le atribuía a Serrón. Éste afirmaba que dos de los firmantes eran enemigos personales suyos y por último, lo más importante: durante la campaña desatada contra el club, Serrón había demostrado completa unidad de pensamiento y acción contra los procedimientos de la primera autoridad y en ningún momento, ni siquiera había insinuado la aceptación de las exigencias de Álvarez. Quedaba en cambio definida la situación de Mario C. Tejada. Había utilizado la presencia y compañía de Serrón en el viaje del “Presidente Leguía”, para algunos oscuros manejos de fines políticos cerca de Álvarez, y cuyo alejamiento del club se hizo notorio, al par que demostraciones de adhesión hacia Álvarez y su política. De este modo el 17 de mayo, Serrón herido en los mas íntimo de sus sentimientos, presentó renuncia del cargo de presidente del club, reconsiderándose con motivo de esta renuncia, el voto de confianza que se le había otorgado cuando su absolución. En cuanto a Mario C. Tejada y el general Álvarez, a pedido de Eduardo Noriega y por unanimidad fueron expulsados de la institución. Álvarez había sido declarado socio honorario en 1,912, siendo Jefe de la extinguida Región Militar de Iquitos. En la citada fecha se hizo cargo de la presidencia Jorge Noriega Rengifo quien desempeñó el cargo hasta la finalización del periodo. En los primeros días de abril de 1,923 se fundó en Muyuy el Club Sport “Liviano” que fue reconocido por la Federación Sportiva como militante de la Federación, y empezó a actuar alternando con los clubes de Iquitos en el año 1,924.

Tuesday, March 25, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

La primera banda que se disputó fue la de 100 metros planos e intervinieron en la prueba los mejores velocistas de entonces: Julio Silva Bartra, Fernando Carrillo, Adolfo Velásquez, Ramón Cisneros, Emilio Berger y otros, que aunque poco tenían que hacer, eran arrastrados por su entusiasmo, entre ellos, Wenceslao Espinar, Teobaldo Medina, José Ayllón.
Fue la banda más disputada, porque cuando la primera vez la ganó Julio Silva en la Plaza Leoncio Prado, el flamante campeón inmediatamente fue retado por Fernando Carrillo, quien se la arrebató. Adolfo Velásquez a su vez se la arrebató a Carrillo en un nuevo reto que Silva le hizo, pero Carrillo volvió a retarlo volviendo a ganarla; de nuevo Julio Silva retó a Carrillo y volvió a ganarla y así hasta que cuando ya se apagaba el entusiasmo por las nuevas pruebas Julio Silva en un nuevo reto volvió a ganarla. Con la banda de salto largo sucedió lo mismo. Fue disputada tres veces. Los mejores de la especialidad eran, por ser velocistas, Silva, Carrillo, Cisneros y Berger. La banda de salto alto con garrocha la ganó Eduardo Noriega por una sola vez, pues aparte de Berger que no era rival por ser del José Pardo, no había quien pudiera competir con éxito. Ambos saltaban tres metros y si no mejoraban su marca era porque los postes para los saltos sólo tenían esa medida. Y eso, colocando la varilla en el tope del poste. La banda de lanzamiento de la bala la ganó Víctor Abreu Villacorta del Loreto. Ya Estévez Vidal que había sido campeón 8 años estaba en declinación. La de salto alto la ganó Adolfo Vargas que recién entraba en competencias atléticas y era una gran promesa. La de salto alto con trampolín la ganó por una y definitiva vez Francisco Ríos Vásquez, que un año más tarde habría de ser bautizado con el mote de “Chancapierna” La de salto largo con garrocha quedó definitivamente con Teobaldo Medina en una sola competencia, pues el Comité Sportivo se informó que la tal prueba no existía entre las de atletismo. Por eso fue declarado Medina, campeón vitalicio de salto largo con garrocha. Este género de competencias se prolongó hasta el año 1,924, no obstante desaparecer el Comité Sportivo, que fue sustituido por la Federación Sportiva de Loreto. Así concluyó en el José Pardo el periodo institucional, durante el cual, o mejor dicho durante la clandestinidad se realizaron 7 sesiones; las 2 primeras en el mismo local, la del 23 de julio en el del Dos de Mayo, el 5 de agosto en la sastrería “La Industria” del socio Melchor Celis, y la del 19 de octubre en la que se acordó la suspensión del receso del club, creyendo concluida la persecución y, la del 31 del mismo, en el local del club, pero a puertas cerradas ambas. Las sesiones de Directiva fueron cinco. La presión de las autoridades se hizo mas intensa al finalizar el periodo institucional. El General Álvarez con el objeto de desalojar a los inquilinos del inmueble, propuso a su propietario don José Altimira la compra del edificio, pero éste como era socio del club puso a los miembros del Directorio en antecedentes, proponiéndoles a su vez la compra del local, a fin de parar el golpe con que amenazaba el general Álvarez. Una consecuencia lógica del receso del club era la carencia de fondos, de modo que si en circunstancias normales no tenían recursos, en tal situación era imposible que contaran con las doscientas cincuenta libras que Altimira señalaba como precio de venta del local. Esa tremenda dificultad amenazaba hacer más fácil los manejos de Álvarez. Pero, por un lado la audacia de los directivos del club, por otro la simpatía de Altimira y una feliz coincidencia, dieron como resultado que encontrándose un día en el Restaurante “Ambos Mundos” de Julio Queija, Documet, Baltasar Eguren, Eduardo Noriega, Rosell Santolaya, Serrón, Ernesto Díaz y Gustavo Peláez, entró Altimira a almorzar y después de una animada tertulia en la que el tema fue la compra del local, consiguieron que Altimira rebajara el precio a doscientas libras y que el pago se efectuara al firmarse las escrituras, dentro de un plazo de 15 días. Rosell Santolaya que toda su vida fue Notario hizo firmar a Altimira el convenio legalizándolo formalmente. Decía así el documento:

Señor Notario:
Según usted ha oído, he ofrecido aceptar la venta del edificio que ocupa el Athletic Club José Pardo, por la suma de doscientas libras oro, al contado, en el momento de firmarse las escrituras, cuyas doscientas libras deben ser completamente limpias y libres de todo gasto. Expido este en presencia del señor Notario don Manuel Rosell Santolaya, y del presidente del club, y de dos socios más, y doy 15 días de plazo desde este ofrecimiento o compromiso. Iquitos, 19 de julio de 1923.- (f) José Altimira Motta.
Ante mí.- (f) Manuel Rosell Santolaya. Notario.

El negocio fue pactado sin que el club tuviera en su caja un solo centavo, pero lo festejaron con una invitación de Altimira a todos los presentes, que despacharon un suculento almuerzo rociado con “vino generoso”. El presidente Serrón inmediatamente citó a sesión, la que se realizó en el local del Dos de Mayo el 23 de julio y después de largo y sesudo debate acordaron una emisión de bonos de diez soles amortizables por sorteo y si ningún interés. Esa misma noche, con cargo a los bonos que deberían imprimirse pagaron anticipadamente por 50 acciones: Serrón pagó por 15; Juan José Hidalgo y Alfonso Bartra por 10 cada uno; José Chapiama por 5; Eloy Ríos por 3; José Antonio Rengifo, Benjamín Rengifo, Adolfo Velásquez, y Alcibíades Alván por uno cada uno. Se comprometieron y pagaron al día siguiente, Ernesto Díaz, Melchor Celis y Juan B. Tuesta por 10 bonos cada uno; Julio Urrunaga, Manuel Estévez Vidal y Emilio Berger, por 5 cada uno; Sabino Álvarez y Jorge Noriega 3 cada uno; Luís Fernández Nunes, Juan Soarez y Braulio Meza 2 cada uno; y tomaron uno cada uno: Jorge Raygada, Luís Freitas, Carlos B. Saavedra, Juan Teixeira, Julio Olórtegui, Benjamín Dávila, César Hernández, Julio A. Rojas, Leoncio Burga, Telmo Reategui, José Alberto Costa, Arnaldo Collazos, Osorio Vara, Marcial López, Juan Menacho, Augusto Montani, (Sisebuto), y Manuel Arias. Además donaron Ricardo Bahamonde y Juan Daniel Arévalo cinco soles cada uno, José Tantawatay, dos soles y Benito Rojas un sol. Computado lo que se podía disponer se obtuvo la cantidad de un mil trescientos sesenta y tres soles. Inmediatamente se consiguió el ofrecimiento de un préstamo al 12% anual por la cantidad de 600.00 del señor Julio A. Urrunaga, para el caso de no vender pronto los bonos restantes, quedando el problema insignificante de treinta y tres soles , para completar las doscientas libras ¡pues los gastos no se consideraban! porque Rosell Santolaya se ofreció hacer toda la tramitación en forma gratuita, lo que le mereció un voto de aplauso y agradecimiento. La escritura de compraventa la firmaron como propietarios Ladislao Serrón, Jorge Noriega, José Antonio Rengifo, Benjamín Rengifo y Melchor Celis, la que años después, estabilizadas las cosas, se ordenó en forma regular a nombre del Athletic Club José Pardo. Al saber el general Álvarez que el club se le había adelantado en el negocio que creía seguro, porque conocía 1a situación económica que atravesaba el club, redobló su empeño en impedir su funcionamiento normal. En cambio los directivos, dueños del edificio, se sintieron más confiados y empezaron a creer que las amenazas de Álvarez iban perdiendo fuerza. El 12 de agosto se efectuó la elección de cargos para el nuevo periodo que debía instalarse el 1º de setiembre.

