Tuesday, May 30, 2006

IMAGEN PARA EL RECUERDO


Diploma conmemorativo de las Bodas de Oro del A.C. José Pardo, nótese a la derecha el escudo, creado según proyecto presentado por una comisión presidida por Doroteo Arévalo, triángulo verde, símbolo de fuerza destreza y agilidad, circundado por un ramo de palmas y otro de laureles, unidos al pie de la base del triángulo, con una cinta con los colores nacionales. Dentro del triángulo dos floretes cruzados con las puntas hacia arriba; dos batas de críquet, también cruzados con las palas hacia abajo, formando un rombo con los floretes, en cuyo centro aparece una pelota de fútbol. En el ángulo que forman los mangos de las batas aparece una bola de críquet, y en ángulo superior del triángulo hay una corona cívica.

Historia del deporte...continúa

CONFLICTO ARMADO CON EL ECUADOR

El 9 de enero de 1,910 se inició un nuevo periodo institucional, en el que se hizo la renovación de cargos y juramentación de los directivos constituidos así:

Presidente Meneleo Meza
Primer vicepresidente Rogerio Carrera
Segundo vicepresidente Braulio Meza
Secretario Doroteo Arévalo
Tesorero Juan B. Rojas Torres
Bibliotecario David Meza
Vocales -Tadeo Alván
-Salvador Kanaffo
-Norberto Soto
-Leoncio Ríos
-Santiago Moncayo
Delegado Elías Cohen
Comisión Fiscal Presidente David Abecasis
Secretario José Antonio Rengifo
Vocal Enrique Zumaeta
Comisión de Sport Capitán General Doroteo Arévalo
Capitán de fútbol Hans Williams Polster
Segundo Capitán Gustavo Montani Burga
Capitán de Cricket David Abecasis
Capitán de Tiro Julio Gallegos
Capitán de Juegos deportivos Samuel Laredo

El receso del Sport Club restó mucho brillo a las competencias depor­tivas, ya que al iniciarse este periodo, solo podían llevarse a cabo, gra­cias a la colaboración de la Guarnición Militar, pero, sin ese matiz de rivalidad y emoción que ya estaban cobrando las que se sostenían entre el Athletic y el Sport Club.
Internamente el Athletic marchaba con toda normalidad, aparte solo en lo referente al pago de las cuotas, problema que siempre afrontó el Club y que preocupaba a sus dirigentes, cuando de satisfacer las obliga­ciones contraídas se trataba.
Llegó un día en que se debía 5 meses de alquileres y el propietario visitaba insistentemente a los directivos en demanda de pago.
El presidente Meza firmó una obligación personal de S/. 100.00, para cubrir parte de dicha deuda y pidió a los socios que se estudiara la forma de cubrirla totalmente. Después de un minucioso examen y amplio debate se acordó que todos los socios que quisieran continuar en el Club, firmaran un acta comprometiéndose a pagar S/.5.00 mensuales, hasta cubrir los S/. 200.00 de deuda y aquellos que estando atrasados no quisieran colaborar, fueran excluidos definitivamente.
De esta manera, en parte y temporalmente se soluciono el problema. El Club abría sus puertas en las noches establecidas y el gimnasio daba la impresión de gran actividad.
La sección de tiro, mediante la ayuda concedida por el Prefecto del departamento tenía armas y municiones para sus ejercicios. Carlos Collazos que había reemplazado al subteniente Tarazona, continuaba dando lecciones de esgrima y dominicalmente los equipos practicaban atletismo y fútbol en la plaza 28 de julio.
Como una de las primeras competencias deportivas del año 1,910, el Athletic organizó un concurso de Tiro permanente en Sacha Chorro, que se inició el 13 de febrero y concluyó el 27 de marzo; para carabina Winchester cal. 22 y fusil de guerra. La inscripción se efectuaba en el mismo campo de tiro e intervinieron especialmente invitados los Clubes Lo­reto y "Loreto y San Martín", aunque la competencia no tuvo carácter entre clubes.
La Prefectura proporcionó armas y municiones en cantidad suficiente para la participación de 100 tiradores y se instituyeron premios: una medalla de oro para el primer puesto, medalla de plata para el segundo y diploma de mérito para el tercero.
No ha sido posible obtener el resultado ni la clasificación en el concurso.
En las actividades futbolísticas, era la Guarnición Militar el prin­cipal antagonista, no obstante que para dichas competencias, los milita­res inscritos en el Athletic participaban por el equipo de la Guarni­ción.
De este modo el 9 de enero, el 23 de enero, el 17 de febrero y el 5 de abril, se realizaron interesantes encuentros entre estos equipos, que estaban conformados del siguiente modo:
Por el José Pardo: Manuel D'Almeida, Doroteo Arévalo, Gustavo Monta­ni Burga, Braulio Meza, David Abecasis, Enrique Zumaeta, Leoncio Ríos, David Meza, Federico Salomón, Elías Cohen, Elías Babilonia, actuando también, Ulises Rengifo, Manuel Vásquez Jares, Hans Williams Polster,
Por la Guarnición Militar: Alejandro Gonzáles, Gilberto Artieda, Cle­mente Salazar, Benjamín Alamo, Domingo Morales, Apolinario Anampa, Gon­zalo Díaz, Alfredo Nuñez, Moisés Yánez, Wenceslao Palomino, Moisés Ló­pez.
En tres partidos salieron tablas, sin abrir el score y en el último del 3 de abril ganó la guarnici6n por el mínimo score.
Cabe advertir que simultáneamente jugaban los equipos de "Educaci6n Física" y "Loreto", los que lo hacían por la mañana e intervenían en esos partidos algunos de los jugadores que debían jugar por la tarde en el Athletic. Así, por ejemplo el 23 de enero, por la mañana jugaron los dos clubes indicados y el de Educación Física, que estaba constituido así: Braulio Meza, Matías Bartra, David Meza, Víctor Urrunaga, Antonio Olór­tegui, Enrique Zumaeta, Bruno Ríos, Víctor Pinedo, Leoncio Burga Pippo, Pablo Lozano, Marcial Bartra, de los cuales, solo los dos Bartra, Pedro Pablo Lozano y Bruno Ríos, que ya se estaba iniciando, no pertenecían al Athletic.
Otra actividad futbolística de este año fue la organización de partidos entre extranjeros y la Guarnición Militar, en los que lógicamente intervenían casi todos los integrantes del equipo del Athletic por uno u o­tro bando. Estos partidos se jugaron el 16 de enero, que resultaron empa­te; el 30 de enero, que también resultó empate y no terminaron por la llu­via y en la continuación del 5 de febrero, siguió sin romperse el empa­te; y el 6 de febrero, en el que luego del tiempo reglamentario se tu­vo que jugar un tiempo suplementario de 15 minutos sin lograr dar un vencedor, lo que da una idea de la paridad de las fuerzas.
El equipo de la guarnición o de los nacionales, se conforma­ba con Alejandro Gonzáles, Doroteo Arévalo, Gilberto Artieda, Elías Co­hen, Domingo Morales, Clemente Salazar, Moisés López, Moisés Yáñez, Francisco Teixeira, que volvía a la actividad luego de extinguido el
Sport Club, Wenceslao Palomino y alternando, Apolinario Anampa, Gonzalo Díaz, Benjamín Alamo, Alfredo Nuñez y Carlos Hernández.
Los extranjeros eran: Manuel D'Almeida Alfred Stevens, Miguel Besso, Víctor Besso, Arthur Sargent, J. Andiola, A. Ferrari, Samue1 Laredo, Serafín Otero Barcia, David Abecasis, J. Polack y A.N. Other.
La prensa local refiriéndose a los partidos, al estilo de la época, decía: "...siempre acertados y correctos Montani Burga y Arévalo y sobretodo Hernández (un novel jugador), que hace las delicias del público, ávido de impresiones deleitosas, si así se puede juzgar a los feroces contrasuelazas (sic) que propinaba a cada momento a un inglés de cal­zón amarillo, su honrosísimo rival"...
En otro párrafo dice: " el puntero zurdo Polster, desvanecía sus es­fuerzos por no tener apoyo. El Juez, no estuvo "equité" (sic) así, de­jó de ver que un back militar cogió la bola con la mano. Se suspendió por este motivo la partida, concluyéndose después entre equipos incompletos. Siempre tablas"...
El 13 de enero el Club Sport Loreto, renovó su primera Junta Direc­tiva, que quedó constituida así:
Presidente Hibrain Vásquez
Vicepresidente Manuel D'Almeida
Secretario Carlos A. Pérez
Tesorero Julio A. Daniell
Vocales -Antonio Olórtegui
-Julio Picón
-Manuel Amasifuén
-Rodolo Rengifo
-Abigail Vargas
Junta Fiscal Presidente César A. Mesía
Secretario Fructuoso Pinedo
Vocal Leoncio Vásquez
Cobrador y citador Tobías Vásquez