ANECDOTARIO

El 4 de julio de 1922, jugando un partido de fútbol entre el José Pardo y el Dos Mayo, en la que se disputaba una Medalla de Oro, obsequiada por José Pellegrino, socio de este último y que perdió José Pardo, se produjo un incidente entre el referee Máximo Vacalla y el capitán del equipo de José Pardo, Manuel Estévez Vidal, debido a que éste se quejaba de los fallos de Vacalla. El carácter impulsivo de Vidal lo dio origen y como Vacalla tampoco lo era menos, por poco se trenzan en la cancha. En la sesión inmediata del José Pardo, Dos de Mayo y Vacalla, en sendos oficios reclamaron de la actitud de Estévez Vidal. La Asamblea les negó autoridad a ambos, para reclamar ante el club; al Dos de Mayo porque el asunto estaba fuera de su competencia y a Vacalla porque su autoridad de árbitro se limitaba a la cancha y al momento del partido; pero, la dirección técnica del club, censuró al capitán Estévez Vidal, considerando su conducta “indigna de un capitán de equipo” y aunque tuvo varios defensores entre ellos Eduardo Noriega y Leoncio Burga, el club le aplicó una amonestación.

&&&

Cuando se empezaron a practicar saltos de altura, no se usaba, y probablemente no se tenía noticia de las varillas de reglamento. Para el caso se utilizaba un cordel, que se ponía tenso entre los postes, mediante un peso en cada extremo. Para hacerlo mas visible a los saltadores, se ponía generalmente un pañuelo, que al mismo tiempo servía para notar si el saltador había tocado el cordel. Pero por lo general cuando este pasaba casi rozándolo, el aire producido movía el pañuelo y… aquí venían las discusiones. Posteriormente alguien ideó un artefacto de metal, una especie de engrampe, que unía el cordel en el centro entre los postes. Era tan sensible que al menor toque debía abrirse separando los cordeles. Pero, (nunca faltaban los peros), sucedía a veces que el tal artefacto no funcionaba aunque lo tocara el saltador y… de nuevo las discusiones… Ya en el año 1,926 empezaron a utilizarse las varillas, pero no de la forma triangular reglamentaria sino cuadrangular. Pero para el caso era igual. Lo importante era que se avanzaba en la práctica del atletismo.

&&&

Los primeros postes para saltos que mandó hacer el José Pardo costaron la irrisoria suma de cinco soles y las primeras garrochas que se usaron dos soles cada una. Eran de “espintana”, una madera liviana, flexible y de gran resistencia. Más tarde, por gestión de Berger, la casa Strassberger importó garrochas reglamentarias de bambú y, por encargo especial del José Pardo una de aluminio, que posteriormente desapareció del Club cuando se olvidó la práctica del atletismo. Alguien aseguró alguna vez que la había visto en Pihuicho Isla, sirviendo de ‘barbacoa” para secar pescado. Esto no es una broma. Me lo dijeron en serio.

&&&

Cuando se realizaron las competencias por las bandas de campeón, tanto creció el entusiasmo y la expectación, que entre los aficionados circulaban los más fantásticos comentarios. Cuando se produjo el primer reto de Carrillo a Silva por la banda de campeón de 100 metros planos, se decía entre los del Loreto, que Carrillo corría en competencia con un caballo especialmente amaestrado por un “aguador” apellidado Arbildo en la Plaza Leoncio Prado. Y agregaban que Carrillo le ganaba al caballo. Los del Pardo decían que Silva se ejercitaba con un ciclista que entraba a toda máquina en la Plaza 28 de Julio por el lado de la avenida Tacna hacia Almirante Grau. Ninguna de las versiones eran ciertas, pero exaltados los ánimos de los hinchas de uno y otro atleta, creaban un clima de suspenso en el ambiente deportivo.

&&&

Cuando se disputó la banda de campeón de salto largo con garrocha, que se hacia apoyando a la carrera la garrocha, saltando desde la marca, montado a caballo y trepando tanto como fuera posible para dar el salto hacia adelante buscando longitud, nadie sabía quién ni cómo puso las reglas para el salto. Loreto tenía dos buenos saltadores de la especialidad: Teobaldo Medina y Fabriciano Vela. Teobaldo Medina conquistó la banda. Pero un día llegó a conocimiento de los miembros de la Federación Sportiva que no existía entre las pruebas atléticas el tal salto largo con garrocha. Como ya había un campeón no tuvieron otra salida que declararlo campeón definitivo. Así resultó Teobaldo Medina campeón de salto largo con garrocha para toda la vida.

Sunday, March 23, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El 13 de agosto, en un clima de tensión e inquietud que imperaba en todo el ambiente local por la situación política creada por la revolución del capitán Cervantes, se realizó la elección de cargos.


La junta directiva elegida para el periodo 1º de setiembre 1922 al 1º de setiembre de 1923 fue la siguiente: Presidente: Ladislao Serrón Torres- Vicepresidente: Jorge Noriega Rengifo- Fiscal: José Antonio Rengifo- Director Técnico: Eduardo Noriega Rengifo- Secretario: Rómulo Rojas Torres- Prosecretario: Alfonso Bartra- Tesorero: Melchor Celis- Vocales: Juan B. Tuesta, Juan Daniel Arévalo, Salomón Valdivia, Benjamín Rengifo. Instalada la junta directiva en Sesión Solemne como era de ritual, y con asistencia de las delegaciones de los clubes Loreto, Dos de Mayo, y el nuevo Stadium, el club inició sus actividades cursando las circularen de estilo a las autoridades e instituciones locales. El 9 de setiembre el presidente Serrón recibió una carta, al parecer particular, pues no tenía sello ni membrete oficial de ninguna clase, de parte del Sr. Andrés Rodrigues Frías, entonces secretario de la Prefectura. Decía literalmente:
Iquitos, 9 de setiembre de 1,922.
Señor Don Ladislao Serrón.
Ciudad.-
Por encargo del señor general Prefecto, me es grato dirigirme a usted, manifestándole que en días pasados se ha recibido en esta Prefectura una circular de un club titulado “José Pardo”, firmada por Ud., y en la que comunica el cambio de la junta directiva. No debe ocultarse a Ud., que en la época actual, en la que gobierna el país un régimen netamente democrático, contrario a la oligarquía pardista no puede aceptarse la existencia de un club o asociación, cualquiera que ella sea, que funcione ostentando como un reto al estado de cosas establecido, el titulo del jefe de una agrupación de hombres dañinos para el país y odiosos al patriótico gobierno que rige los destinos de la nación; mucho menos cuando como en el caso del club que Ud., preside, son perfectamente conocidas sus inclinaciones políticas, claramente demostradas durante el desgraciado movimiento subversivo de Loreto. Es pues llegado el caso de que se sirva Ud. comunicar a los miembros del club de su presidencia, que el señor general Prefecto, no reconoce ni permitirá el funcionamiento de dicho club mientras no cambie el titulo que ostenta y que motiva la presente. Atentamente. Andrés Rodríguez Frías Secretario de la Prefectura de Loreto.
La reacción que originó la antedicha carta fue insospechada. Serrón convocó a sesión de Asamblea General Extraordinaria a la que concurrieron 52 socios activos y los cuatro equipos de fútbol. Si bien es cierto que muchos socios, entre ellos el mismo presidente Meneleo Meza, fueron simpatizantes de la causa revolucionaria, al igual que muchos de los otros clubes deportivos e instituciones locales, y una gran proporción de la población de Iquitos, esa simpatía fue puramente personal; y en ningún momento la brindaron en nombre del José Pardo. El estandarte obsequiado por los oficiales de Regimiento Cazadores del Oriente Nº 17, sublevado por Cervantes, que había conquistado el José Pardo, y que se exhibía en el Salón de Actos del Club, era un trofeo que no tenia otro significado que el resultado de una victoriosa pugna deportiva; pero, su posesión fue interpretada en forma caprichosa y malintencionada, ya que no puede suponerse que hubo ignorancia de cómo se puso en lucha el indicado trofeo. La realidad fue que el citado Rodrigues Frías, estaba influido por gente que intencionalmente tenía intención de hacer daño a determinados dirigentes del José Pardo, que en alguna forma habían intervenido en la revolución y por otra parte arrastrado por su servilismo y el afán de hacerse grato al régimen constituido, creyó que sería fácil someter a su capricho y humillar a la institución, dando así una prueba de su lealtad al gobierno, y de su prepotencia a la sociedad de Iquitos.
Dado el carácter del asunto la sesión pasó a ser secreta.
Intervinieron en el debate plenos de la más justa indignación todos los socios, y sus intervenciones reflejaron, no sólo el repudio a semejante abuso y demostración de prepotencia, sino el firme propósito de mantener el nombre que los unió durante 16 años en un esfuerzo que jamás tuvo ayuda extraña.