Como puede observarse, solo Julio Picón, Manuel Amasifuen, Fructuoso Pinedo, Rodolfo Rengifo y Abigail Vargas no pertenecían al Athletic, lo que confirma la idea de que el Loreto era un Club casi dependiente del Athletic, pues como hemos anotado, incluso sus sesiones se realizaban los martes en su local.
El 4 de Febrero, ya establecida definitivamente la desaparici6n del Sport Club, por circunstancias y motivos de orden interno, la prensa lo­cal opinó que la primera Copa de Plata disputada en un torneo deportivo, y que la estaba conservando el Sport Club por haberla ganado fuera entre­gada al Athletic. Un artículo periodístico de la época decía al respecto
"La persona encargada de los enseres del extinguido Sport Club, con conocimiento de los que formaban parte de él, hará entrega de la Copa de Plata que alcanzó en competencia al Athletic Club José Pardo, su rival en un campeonato y que después invitó varias veces al Sport Club, para diversos torneos, sin conseguir su aceptación, pues, lo natural es que este conserve aquel premio, que bien lo merece, por sus esfuerzos para sostener y conservar viva la afición de los juegos deportivos. Aplaudimos la idea por lo oportuna y justa que es".
No obstante la copa no llegó a entregarse, pues el encargado, señor
Juan Olórtegui Villacorta, opuso tenaz resistencia, contra la opinión de todos los demás socios del extinguido Sport Club y la Copa, que hoy sería una reliquia deportiva, desapareció definitivamente. En cuanto a los enseres jamás se supo de ellos.
A principios de abril, el Athletic organizó, de acuerdo con la Guarni­ción Militar, un Campeonato Deportivo, el que no pudo iniciarse, pues el conflicto con el Ecuador interrumpió todas las actividades.
Al saber de la noticia se organizó una manifestación en la ciudad, la que se realizó el domingo 10 de Abril y que reunió a toda la población en una concurren­cia que fue calificada imponente, para su época, De las filas de la mani­festación salieron cerca de 400 jóvenes que inmediatamente se acuartela­ron.
El 22 de Mayo, en pleno conflicto se fundó el Club de Tiro “Emilio San Martín” y su primera Junta Directiva estuvo presidida por el señor Arnal­do Guichard; Vicepresidente fue el Dr. Matías Ferradas, Secretario, Nati­vidad Cabrejos y Tesorero David Casanova.
Al producirse el conflicto, una ola de emocionada unción patriotica se levantó en el pueblo de Iquitos y unánimemente acudieron al llamado de la Patria, todos los hombres aptos, incluso quienes aun no estaban en edad militar.
No fue pues nada extraño que el Athletic en la inolvidable sesión del 10 de abril, tomara un
acuerdo con el voto aprobatorio unánime hasta la exaltación, declarando en receso las actividades deportivas y sociales del Club, para alistarse en las filas del Batallón Voluntarios de Loreto. El presidente Meza, que siempre se distinguió por sus intervenciones ­en ese sentido, dijo en la citada sesión:
"Los sagrados linderos de la Patria están amenazados por las seculares e inauditas pretensiones de la vecina República del Ecuador. Loreto entero se ha puesto de pie para defender el legado glo­rioso de nuestros libertadores y se apresta a marchar a la frontera, dis­puesto a detener al invasor, aunque sea a costa de su sangre y de su vida. Se ha abierto en Iquitos el Registro de conscripción militar y todos los que pertenecemos al A. C. J. P., debemos acudir en corporación, como socios de este centro, a inscribirnos y como peruanos legítimos se nos tenga presentes para tener el derecho de ocupar los primeros puestos de combate"
Continuó en otro párrafo:
"Solicito señores consocios, la dispensa del acta de esta sesión. En cuanto al Club, que cierre sus puertas mientras dure la campaña, a la que todos marcharemos engrosando las filas en cuanto sea ordenado"
En el Libro de Matricula de socios se hizo la siguiente anotación:
"El presente Registro se cierra en la fecha por tiempo indeterminado por motivo de que el Gobierno ha llamado a todos los ciudadanos aptos en el manejo de las armas a engrosar las filas del ejercito, por el conflicto producido por la vecina República del Ecuador. Se hace constar que el motivo del receso del A.C.J.P., sólo obedece a este llamamiento al ejercito y que terminado el conflicto volverá a continuar su marcha”.-Iquitos, abril de 1910.- (firmado) D. Arévalo Bernales. Secretario. V°B° (firmado) M. Meza. Presidente.”

El Libro de Matricula tenia en esa fecha 117 socios activos.
Al día siguiente estuvieron todos a la puerta del Cuartel General, que provisionalmente se hizo del ya entonces Centro Escolar N° 161, y que luego sería Escuela Pre-vocacional Sargento Fernando Lores Tenazoa.
Otro edificio que servía de cuartel fue uno de dos plantas, ubicado en el Malecón Maldonado y desaparecido en un incendio, cuando servia de oficinas y almacenes al antiguo Servicio Cooperativo Interamericano de Sa­lud Pública.
En ese entonces, delante del edificio, hacia la orilla del río, había una extensi6n de terreno de cerca de 100 metros; pasaba por allí una lí­nea del Ferrocarril Urbano y en ese terreno practicaban sus ejercicios los voluntarios que se acuartelaron en el local. Hoy todo eso ha desapa­recido y la orilla del río ha llegado a los mismos cimientos que quedaron como mudo testigo de semejante tragedia.
Obvio es decir que al llamamiento no acudieron sólo los socios del José Pardo. También lo hicieron muchos que pertenecieron al extinguido Sport Club y los del recientemente fundado Loreto, del Leguía y demás clubes lo­cales; todos unidos por vínculos deportivos y de estrecha amistad.
Algunos de los voluntarios eran de tan corta edad que fue necesario que los jefes hicieran una selección, no siendo pocos los rechazados por ser demasiado jóvenes.
Ya dentro del cuartel, entre los del José Pardo surgió un problema, ha­bían olvidado todo lo referente al local y los arriendos; aun debían al­gunos meses, el receso habría de durar mientras durase el conflicto y no tenían medios de pagar ni lo anterior ni lo venidero.
En una reunión relámpago acordaron trasladar las pertenencias del Club, a la casa del presidente, para cuyo efecto este, solicitó permiso de sa­lida para todos los socios del Club.
Como eran conocidos y alternaban de igual a igual en la vida social con los oficiales, nada difícil fue conseguir el permiso; con mas razón aun cuando el Tnte. Coronel Manuel Márquez, se enteró de los motivos porque lo necesitaban.
Y en el temor de que el propietario intentara quedarse con los muebles y materiales en garantía de la deuda pendiente, al no admitir razones, el traslado se hizo por la noche, dejando el local limpio al amanecer.
Se ignora si dicha cuenta fue pagada alguna vez.
Y llegó el momento en que deberían embarcarse a las distintas guarniciones. Se habían formado seis compañías y en ellas estaban dispersos todos los jóvenes deportistas, motivo de nuestra atención.
Así fue que los grupos se disolvieron, pues, cada compañía fue enviada a distinta guarnición. Al Morona, al Pastaza, al Napo....
Dieron el adiós a Iquitos ante una delirante manifestación de despedida del público que se aglomeró en el Malecón
Y partieron llevando dentro de sus pechos esa mezcla indefinible de alegría y angustia; ansiedad y entusiasmo...entre vivas y sollozos, palabras de aliento, besos de madres y novias
El lamento de la sirena de nuestra legendaria "América" y las pitadas de las otras naves, roncas unas y estridentes otras fueron perdiéndose en la distancia...