Al declararse en sesión secreta el vocal Juan Daniel Arévalo cerró las puertas y se mantuvo en actitud de vigilancia. Sería largo dar el detalle de un debate que duró tres horas, que por ser importante merecería ser conocido. Nos limitaremos a sintetizar las intervenciones más saltantes. Eduardo Noriega, uno de los primeros en hablar dijo: “Creo que no tenemos porque dar importancia a esa carta que dirige el secretario de la prefectura, pues este señor no tiene ninguna autoridad para hacerlo. Démosle por no recibida”. José Antonio Rengifo dijo: “Considero que esa carta manifiesta una actitud hostil contra toda la juventud deportiva y es una amenaza que hiere la dignidad de quienes, como nosotros, sólo nos preocupamos de formar hombres sanos y fuertes para la defensa de la patria. Soy de opinión de no ceder a la imposición que entraña esa carta, de que el club cambie de nombre”. Eduardo Noriega insistió: “El nombre que se le puso al club es sólo un reconocimiento a la obra del Dr. José Pardo en el departamento de Loreto; ahí está la Instrucción Elemental Obligatoria, las Escuelas Fiscales, la torre inalámbrica, que nos ha hecho mas fácil la comunicación con la capital, los cruceros Grau y Bolognesi, que son el orgullo de nuestra escuadra. Si se ha puesto su nombre a nuestro club no es porque sea político ni porque somos políticos. Seria la más negra ingratitud no reconocer esos beneficios y el más vil gesto de cobardía aceptar la imposición que se nos hace: de que cambiemos de nombre. Insisto en que no se debe tomar en consideración esa carta, pues, su sólo envío ya significa una ofensa a nuestra dignidad institucional”. El presidente Serrón admitió las razones de Eduardo Noriega: “Así es señor Noriega, pero, ateniéndonos al tenor de la carta y aunque sólo este firmada por Rodríguez Frías, en ella dice: “por encargo del señor Prefecto” Esta pues claramente amparada la amenaza que encierra. Creo, por esto, que, aparte de tomar o no en consideración la carta, debemos estar preparados para cualquier emergencia y en salvaguarda de nuestros intereses institucionales y mi propia responsabilidad, hacer un inventario notarial de nuestros útiles, enseres y material deportivo”. Juan Daniel Arévalo, desde su puesto de guardián de la puerta dijo: “Muy bien, señor presidente, pero, para que todos se den cuenta del abuso que se está cometiendo, pido que se de publicidad a la carta en los periódicos”. Manuel Burga Soto habló: “Eso sería imposible señor presidente. No habría periódico que se atreviera a publicarla. Yo se bien como tipógrafo que sólo se publica lo que conviene a las autoridades”. Juan B. Tuesta Quintana protestó: “Pero no vamos a quedarnos en silencio. Aunque no se publique en los periódicos, algo tenemos que hacer para defender nuestros pisoteados derechos”. Jorge Noriega Rengifo, secretario de la Corte Superior de Loreto, con su voz reposada de relator dijo: “La carta del señor Frías hace cargos a la institución, por lo tanto lo conveniente es que se pase un oficio al señor Prefecto, haciéndole recordar,(porque él debe saberlo, pues ha sido socio honorario nuestro), que esta institución no es de carácter político, haciéndole conocer cual ha sido su labor deportiva en 16 años de vida; haciéndole saber que nunca recibió ni menos pidió ayuda alguna a ninguna autoridad; haciéndole saber que cuando la Patria necesitó defender sus fronteras, han sido los del Athletic los primeros en presentarse a los cuarteles en 1910…” Fue interrumpido por una salva de aplausos. Su hermano Eduardo más combativo, volvió a intervenir: “Yo no estoy de acuerdo con el señor Noriega en dirigirnos al Prefecto. Opino que debemos esperar a que los hechos se produzcan. Que clausuren el club, por la fuerza si se atreven. No debemos dar ninguna explicación ni dirigir ningún oficio”. José Antonio Rengifo salió en su apoyo: “Yo pienso como el señor Eduardo Noriega. Basta que se trate de una imposición para que sea hiriente y ofensiva. En consecuencia debemos demostrar firmeza y hacernos tenaces en la lucha. Que el público vea que la juventud del José Pardo no se inmuta con amenazas y jamás aceptará una humillación o un vejamen de naturaleza tal como el cambiar su nombre. Un nombre que día a día va ganando en gloria y prestigio”.