Tuesday, May 23, 2006

ANECDOTARIO

Con motivo de la realización del Campeonato de Fiestas Patrias, y ante una segunda negativa del Sport Club para intervenir en él, el 16 de julio, el Athletic remitió un oficio que a la letra dice: “He tenido a bien recibir su oficio fechado el 14 del presente, por el que esa institución no acepta por segunda vez, el desafío que este centro de mi presidencia le ha hecho.”
“A este respecto, señor presidente, debo decir a usted, que nos queda la honra, al Athletic Club José Pardo y a sus socios, de que un centro activo que lleva el nombre de Sport, no se haya encontrado con valor para hacerle frente”.
Sobra decir que, que inmediatamente fue aceptado el desafío del Athletic.

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El Athletic, con el asentimiento de las demás instituciones, acordó tener un delegado, que concurría a sus sesiones y era el agente de enlace con ellas.
Estas, en aquel tiempo eran: el Sport Club, el Club Sport “Leguía”, el Club Sport Loreto, el Club Loreto y San Martín, el Club de Educación Física, y el Club “Emilio San Martín”.
El Loreto y el Educación Física celebraban sus sesiones en el local del Athletic.

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Con motivo de la victoria del combinado Athletic-Sport Club, el 28 de febrero sobre la tripulación del “Huayna”, dicho elenco obsequió dos pelotas de fútbol a los vencedores. El Sport Club se quedó con ellas, a pesar de las protestas de los del Athletic, que alegaban que dos de los tres goles con que ganaron fueron hechos por Laredo y Abecasis.
La prensa local intervino y en un artículo titulado “Basta con una”, sugería que Sport Club entregara una pelota al Athletic y no tratara de quedarse con ambas. Al final de una pequeña polémica el Sport Club propuso que una de las pelotas fuera disputada en un “match”, el que recién se efectuó el 6 de junio de 1909, ganando el Athletic por 3 a 1. El equipo que ganó la pelota, primer trofeo conquistado por el Athletic se conformó con: Rogerio Carrera, Manuel González, Aurelio Aponte(su nombre original era Hercilio, pero, como no le gustaba se hacía llamar Aurelio), Gustavo Montani Burga, Enrique Zumaeta, Federico Salomón, Luis Tello, Samuel Laredo, David Abecasis, y Hans Williams Polster. Suplentes fueron Elías Cohen, Braulio Meza, David Meza y Leoncio Ríos.

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Para el agasajo de los marinos del “Pelorus”, el Concejo Provincial dio una partida de 100 libras oro al Sport Club. Pero sucedió que viandas y bebidas fueron obsequiadas por los mismos marinos. El Athletic reclamó sobre dicho dinero, pero, sin resultado. Nunca se supo de su destino.
En ese aspecto los tiempos no han cambiado…

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En la fiesta deportiva del 30 de julio, los jugadores del Athletic que intervenían en las diferentes pruebas, llevaban un triángulo verde en el lado izquierdo de la camisa blanca. Los que no intervenían sólo llevaban el botón verde en la solapa del saco.

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Una de las más severas sanciones para los morosos, si se quiere la más dura, resultó ser la exclusión de las nóminas para los ejercicios deportivos. Los instructores de deportes que asistían a los planteles de enseñanza, debían hacerlo con estricta puntualidad. Por razones personales, Leoncio Ríos faltó tres veces consecutivas a esa labor en la Escuela Fiscal 1603.
Inmediatamente el director de la escuela pasó un oficio al presidente del club, denunciando la inasistencia del instructor.
La asamblea lo pasó a la comisión fiscal, para la sanción respectiva, “sin perjuicio de continuar con sus labores de enseñanza del deporte”
Y conste que no ganaban absolutamente nada…

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Para la inauguración del local del Centro Escolar 161, que se denominó Casablanca, se realizó una ceremonia que culminó con la exhibición de juegos gimnásticos deportivos, a cargo del Athletic y el Sport Club, en animada competencia.

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Los socios ingresados al Athletic en el año 1909, fueron:

Gonzalo Colmenares, Arturo Cornejo, Luis Farfán, Ulises Rengifo, Juan P. Gómez, Norberto Soto, Flavio Bardalez, Roberto Cornejo, Aurelio Aponte, Bernardino Merino, Leopoldo Collazos, Arturo Ruiz Arévalo, León Michaud, César Espinar, Hans Williams Polster, Salvador S. Kanaffo, Manuel Rodríguez O. Guillermo E. Feldmuth, Víctor Mongrut, Ponciano Ferreira, Antonio N. Almeida, Federico Grazet, Julio Gallegos, Juan Vergara, Custodio Álvarez, Pablo Ramírez Flores, Julián Álvarez, Juan Miguel Sánchez, Julián Ruiz Zumaeta, N.J. Gonzáles V.
Ricardo Ramírez, Francisco Gómez, José Trigoso, Tomás López, José Joaquín D´Almeida Barros, Elías Cohen, Benjamín Sotomarino, Manuel Octavio Villamar, Pedro Bardalez, Mariano Vásquez, Maximiliano Salas, Manuel Vásquez Jares, Enrique Sánchez Chavarri y William Davies.

Thursday, May 18, 2006

FOTO DEL RECUERDO


En la vista Emilio Berger y el autor de las crónicas, Pacarmón, al extremo izquierdo, en una práctica de atletismo en el año 1920.

Monday, May 15, 2006

A LA MEMORIA DE EMILIO BERGER SIGEL

UN DEPORTISTA ALEMAN CON ALMA DE LORETANO
Su sólo nombre es una evocación de gloriosas jornadas deportivas. En una época en que el palpitar del músculo, la caballerosidad en las canchas y la lealtad en la lucha era la característica de una generación que ha dejado una estela de recuerdos y una senda digna de seguir.
Emilio Berger partió en el viaje sin retorno lejos de la tierra que tanto amó y a la que brindó lo mejor de su juventud, donde al llegar muy joven quedó prisionero de la hospitalidad y simpatía de su gente; donde derrochó su entusiasmo y fogosidad, donde enraizó forjando el hogar definitivo.
Encontró en la juventud que formaba el Athletic Club José Pardo el núcleo deportivo de sus simpatías y se unió a ellos en el pujante empeño de llevar la divisa celeste a la meta que se habían trazado los gestores del decano; a la conquista de los hoy legendarios trofeos; a la cimentación del prestigio y la gloria.
Su trayectoria tuvo la brillantez del sol y la claridad de la luz no sólo en las pistas, en las canchas y gimnasios, sino también en la dirigencia del deporte; no sólo dentro del José Pardo, sino en los principales organismos rectores donde siempre ocupó destacados puestos, con brillante desempeño y felices iniciativas.
Hombre correcto, de frías y firmes determinaciones, de calmadas y justas soluciones, supo en más de una oportunidad, desde el llano o desde el comando, salvar en el Athletic, situaciones de difícil solución, con la persuasión e influencia de su sajona raza.
Emilio Berger, deportista múltiple, fue el campeón de la divisa celeste que en cien pruebas atléticas paseó triunfal sus colores en las pistas de la Plaza 28 de julio, la Plaza Leoncio Prado, el Bembón y Morona Cocha, y puso en 1926 la marca máxima loretana en salto con garrocha, que nadie, a excepción de Eduardo Noriega ha logrado igualar hasta hoy: 3 metros.
Gimnasta, atleta, futbolista; de la presidencia, literalmente, bajaba al llano para la disputa de las competencias y exhibiciones deportivas. Cuántos recuerdan cierto aniversario del Athletic, en el que la ceremonia de la transmisión de mando se realizara en la tarde, y Berger, luego de juramentarse como presidente, se despojara de su vestido de calle y poniéndose en traje de gimnasta con la banda presidencial encabezara la exhibición gimnástica de la sección a su cargo. Fue él quien introdujo la gimnasia con aparatos en los clubes deportivos de Iquitos.
Cuántos también lo recordarán formando el equipo de fútbol que en brillantes partidos rompieran el mito de invencibilidad que ostentaba el Dos de Mayo para ganar dos trofeos memorables: la estatua “La Gloria” y la “Copa Israel”, con Julio Vergara, Tobías Vásquez, Ramón Herrera, los hermanos Noriega, Leoncio Burga, José Chapiama, Pedro Villacorta, Víctor Revilla, Antonio Enrique Velásquez.
Cuántos recordarán que esas 100 sillas que lucen en el espaldar las siglas del José Pardo, fueron fruto de su iniciativa, realización de su esfuerzo.
Cinco veces presidente, supo imprimir a la economía del club una recuperación que transformaba el pauperismo en holgada posición, y en una de ellas hizo posible la primera reconstrucción del local.
El fragor de la vida lo arrastró con motivo de la segunda guerra mundial a un campo de concentración.
Una prueba del cariño a esta tierra y a su club, a sus amigos y colegas deportistas, se refleja en las palabras de agradecimiento que pronunciara en el banquete que le ofreciera el José Pardo a su vuelta del exilio. Berger dijo: “En las largas noches, en que aterido no podía conciliar el sueño; acosado por el temor, la incertidumbre y la pena por los familiares, me consolaba el recuerdo de los amigos que en uno y otro bando competían conmigo; los triunfos deportivos; el grito de la multitud que nos alentaba; el recuerdo del calor de este recinto que guarda lo mejor de nuestras energías juveniles; el verde de nuestro emblema, que simboliza la acogedora selva que me brindó hospitalidad, esperanza y felicidad…”
Así habló Berger en el viejo recinto que guarda celosamente los trofeos que son parte de su esfuerzo, de su aliento, de su ardor, y que hoy lloran su partida y se sienten impotentes de seguir a su conquistador.
Berger se fue tras de muchos de esa hueste que le precedieron. Para quienes lo conocimos y aquilatamos su valor, es insustituible. Los que no lo conocieron no saben lo que se ha perdido. Pero, el Athletic Club José Pardo, mudo e insensible dentro de sus muros guardar eterno duelo.

Historia del deporte...continúa

A principios de marzo el equipo del Athletic se tonificó con nuevos elementos pertenecientes a la guarnición militar, los que, al hacerse socio el comandante Canales, ingresaron también como socios activos, mediante la concesión de pagar sólo la mitad de la cuota de ingreso y de las mensuales, en atención a ser militares.
Por esta circunstancia, los partidos que se jugaron con el Sport Club el 19 de marzo y el 18 de abril, fueron contundentes victorias para el Athletic, por 4 a 1 y 2 a 1 respectivamente. Ambos partidos se jugaron en Sacha Chorro, y el equipo se conformó con los siguientes jugadores, en el orden de formación, en ambos partidos: Gonzalo Colmenares, Doroteo Arévalo, Manuel J. Gonzáles, Enrique Zumaeta, Alfonso Bartra del Águila, Bernardino Merino, Luis Tello, Aurelio Aponte, David Abecasis, Julián Ruiz Zumaeta, Samuel Laredo, Rubén Ramírez, Hans Williams Polster, y Mario V. Mongrut.
El Sport Club protestó por la inclusión de los militares Merino, Colmenares, Aponte, Gonzáles y Ramírez, y el Athletic aceptando la propuesta, conformó otro equipo, con Braulio Meza en el arco, Arévalo y Bartra en la defensa, Leoncio Ríos, Ruiz Zumaeta y David Meza en la línea medular, y Elías Babilonia, Julio A. Urrunaga, Juan B. Rojas Torres, Tadeo Alván y Miguel Zumaeta en la delantera, con los suplentes Luis Tello, Carlos Pérez y José Antonio Rengifo; e invitó al Sport Club el día 2 de mayo a un partido, perdiendo este equipo por 3 a 2. Fue así como quedó constituido el segundo equipo del Athletic, que el 14 de mayo fue invitado por el C.S. Loreto a disputar su primer partido con el A.C.J.P., que fue aplazado al 23 de mayo, porque el día 14, el combinado Athletic/Sport Club, jugó con la tripulación del “Manco”, equipo al que ganó por 2 a 1.
El 23 de mayo de 1909, se realizó el primer partido de fútbol entre el Athletic y Loreto, ganando Athletic por 5 a 2. El mismo día jugó el primer equipo con el Sport Club, empatando a 0 goles. El primer equipo quedó constituido por Colmenares, Arévalo, Manuel Gonzáles, Aponte, Merino, Enrique Zumaeta, Federico Salomón, Abecasis, Laredo, que era el capitán, Ricardo Ramírez y Luis Tello.
Con motivo de la disputa de las pelotas de fútbol, ganadas a la tripulación del “Huayna” en el segundo partido del 28 de febrero, se concertó otro partido el 6 de junio en Sacha Chorro. La victoria volvió a ser del Athletic por 3 a 1 y en este partido, reciamente disputado, se consagró Hans Williams Polster, que resultó un formidable puntero zurdo, autor de los tres tantos de la victoria.
El 10 de junio, volvió a ganar el Athletic al Sport Club por 2 a 1. El 20 de junio, jugando en el campo de Sacha Chorro, donde por lo general se hacían los partidos de importancia, esta vez, sólo con su equipo, el Athletic ganó a la tripulación del “Atahualpa” por 1 a 0.
El 11 de julio se jugó un partido de fútbol entre el Athletic y un equipo de la guarnición militar, organizado por el teniente Moisés Yáñez, muy aficionado a los deportes y que actuó también brillantemente como arbitro en posteriores oportunidades. Ganó la guarnición militar, pues el Athletic tuvo que prescindir de todos los elementos militares que incluía en su equipo, los que jugaron en el equipo de la guarnición. El score fue de 3 a 1.
El 25 de julio, la municipalidad organizó un concurso de tiro, previo al programa de fiestas patrias. En dicho concurso conquistaron, el primer puesto Pedro Ruiz Rengifo, que fue premiado con medalla de oro, el segundo Ramón Cerrel, premiado con medalla de plata, y el tercer puesto Próspero Nigro, quien obtuvo diploma de honor.
El programa organizado por la municipalidad continuó el 30 con una fiesta deportiva en Sacha Chorro, en la que intervinieron en diferentes pruebas atléticas el Athletic y el Sport Club, culminando la tarde con un partido de fútbol entre los mismos clubes. El Sport Club hizo 38 puntos y el Athletic 36, y el partido de fútbol lo ganó el Sport Club por 1 a 0.
El día anterior, 29 de julio, en el mismo campo de Sacha Chorro, se realizó un campeonato escolar entre el Centro Escolar 161 y la Escuela Fiscal 1603, organizado y dirigido por los miembros del Athletic, quienes se encargaban de la preparación técnica y física de los alumnos de ambos planteles. Ganó el torneo el Centro Escolar 161, adjudicándose una medalla de oro obsequiada por el concejo provincial.
Al acercarse el 30 de agosto, fecha en la que debía realizarse el campeonato por la Copa de Plata, el Athletic, con fecha 2 de agosto, remitió el “desafío” al Sport Club, pero este no contestó. Como el tiempo pasaba, el 20 de agosto, volvió el Athletic a remitir un nuevo “desafío”, indicando que en vista del poco tiempo que faltaba, si consideraba el Sport Club insuficiente para la discusión de las bases, podía trasladarse la disputa del campeonato al 24 de setiembre.
El Sport Club contestó diciendo que no era posible aceptar el reto el 24, “tanto porque dicho campeonato se había realizado ya el 30 de julio en el programa de fiestas patrias, que lo había ganado el Sport Club, cuanto porque el Sport Club, había formulado las bases de un concurso de tiro que debía realizarse en dicha fecha”(sic)
Esta respuesta desconcertó a los dirigentes del Athletic, que sabían perfectamente que tal afirmación en parte era falsa, pues, el campeonato del 30 de julio lo había organizado la municipalidad, y siguieron insistiendo para la realización del verdadero campeonato por la Copa de Plata; pero en estas circunstancias el presidente del Sport Club, se vio obligado a dejar la presidencia, por motivos personales y contrarios a su voluntad, asumiéndola Juan Olórtegui Villacorta, y entrando el Sport Club en un periodo de decadencia.
Ante esta situación y sin cejar en el empeño de realizar el campeonato, se empezaron a organizar competencias con la guarnición militar en vista de que el Sport Club no daba señales de actividad.
El 3 de octubre se jugó el primer partido de esta nueva temporada, que perdió el Athletic por 1 a 0. Fue el partido muy del agrado de la afición, a juzgar por el comentario que de él hacía “El Oriente” en la columna de “Sacha Sportsman”, que resumiendo decía: “Ha reinado cordialidad y amistad entre ambos partidos; regresaron todos contentos y alegres. Ojalá que en adelante sean así los “matchs”, pues deben terminarse esas rencillas odiosas que existen en los Clubs de Iquitos, que a nada bueno conducen”
El 14 de noviembre se jugó contra un equipo del vapor “Manco”, obteniendo una ajustada victoria de 1 a 0, y el 8 de diciembre se volvió a jugar con la guarnición militar, perdiendo nuevamente por 3 a 0, y la revancha de este partido se jugó en la plaza 28 de julio el 12 de diciembre ganando el Athletic por 2 a 0.
A invitación del Club “Leguía” de reciente fundación se realizó un partido en Sacha Chorro. En este partido jugó por primera vez Manuel de Almeida, demostrando condiciones en el puesto de guardavalla, en el que quedó por siete años. Se ganó el partido por abultada cuenta y la mayor hasta entonces, 7 a 1.
El 26 de diciembre se jugó nuevamente con la guarnición militar en la plaza 28 de julio, ganando la guarnición por 2 a 1; invitó el Athletic a un partido de revancha para el 2 de enero, pero el capitán del equipo, Yáñez, no aceptó aduciendo tener jugadores enfermos.
En diciembre se declaró en receso el Sport Club. El Athletic trató de recoger la Copa de Plata, para entregarla al Concejo Provincial a fin de que sirviera como trofeo en los campeonatos ínter escolares, pero no lo consiguió. Así desaparecía, pues ya no se volvió a reorganizar, el Sport Club, restando brillo y rivalidad a las competencias. Era entonces el único antagonista de respeto para el Athletic, y con él desaparecía, como institución el “Pionero” del deporte en la Amazonía Peruana.
Así y todo se intensificaba la práctica del deporte en el Athletic, sobre todo en el tiro al blanco, pues, el presidente Meza formalizó la creación de una sección especial de tiro, a cargo del socio sargento Julio Gallegos, como instructor. Se solicitó el reconocimiento oficial de dicha sección, así como armas y municiones para los ejercicios. Le fueron proporcionados 5 fusiles en calidad de préstamo.
La más importante adquisición consistió en un gimnasio, compuesto de un trapecio, un par de argollas, un columpio, una escalera marina, una escala de cuerda y nudos, una cuerda con travesaños de madera y una cuerda lisa, adquirido todo por compra al señor Julio César, por la suma de S/. 20. La instalación, incluyendo la armazón de madera costó S/. 30, cantidades que fueron pagadas mediante la emisión de 10 bonos de S/. 5, que tomaron los socios del club y eran amortizables por sorteos mensuales.
Al finalizar el año 1909 el club tenía registrados 126 socios activos, de ellos 17 eran extranjeros; se había realizado 19 sesiones ordinarias y 2 extraordinarias, una de Junta General, y la otra de Junta Directiva.
Fue en este año, que mediante un proyecto presentado por una comisión presidida por Doroteo Arévalo, se adoptó el emblema actual del club, el triángulo verde, símbolo de fuerza destreza y agilidad, circundado por un ramo de palmas y otro de laureles, unidos al pie de la base del triángulo, con una cinta con los colores nacionales. Dentro del triángulo dos floretes cruzados con las puntas hacia arriba; dos batas de críquet, también cruzados con las palas hacia abajo, formando un rombo con los floretes, en cuyo centro aparece una pelota de fútbol. En el ángulo que forman los mangos
de las batas aparece una bola de críquet, y en ángulo superior del triángulo hay una corona cívica.
El entusiasmo por las actividades deportivas iba en aumento en el ambiente local. La fundación del Club Sport Loreto estaba dando una nueva tónica a las competencias, y aunque casi todas sus actividades eran de carácter interno, alternaba exitosamente con los clubes “Leguía”, el “Loreto y San Martín”, el “Educación Física” y el “Emilio San Martín”, y otras veces con equipos del Colegio Departamental.
La guarnición militar, que tenía jefes entusiastas, no perdía oportunidad para competir u organizar competencias con los civiles, aparte de que muchos de ellos pertenecían como socios al Athletic y la misma prensa local alentaba elogiosamente a dirigentes y jugadores.
El 5 de julio de 1909 se efectuó la primera renovación de cargos en el Club de Tenis, fundado como dijimos en junio de 1908, y cuya segunda directiva fue la siguiente, con la re-elección de Pablo Morey como presidente y algunos otros cuya labor había sido notable:

Presidente Pablo Morey del Águila
Vicepresidente Abel Toledo Ocampo
Tesorero José Carlos Hernández
Capitán de tiro Hubert Harding
Secretario Luis Medina Pinón
Vocales Gastón Gatty
Pablo Magne
Carlos Zubiaurr

Nótese que aún en el Club de Tenis había un capitán de tiro. Era que las actividades deportivas seguían ese ritmo propio de la juventud que no sólo quiere competir, vencer y lograr un esparcimiento sano y divertido, sino que además llevaba latente ansias de revancha y desquite, que sólo por las armas pensaba que podía conseguirlas. Aún sangraba la herida del 79.
Pero, las actividades propiamente deportivas continuaban. La tirantez de relaciones producidas por la rivalidad entre el Sport Club y el Athletic y las victorias y éxitos institucionales que este estaba conquistando, produjo la intención de formar nuevos clubes deportivos.
Como fruto de este estado de ánimo, se organizaron dos núcleos que se auto titularon para sus confrontaciones como los “Extrangis Pindayos Club” y los “Peruvian Combination Fútbol Club”, que por sus denominaciones, se componía de extranjeros y nacionales.
Lo hicieron con ánimo tan jocoso, para suavizar la tensión aún existente entre el Sport Club y el Athletic, que a su primera confrontación, realizada en Sacha Chorro, los “Extrangis” se presentaron ridículamente uniformados y con tongo, protagonizando un partido bufo, que hizo las delicias del público asistente.
La prensa colaboró con el propósito, haciendo un comentario también jocoso y elogiando a sus protagonistas.
Mencionaba a Polster, como “el señor de las piernas”, “intrépido forward” (cabe advertir que Polster tenía las piernas torcidas, lo que comúnmente llamamos “chueco”), “el espárrago” Laredo se portó a gran altura”… “Polack, el de las barbas sin bigote, correctísimo y con ganas de descuajeringar al que se le ponía delante”…”Serafín Otero Barcia, el hermano de Pulgarcito”…”Marchetti y Popolizio, fornidos fullbacks entre los que no hay pelota que entre”.
Y de los “Peruvian” decía: “Velarde sólo tapó dos saques, que hubieran sido otros dos goles, el resto del tiempo se lo pasó leyendo”…”Arévalo, correcto, seguro y sereno. Hacía todo el trabajo de Daniell”…”Montani Burga tiene mucha vista y corre muy bien sin la pelota”… y así por estilo.
El réferi fue Juan Pablo Quiñe y el partido resultó empate a 2 goles. Se realizó el 9 de junio.