Jorge Noriega insistió: “Todo lo que dice el señor Rengifo está bien, pero según se desprende del tenor de la carta, el Prefecto no permitirá el funcionamiento del club mientras no se le cambie el nombre, y tendremos que llegar, con seguridad, al doloroso caso de ver clausurada nuestra querida institución, porque jamás aceptaremos el cambio de nombre. Por esto es preferible que lo clausuremos por nuestra propia voluntad, tomando las precauciones recomendadas por el señor presidente, para no correr el riesgo de perder lo que hemos ganado en 16 años de lucha”. El debate fue amplio y sereno. Los asambleístas, opinando en uno u otro sentido, llegaron por votación al acuerdo final: 1. Antes de quitar nada del nombre del club, esperar a que la autoridad consume el delito de clausurarlo por la fuerza. 2. Salvar las existencias, debiendo encargarse del archivo de la institución el presidente, de los premios y biblioteca el tesorero, de los muebles enseres y gimnasio el señor Ernesto Díaz, debiendo efectuarse esto, después de recibida la respuesta del oficio al Prefecto. 3. Se designó a la señora Rosa de Celis, esposa del tesorero, depositaria del terreno de propiedad del club, lo que se hará por Escritura Pública, reconociéndola como única propietaria. 4. La comisión encargada de redactar el oficio al Prefecto estaría compuesta por los señores Jorge Noriega, Ladislao Serrón y José Antonio Rengifo. 5. La comisión encargada de entregarlo personalmente por los señores Manuel A. Machado Neves, José Antonio Rengifo y Ernesto Díaz. Al aprobarse estos acuerdos Alfonso Bartra hizo constar: “Yo fui contrario a la declaración del receso institucional porque como hombres libres y honorables, estamos en pleno goce de nuestros derechos cívicos y hubiera preferido que el abuso de la fuerza se ensañara contra el club y contra nosotros, para resistir, no como una muestra de rebeldía sino como una demostración de firmeza; pero, como atleta disciplinado, acato la resolución de la mayoría y pido que al cerrar nuestras puertas sea izada nuestra bandera al tope y así se mantenga hasta que sean reconquistados nuestros derechos ultrajados. Nadie se atreverá a bajarla y ella será el centinela de nuestros invencibles ideales”. El oficio estaba concebido en los siguientes términos:
Señor General Prefecto del Departamento.
El suscrito, en su carácter de presidente de esta Institución, ha recibido el día de ayer, del señor Andrés Rodríguez Frías, actual secretario de la Prefectura, una nota fechada el 9 de setiembre, cuya copia adjunto. En vista de la expresada nota, la Junta General en sesión celebrada anoche, acordó que me dirija a Ud. para manifestarle, que si bien es cierto que esta institución lleva el nombre de José Pardo, también es cierto que el grupo de estudiantes que la fundaron en el año 1,906, niños en ese entonces, no tuvieron absolutamente en cuenta los visos políticos que investía ese señor. Ese grupo, ahora convertido en juventud consciente, con sanos propósitos de cooperar al desarrollo moral y material de este departamento y con él al engrandecimiento de la patria, continua sosteniendo esa feliz idea, no con miras políticas, sino como recuerdo a la era de progreso que ha iniciado la organización de la instrucción obligatoria y por mantener latente la gratitud de un pueblo, virtudes que forman la tradición nacional y ejemplo de las generaciones futuras. En cuanto a las inclinaciones políticas que se nos quiere atribuir en la referida nota, sin entrar en ninguna clase de detalles, manifestaré a Ud., que ello es inexacto, porque de los reglamentos que nos rigen, los que también le adjunto, se informará Ud., de los fines para que se fundó esta institución: el desarrollo físico y moral de la juventud para transformarle en hombres capaces de defender la integridad nacional con la seguridad del éxito. No creo demás expresar a Ud., señor General Prefecto, que durante los dieciséis años de existencia que tiene este Centro, se han sucedido periodos de gobierno, sin que hayamos merecido de ninguno de ellos la menor atención; prueba evidente de que la institución que presido nunca se ha ocupado de cosas ajenas a los fines para que se fundó. Me permito también recordar a Ud., que muchas veces, cuando usted Coronel, asistía a las fiestas, que una alegre juventud, pletórica de esperanzas y libre de prejuicios de razón de estado, daba en su local y en los campos deportivos, nos felicitaba en todas ellas por nuestros triunfos, revelando su entusiasmo, por lo que tuvimos el honor de considerarlo como uno de nuestras socios honorarios; y no creemos que hoy, pasados mas de tres lustros, vea en la existencia de una institución netamente deportiva, “un reto al estado de cosas establecido”
Esperando que el presente oficio tenga el honor de merecer respuesta, ofrezco a Ud. las consideraciones de mi particular deferencia.
Dios guarde a usted,
Ladislao Serrón.