Monday, March 13, 2006

Historia del deporte...continúa

La Copa de Plata instituida como trofeo anual y máximo del deporte en Iquitos, perdida por el Athletic el 30 de agosto de 1908, era la obsesión de los dirigentes del club y se esperaba con impaciencia la fecha para disputarla de nuevo.
En febrero de 1909 llegó el crucero de S.M. Británica “Pelorus”. De inmediato se pensó en jugar un partido de fútbol con su tripulación, para cuyo efecto, los dirigentes del Athletic y del Sport Club se unieron en el afán de conseguir una victoria más para su terruño.
Pero, se tropezó con el inconveniente de que el capitán del crucero se negó a aceptar la invitación con toda cortesía.
Ante la flemática negativa, incomprensible en un inglés, deportista por tradición, acudieron los dirigentes locales al señor Arthur Cases, gerente, como dijimos antes, de la Iquitos Trading, deportista entusiasta, socio honorario del Athletic y quien siempre dio pruebas de gran colaboración.
En su condición de Cónsul de S.M. Británica trató de convencer al capitán del “Pelorus”, quien según después se supo, se negaba a aceptar la invitación, temiendo que sucediera lo que en otro puerto en que tocaron, donde al ganar el partido a los locales, poco faltó para que fueran apaleados por los perdedores, que quien sabe por que causa tuvieron tan desagradable reacción.
Como la misión del capitán era de acercamiento, manifestó que sentiría que ocurriera lo mismo, pero, tanto hicieron e insistieron todos, muy especialmente el señor Cases, cuyo ascendiente como Cónsul habría de tener alguna influencia sobre el capitán, y cuyos elogios a favor del ambiente local y cualidades de sus habitantes, animaron al simpático marino, que al fin cedió, no sin antes prevenir a los nuestros, que había pocas probabilidades de victoria de parte de los locales.
Y era natural que el capitán del buque estuviera seguro del triunfo, pues su dotación estaba compuesta de marinos de escuela, preparada en toda clase de actividades de carácter deportivo y su equipo de fútbol era de los buenos.
Como aún no estaba habilitado el campo de Sacha Chorro, el partido se realizó en un terreno apropiado frente al actual cementerio.
Fue una verdadera fiesta la del 14 de febrero, en la que se pusieron de manifiesto los propósitos declarados por el capitán: “estrechamiento de vínculos y camaradería”; iniciándose la fiesta con un “picnic”.
Para empezar la parte deportiva, se disputó primero una prueba de nudo de guerra en dos veces consecutivas, ganando la primera los locales y la segunda los ingleses.
A continuación se jugó el partido de fútbol en el que resultó vencedor el equipo del “Pelorus” por 7 goles a 2.
Actuaron en el combinado local por el Athletic: Rogerio Carrera, Doroteo Arévalo, Gustavo Montani Burga, Samuel Laredo, David Villa y David Abecasis, y por el Sport Club: Alex y Víctor Besso, Alejandro Arias, Francisco Teixeira, Emilio Vizcarra y Víctor Israel. Merece anotarse que el guardavalla Carrera, que inició el partido, fue lesionado por un potente tiro que siempre fue gol. Fue reemplazado por José Toledano, que también fue lesionado por otro tiro parecido, teniendo que volver Carrera al arco ya algo repuesto.
El 28 de febrero se realizó otro partido internacional entre el mismo combinado y la tripulación del barco inglés “Huayna”, disputándose como trofeo dos pelotas de fútbol obsequiadas por los tripulantes, trofeo de gran valor en aquello tiempos. Ganó el combinado por 3 a 1

Una anécdota política- 1922

Instalada la junta directiva en sesión solemne como era de ritual y con asistencia de las delegaciones de los clubes Loreto, Dos de Mayo, y el nuevo Stadium, el club inició sus actividades cursando las circulares de estilo a las autoridades e instituciones locales.
El 9 de setiembre el presidente Ladislao Serrón recibió una carta, al parecer particular, pues no tenía sello ni membrete oficial de ninguna clase, de parte del señor Andrés Rodríguez Frías, entonces secretario de la prefectura.
La carta decía literalmente:

Iquitos, 9 de setiembre de 1922.
Señor D. Ladislao Serrón.
Ciudad,
Por encargo del Señor General Prefecto, me es grato dirigirme a usted manifestándole que en días pasados se ha recibido en esta prefectura una circular de un club titulado “José Pardo”, firmada por usted, y en la que comunica el cambio de la junta directiva.
No debe ocultarse a usted, que en la época actual, en la que gobierna el país un régimen netamente democrático, contrario a la oligarquía pardista no puede aceptarse la existencia de un club o asociación, cualquiera que ella sea, que funcione ostentando como un reto al estado de cosas establecido, el titulo del jefe de una agrupación de hombres dañinos para el país y odiosos al patriótico gobierno que rige los destinos de la nación; mucho menos cuando como en el caso del club que usted preside, son perfectamente conocidas sus inclinaciones políticas, claramente demostradas durante el desgraciado movimiento subversivo de Loreto.
Es pues llegado el caso de que se sirva usted comunicar a los miembros del club de su presidencia, que el señor General Prefecto, no reconoce ni permitirá el funcionamiento de dicho club mientras no cambie el título que ostenta y que motiva la presente.
Atentamente,
Andrés Rodríguez Frías
Secretario de la Prefectura de Loreto.

La reacción que originó la antedicha carta fue insospechada. Serrón convocó a sesión de asamblea general extraordinaria a la que concurrieron 52 socios activos y los cuatro equipos de fútbol.

Friday, November 18, 2005

EL CLUB SPORT DOS DE MAYO Y ALFONSO NAVARRO CAUPER

Programa radial de homenaje, transmitido por Radio La Hora-Iquitos, el 31 de diciembre de 1964.

El Club Sport Dos de Mayo fue fundado al igual que el José Pardo y el Loreto, por jóvenes que estaban en edad escolar y que sentían el impulso propio de los hombres libres, para gobernarse solos y trazar su propio destino.
Fue en una época en que las actividades deportivas de Iquitos sufrieran una especie de colapso como consecuencia del conflicto con el Ecuador en 1910, y la única que ocupaba a los dirigentes del José Pardo y Loreto estaba encaminada a la organización y práctica de los ejercicios de tiro como lógica consecuencia de la efervescencia patriótica que dejó dicho conflicto. De este modo, en las escuelas, donde los dirigentes deportivos habían iniciado la enseñanza del deporte, al no contar con auspiciadores, entre ellos empezaron a formar clubes y equipos de fútbol escolar, que organizaban sus propias competencias animados por los más entusiastas. Así se formaron el “12 de julio”, el “La Mar”, el “Benavides”, el “Argentino”, y los equipos del Colegio Departamental y Centro Escolar N° 161.
El 1° de enero de 1913 en la casa de Julián Sias, situada en el borde occidental de la Plaza 28 de julio que era el campo de juegos del Athletic en ese entonces, un grupo de muchachos en memorable actuación, pusieron los cimientos de la institución que pronto habría de empezar una vertiginosa carrera hacia la cumbre de la popularidad, en una lucha disputada palmo a palmo con las otras dos de su época, el Athletic y el Loreto, y que ha dejado para la historia del deporte loretano una estela de recuerdos y jornadas gloriosas que será difícil igualar y que habría de prolongarse hasta 1926, cuando empezaron a actuar otros clubes de reciente fundación, además de los equipos de la marina y el regimiento.
Los fundadores del Dos de Mayo fueron: Pedro Pablo Lozano, que resultó elegido su primer presidente; Carlos Documet, su primer secretario; Julián Sias Malafaya, Pedro Villacorta Vásquez, Eliseo Borbor, Rubén Ramírez, Manuel Bardalez, Santiago Díaz, y Julián Guerrero.
Dos de Mayo empezó actuando como club de segunda categoría, alternando exitosamente con los clubes La Mar y 12 de julio, o con los equipos del Colegio Departamental y Centro Escolar 161 que eran verdaderos semilleros de deportistas.
Durante su primer año de vida se incorporaron a sus filas, Sebastián Castro López, Adolfo Teixeira, Alejandro Pinto, Miguel Villacorta Alalá, Antonio Acurcio, Manuel Dávila, Bruno Ríos, Laizamón Pezo, Gonzalo Colmenares, y otros más que fueron dándole mayor poderío, con el que el 1° de enero de 1914, festejando su primer aniversario invitó al José Pardo a un partido de fútbol, poniendo en disputa una medalla de oro. El Dos de Mayo formó así: Gonzalo Colmenares, Manuel Dávila, César Romero, Antonio Acurcio, Eliseo Borbor, Bruno Ríos, Laizamón Pezo, Manuel Bardalez, Miguel Villacorta, Julián Sias y Adolfo Teixeira. Adolfo Teixeira era entonces el recién elegido presidente para el periodo que se iniciaba y capitán del equipo. Era un gran deportista y superior dirigente. El uniforme que lucía Dos de Mayo era camisa blanca, pantalón azul de dril fluminense con franja blanca.
Perdió Dos de Mayo su primera confrontación por 2 a 0, pero, este revés, lejos de desalentarlos les dio nuevos bríos y organizaron su primer campeonato de pruebas atléticas, en singular competencia con el José Pardo, su único contendor, pues, el Loreto seguía en inactividad, luego del conflicto bélico que hemos mencionado.
Si bien es cierto que en las pruebas atléticas no tuvieron mayor suerte, pues sólo destacaron Adolfo Teixeira y Alejandro Pinto, que conquistaron triunfos en 100, 400 metros planos y carrera de medio fondo; el partido de fútbol fue la primera victoria del Dos de mayo, por 1 a 0, adjudicándose su primer trofeo. Una medalla de oro, obsequiada por el coronel Puente, prefecto del departamento.
Este partido fue tan ardorosamente disputado, que tuvo la virtud de despertar en la afición y los parciales de ambos clubes, un entusiasmo y una rivalidad por conquistar la supremacía, que se prolongó hasta el año de 1917.
En este lapso se disputaron además de la mencionada medalla de oro del coronel Puente, la que luego se denominó la Copa del Honor, porque fue motivo de una controversia que duró casi tres años-que la ganó el Dos de Mayo en tres partidos, dos en su favor y uno en contra-; dos floreros de plaqué y una medalla de oro, ganados por el Dos de Mayo, todos estos trofeos ganados sólo al José Pardo.
Estas continuas victorias a partir de su segundo año de vida, le dieron por boca de la afición y de sus hinchas, calidad de imbatible, que el José Pardo trataba afanosamente de romper y sólo lo consiguió en el año de 1917, con la disputa de la estatua “La Gloria” y de la Copa Israel, logrando vencerlo por tres veces consecutivas.
El poderío del equipo del Dos de Mayo radicaba en su conformación. Se había tonificado en todos los planos y en su equipo de fútbol la inclusión de Arturo Robinson, un inglés, recio y de elevada talla, que hacía pareja con Arturo Ruiz, un escolar vivaz, seguro en el quite y de gran colocación, hacía una muralla infranqueable la defensa del arco. También apareció Francisco Paredes, apodado “El Huaco”, estilizado y efectivo medio centro, que en sus intervenciones parecía estar haciendo exhibiciones de ballet; y un rapidísimo puntero derecho, Miguel Haya, que parecía que volara por la línea en dirección al arco. Tenía a Sydney Dodson, otro inglés fornido que imponía respeto en la media cancha, junto a Manuel Iglesias Barcia y Bruno Ríos. Y por último tenía a Luis de Britto, que con José Reyes Flores y Serafín Otero Barcia armaban combinaciones que mareaban a los contrarios.
Según los datos estadísticos, hasta 1917 Dos de Mayo jugó con José Pardo, 14 partidos, de los que ganó 7, empató 2 y perdió 5. Con Loreto, que de nuevo entró en actividad en 1915 jugó sólo 6 partidos, de los que ganó 4, empató uno y perdió otro.
Su siguiente trofeo importante fue la Estatua Esponda, a principios del año 1921. Obsérvese que digo Estatua Esponda. La Copa Esponda fue otro trofeo disputado en el mismo año con motivo del Centenario de la Independencia Nacional.
El Dos de Mayo ha tenido entre sus deportistas destacados elementos, que le han colocado en los primeros planos del atletismo hasta 1926, que fue la época de oro del deporte loretano. Figuran entre ellos; Gerardo y José Ayllón, José Reyes Flores, Domingo Mitidieri, Manuel Pezo, Agustín Burga, Laizamón Vargas, Hermenegildo Zambrano y muchos más que se nos escapan, y que en las competencias de entonces ponían todo su esfuerzo para dejar en muy alto el albiverde de sus colores.
El primer presidente del Dos de Mayo, don Pedro Pablo Lozano, logró organizar la institución y atraer a sus filas en el primer año de su vida, a elementos que posteriormente habrían de ser puntales firmes para el afianzamiento de la novel institución entre los clubes de primera categoría.
Entre los que inmediato se incorporaron estuvo Sebastián Castro López, un deportista cien por ciento, iniciado en las filas del Sport Club en 1904, y que perteneciera después al José Pardo, cuando desapareció este. Sebastián Castro fue uno de los primeros garrochistas que con Doroteo Arévalo en 1908, llegó a los 2.80 metros. Y su actividad no se limitó a las competencias deportivas. Fue también un excelente dirigente que ha dejado reconocida labor en la institución, en el desempeño de la presidencia.
Adolfo Teixeira, que fue elegido en el periodo de 1914, también fue un gran deportista, y a él se debe la organización del primer campeonato que se llevó a cabo con motivo del primer aniversario de su fundación. Su presidencia atrajo a otros nuevos socios, entre los que estaban Robinson, Dodson, Britto, Iglesias Barcia, Serafín Otero, y muchos más. En realidad, fue Teixeira, quien dio al Dos de Mayo el impulso que lo llevó a ser en los años de 1914 a 1916, una institución que rivalizaba con el José Pardo, no sólo en el terreno deportivo sino también en su organización administrativa.
Y así, ingresaron Domingo Mitidieri, Juan Pinto Júnior, Sebastián Gendrau, Moisés César, Pelayo Herbozo, Carlos Barriga, Catalino Salazar, Manuel Feijoo y tantos otros que encaminaron el club al sitial que ocupa. No debe olvidarse entre tantos, a los ingenieros Orellana y Llanos, que han dejado notable labor en la historia del club.
Pero, si hay que hacer mención de tantos que abnegadamente han luchado por su progreso y sus triunfos, merece capítulo especial Luis Alfonso Navarro Cauper, que en todos los años de vida del club, ha puesto constantemente su aporte y en muchas oportunidades la influencia de su personalidad, para resolver situaciones y determinar circunstancias.
Por eso en los actuales momentos, Navarro Cauper, es un símbolo de las glorias y las luchas del Dos de Mayo, y sus consocios le han declarado Secretario Vitalicio, titulo del que se siente orgulloso y no sin razón, porque Dos de Mayo, ha sido la vida de Navarro Cauper, y él es hoy la esencia del Dos de Mayo, porque encarna el pasado glorioso y sus gloriosos recuerdos. Navarro Cauper no fue fundador, pero ha sido declarado como tal por haber ingresado en el primer mes de haberse fundado el club.
En 1915, fue elegido por primera vez miembro de la directiva con el cargo de prosecretario, y luego en 1917 secretario titular, cargo que con ligeros intervalos venía desempeñando durante cuarenta años, hasta que por acuerdo de asamblea se le concedió el titulo de secretario vitalicio.
Navarro Cauper, fue miembro de muchos organismos deportivos y culturales. Secretario del Club de Tiro Iquitos N° 136, cuando se llamaba Alayza Paz Soldán, presidente de la Federación Sportiva de Loreto en 1921, miembro del Consejo Divisional de Segundas, y muchas veces delegado de su club ante las ligas deportivas locales.
Durante 18 años y mientras sus facultades físicas se lo permitieron, desempeñó las funciones de arbitro en esos partidos, donde la vehemencia de los contrincantes, hacía difícil esta misión, con todo acierto y corrección, mereciendo la unánime aprobación de jugadores y espectadores.
Practicó todos los deportes, demostrando las cualidades que le hicieron el prototipo del verdadero deportista. Nobleza, lealtad y pundonor.
Fue uno de los primeros que incursionó con acierto en el periodismo deportivo local, usando varios seudónimos, y sus críticas y comentarios siempre tuvieron la jerarquía de imparciales y veraces.
Tal a grandes rasgos la personalidad de Navarro Cauper-en quien queremos saludar, como exponente de ese glorioso pasado del Dos de Mayo, y símbolo de esa pujante juventud, ávida de deportes, que hacía delirar a sus parciales y a toda la afición-los 52 años de vida que son como suyos y serán, sin duda, muchísimos más.