La comisión encargada de entregar el oficio evacuó el siguiente informe:

Señor Presidente del Athletic Club José Pardo.
Los que suscriben, socios activos del club etc. etc. manifiestan: 1. Que entrevistados con el señor General Álvarez, se le expresó el objeto de la visita y entregó el oficio y un ejemplar de nuestros estatutos, en que estaban marcados con rojo los artículos 1, 2, 4, 12, 13, 18, 21, 53, y el decreto que pone en vigencia los mencionados Estatutos. 2. Que tan luego vio el General Álvarez el sello del club en los Estatutos y sobre el oficio, con el nombre del Dr. José Pardo, devolvió ambas cosas, ofreciendo quedarse con el oficio para conservarlo en su archivo particular, pero sin dar respuesta y recordándonos que ya en otra ocasión manifestó que no acepta relaciones con el club por el nombre que tiene. 3. Que nos sugirió la conveniencia de cambiar de nombre al club, con lo cual, según él, tendríamos todo el apoyo oficial que necesitáramos. 4. Que reconoce que tenemos el derecho de asociarnos sin alterar el orden público, pero, dadas las actuales circunstancias políticas, lanzábamos un reto al gobierno sosteniendo el nombre de la persona que tanto daño hace al país. 5. Que el club no podrá tomar parte en fiestas públicas u oficiales a las que él asista, ni manifestaciones de ningún género, porque en el acto impedirá que se realicen las primeras y mandará disolver las otras. 6. Que tampoco vería con agrado que estas gestiones se lleven a la prensa y que si tal sucediera nos desmentiría oficialmente. Combatidas una por una todas las objeciones del general Álvarez, nos repitió que él no autorizaba ni facultaba nada y terminó suplicándonos que no se vuelva a molestarlo más con este mismo tema. En conclusión nuestra misión ha sido cumplida, aunque sin el éxito que era de esperar y por tal motivo corresponde al club tomar la determinación que mas convenga a sus interesas. Es cuanto tenemos que informar en cumplimiento de nuestro deber. Iquitos, 16 de setiembre de 1,922 José Antonio Rengifo, Ernesto Díaz, Manuel A. Machado.

Teniendo en cuenta la acordado en sesión del 11 de setiembre la junta directiva declaró en receso el club y el mismo 16 de setiembre se envió una nota al Secretario de la Prefectura que decía:
Señor Secretario de la Prefectura.
Don Andrés Rodríguez Frías.
Ciudad.
Cumplo con comunicar a Ud., que el club de mi presidencia en sesión de Junta Directiva celebrada ayer acordó declarar en receso esta Institución. Esperando que la presente merezca respuesta soy de Ud., atto. y S. S. L. Serrón.
Al día siguiente, 17 de setiembre, un oficial de Policía con dos guardias que en aquel tiempo eran llamados “cachacos”, procedió a pasar cal sobre el nombre del club que ostentaba la fachada. Pero, en la misma noche un grupo de socios, capitaneados por Documet y Rosell Santolaya, mientras unos permanecían al acecho en ambas esquinas otros se dispusieron a lavar la cal, que aun estaba fresca; pero, apenas iniciado el trabajo se desató una fuerte lluvia que se encargó de hacerlo, apareciendo en el nuevo día el nombre con más claridad aún que antes. Juan Larrañaga, relojero, adicto al régimen, que tenía su establecimiento en el frente, al abrir sus puertas por la mañana se dio cuenta de la inutilidad del trabajo de los guardias e informó de inmediato a sus jefes. Dos días después otra cuadrilla encabezada esta vez por el capitulero Froilán Piro Armas, en la noche, como avergonzados de su acción, empleó alquitrán para borrar el nombre. Pero parecía estar de Dios que no tuvieran éxito. Un grupo de socios entre ellos Gustavo Peláez, Juan Daniel Arévalo, Manuel Burga Soto, Rosell Santolaya, recibieron el aviso, estando en una fiesta que hacía don Antonio Bardalez, pasada ya la medianoche. Inmediatamente salieron y al llegar frente al local se dieron con la ingrata vista de una mancha negra en lugar del nombre del club. Ya se habían sumado al grupo, Documet, Leoncio Burga, Eduardo Noriega, y algunos más cuyos nombres no hemos podido conseguir. Introduciéndose por la reja que entonces servía de puerta al gimnasio, extrajeron la escalera de trepar. En la casa de un carpintero vecino consiguieron un par de botellas de aguarrás y despedazando un pantalón que Eduardo Noriega guardaba en el gimnasio para utilizarlo en los ejercicios, procedieron a limpiar el alquitrán, haciendo turnos y vigilando las bocacalles para evitar sorpresas.
En aquel tiempo, Iquitos, pasadas las doce de la noche casi no era transitado, y en cuanto a vigilancia, mejor que hoy, sólo se oía de tiempo en tiempo el triste silbido de los pitos, que inmóviles los “cachacos” en cada cuatro o cinco esquinas para no dormirse, hacían sonar.
No fueron pues interrumpidos nuestros héroes en la fatigosa tarea.
Al amanecer todos estaban sucios y la fachada limpia como si nada hubiera sucedido, pues, hasta se dieron maña, para que el negro de las letras quedara mas nítido aprovechando el mismo alquitrán que los esbirros de Piro Armas habían utilizado, y cal, que alguien proveyó. Este nuevo contraste a los planes de borrar el nombre del club, parece que desalentó a los interesados en desaparecerlo, pues nada por el estilo volvió a intentar. El 21 de setiembre de 1,922 el Dos de Mayo, en sesión presidida por Sebastián Castro López, acordó por unanimidad, ceder su local, para el desarrollo de todas sus actividades institucionales y, declaró a todos los socios del José Pardo Socios Honorarios del Dos de Mayo. Este gesto de confraternidad deportiva, que ponía de relieve la nobleza de sentimientos de los dirigentes y socios del Dos de Mayo, era la mejor prueba de que por encima de las mezquinas diferencias personales y la rivalidad y pugna que a veces llegaba al campo institucional, afloraba incontenible y en el momento propicio la lealtad y nobleza que son características del deportista. En el acta de protesta suscrita por todos los socios, al declarar en receso el club, se comprometían a “guardar íntegros los sentimientos de compañerismo y amor institucional, demostrados en el pago en privado de las cuotas mensuales, para que al reabrirlo el día que las libertades constitucionales brillaran se dedicaran con más ahínco al fomento del deporte”, y hacían constar que “jamás solicitaron ni menos recibieron por influencias políticas apoyo alguno, desarrollando sus actividades sólo a expensas de los esfuerzos de los asociados, que siempre tuvieron a mengua pedir algo a los poderes públicos”. Se designó al capitán Arístides Pachas, delegado especial ante el Supremo Gobierno, para que personalmente gestionara ante el Presidente Augusto B. Leguía la reapertura del club. Pachas aceptó la designación titulándola “honrosa” y manifestando que no omitiría esfuerzo alguno para llevarlo a feliz término. Una comisión redactó un folleto que se tituló “EXPOSICION QUE EL ATHLETIC CLUB JOSE PARDO DE IQUITOS HACE A LA JUVENTUD DEPORTIVA DEL PERU”, texto en el que se hacía historia documentada de todos los acontecimientos y estaba firmado por todos los miembros de la directiva. La actividad deportiva local se había estancado. El Loreto, el Dos de Mayo y el recientemente fundado Stadium parecían estar a la expectativa de los acontecimientos y sus actividades se reducían a ejercicios y entrenamientos, especialmente entre equipos infantiles, cuya actividad se había despertado en el año 1,921. No obstante la situación de incertidumbre que atravesaba el club, al crearse en diciembre de 1,922 el Comité Sportivo, organismo que estaba destinado a controlar las competencias entre los clubes y regular las relaciones institucionales, el nuevo organismo se dirigió al José Pardo solicitando su reconocimiento, ayuda económica para su sostenimiento y designación de sus delegados. El club acordó aportar su ayuda económica con la cuota señalada: tres soles mensuales y designó a Eduardo Noriega su primer delegado, lo mismo que a Ladislao Serrón y Baltasar Eguren miembros del jurado en los futuros campeonatos. El Comité Sportivo no pudo ejercer de inmediato su probable beneficiosa influencia debido a los trastornos que originaron el receso institucional en las actividades deportivas y su organización era lenta y casi en espera de la solución del caso del José Pardo. En el José Pardo algunos socios clandestinamente se introducían al local, vigilado por la policía, pero quienes lo vigilaban hacían de la vista gorda, dentro practicaban gimnasia y otros ejercicios, las demás reuniones las hacían en la Plaza 28 de Julio. Por estas circunstancias y con el fin de que las actividades atléticas tuvieran vida el Comité Sportivo organizó competencias individuales de atletismo en que se disputaban la supremacía en las diferentes especialidades los atletas de los cuatro clubes, para conquistar el titulo y la banda de campeón. Estas bandas fueron especialmente confeccionadas, todas de seda, con sus respectivas leyendas bordadas y eran otorgadas al vencedor en el mismo terreno de lucha después de terminada la prueba. Las condiciones de la competencia fueron tales que la posesión de la banda no era definitiva, pues quien ganaba banda y titulo, podía ser retado de inmediato por su rival o rivales, y tenía que poner ambos en lucha en la fecha más próxima.
La primera banda que se disputó fue la de 100 metros planos e intervinieron en la prueba los mejores velocistas de entonces: Julio Silva Bartra, Fernando Carrillo, Adolfo Velásquez, Ramón Cisneros, Emilio Berger y otros.

UN POCO DE HISTORIA DE DEPORTE EN LORETO-IQUITOS

Un listado de los equipos del AC José Pardo. Es probable que encuentren algún pariente cercano o antepasado, es cuestión de buscar. He aq...