Monday, October 31, 2005

Historia del deporte...continúa

El 25 de diciembre de 1908 se realizaron las elecciones para una nueva junta directiva, cuyo mandato se iniciaría el 1 de enero de 1909. Los resultados fueron los siguientes:
Presidente Rogerio Carrera Arévalo
Vicepresidente José Antonio Rengifo
Segundo vicepresidente Teodosio Rubio
Secretario Doroteo Arévalo
Tesorero Braulio Meza
Prosecretario David Meza
Bibliotecario Hibraín Vásquez
Vocales Tadeo Alván
Elías Babilonia
José Batagliatti
Arturo Pereira
Luis Tello
Comisión Fiscal Presidente Juan B. Rojas Torres
Secretario Daniel Ruiz
Vocal Leonidas Avendaño
Comisión de sport 1er capitán Samuel Laredo
2° capitán Gustavo Montani Burga
Instructor de tiro César Teixeira

La ceremonia de la transmisión de mando se realizó con la asistencia del alcalde señor Nicanor Saavedra, socios del Sport Club, y representantes de las instituciones locales. La lectura de la memoria por el presidente cesante Meza, tuvo como nota saltante el reproche en nombre del club, hacia el Concejo Provincial, por haber derogado un acuerdo según el cual, cedía al Athletic un terreno en la actual Plaza 28 de julio, destinado a campo de deportes.
El alcalde, al hacer uso de la palabra, explicó que todo se debía a una mala información del inspector de obras, un señor de apellido Valencia, que al Concejo no debía atribuírsele la culpa; prometió dar solución satisfactoria al pedido y solicitó que la protesta no constara en el acta.
Entre las nuevas actividades merecen citarse la creación de una sección militar, que se ejercitaba los domingos de 8 a 10 de la mañana, bajo la dirección del sargento Isauro Gastelú, socio del club.
Por primera vez se designó un delegado que debería representar al club ante las otras instituciones locales, designación que recayó en Meneleo Meza como una especie de retribución; posteriormente Meza obsequió una bandera y su respectiva asta de bronce, que probablemente hasta hoy exista, y un escudo nacional para el salón de actos.
El Club Sport Loreto, de reciente fundación, solicitó por oficio le fuera permitido realizar sus sesiones en el local del Athletic. Ante la intervención del socio Julio Gallegos, en el sentido de que se debía dar ayuda y protección al Club Loreto y a todas las instituciones que lo solicitaran, se aprobó sin debate, señalando un día de la semana para sus sesiones y contestando el oficio en tal sentido el 28 de marzo de 1909.
La sede social continuaba en la calle Fitzcarrald y se estableció horario especial para la atención de las distintas dependencias, como presidencia, secretaría, tesorería, capitanía de juegos, etc., para cuyo efecto se hicieron construir mesas especiales para todos.
El socio Flores Pinedo obsequió una lámpara de colgar, pues no había instalación eléctrica, ni dinero para adquirirla, y la anteriormente comprada, quedó como parte de pago de los alquileres en la casa del señor Urrunaga. Aparte de las noches de sesión y concurrencia establecidas, los jueves actuaba un grupo que llamaban “estudiantina”, que hacía música con un conjunto de cuerdas.
Las gestiones ante el Concejo, sobre el terreno para ejercicios se intensificaron, obteniendo entusiasta acogida del nuevo alcalde señor Germán Alarco, y el inspector de obras. Al obtenerse la cesión, mediante acción conjunta de todos los socios, se empezó su limpieza, abonando, quienes no podían concurrir con su trabajo personal, la suma de un sol, para ser reemplazados por un peón. Así y todo, el trabajo por ser grande ya empezaba a cansar, cuando el comandante de la guarnición militar Don Abdón Canales, conocedor de la existencia del club, hizo amistad con algunos de sus socios y fue invitado a una de las sesiones.
Cuando se discutía lo referente a la limpieza del terreno, pidió la palabra y ofreció el concurso de sus tropas, con la única condición de que fuera concedido en los días útiles para los ejercicios militares. Sin discusión se le aceptó, y desde entonces, 50 hombres diariamente concurrieron dejándolo expedito en menos de 10 días. Con este motivo el comandante Canales fue nombrado socio honorario.
Casi al mismo tiempo el Athletic recibió otra propuesta del señor Florencio Teixeira D’Abreu, para arreglar el campo denominado Sacha Chorro, situado al norte, dotarlo de galerías para el público, con la condición de que en él se realizaran partidos de fútbol y otras fiestas deportivas todos los domingos. La oferta era dedicar el terreno al Athletic, pero el cobro sería en beneficio de dicho señor Teixeira. Se discutió y aprobó la propuesta.
Fue entonces cuando empezó a utilizarse la línea del ferrocarril urbano, del que hicimos mención, para trasladarse a dicho campo los domingos.
Al concluirse la limpieza de la Plaza 28 de julio, esta fue destinada a campo de entrenamientos; en esta época se estableció la enseñanza del fútbol y otros ejercicios un día de la semana en las escuelas de la localidad, pues ya se notaban el interés de los niños por el deporte. Enseñanza que corría a cargo de instructores especialmente nombrados por la comisión de sport del Athletic; el campo de entrenamiento llenaba una función específica.
El 10 de junio el presidente Carrera se vio en la necesidad de presentar su renuncia, en vista de la dificultad que tenía para desempeñar el cargo por sus continuos viajes. Desde el 21 de abril lo estaba reemplazando el primer vicepresidente José Antonio Rengifo y luego, por renuncia de este y del segundo vicepresidente tuvo que hacerlo el vocal Tadeo Alván. Posteriormente empezó a presidir las sesiones y ejercer las funciones de presidente César Teixeira, que había sido elegido segundo vicepresidente, por ausencia de Teodosio Rubio. No era muy apreciado en la asamblea, pero, merced al apoyo de algunos y a su mucha frescura, trataba de mantenerse en la presidencia.
En esta situación presentó Carrera su renuncia, pero, Rengifo renunció también alegando sus ocupaciones y al no serle aceptada por razones estatutarias, solicitó licencia. Teixeira seguía haciendo de las suyas, encaramado a la presidencia y con gran disgusto de muchos socios. Para obligarlo a abandonar la presidencia, un grupo de 30 socios presentó una moción proclamando a Meneleo Meza presidente del club.
La moción recibida por Teixeira, no fue presentada y al exigírsele la presentación abandonó el salón con el propósito de obstaculizar el desarrollo de la sesión. Tadeo Alván convocó a otra sesión y en ella, el 1 de julio y en ausencia de Teixeira se aprobó la proclamación de Meneleo Meza como presidente y se le juramentó como tal.
De inmediato se procedió a practicar un inventario de las pertenencias de la institución, sobre todo de la biblioteca, en la que se notó una gran disminución de volúmenes.
En el lugar de Meza, en el cargo de delegado ante las demás instituciones, fue nombrado Julián Ruiz Zumaeta.
La celebración del 3er. Aniversario del club se hizo con toda solemnidad. Por primera vez como parte del ritual de la sesión solemne, se dio lectura al acta de fundación. Asistieron 49 socios activos y 5 honorarios, presidiéndola el señor Lizardo Ruiz, subprefecto de la provincia y uno de los socios honorarios.
La banda militar y la estudiantina del club, al final de la ceremonia ejecutaron variadas piezas musicales en simpática competencia.
Se había promovido un concurso de obsequios del club, entre los socios, otorgando al mejor una placa de plata con el escudo del club. La ganó el socio Julio Zárate. Por el mismo concurso se adjudicaron diplomas a Francisco Silva Bartra, Moisés López y Manuel Burga Soto.
Fue en esta ceremonia que se hizo la primera distinción a Meneleo Meza. En una de las sesiones Samuel Laredo pidió que le fuera otorgada una medalla de oro “en mérito a sus servicios al club en sus primeros años de vida”; pedido que fue aprobado en medio de una elocuente manifestación de aprecio.
De este modo los premios concedidos fueron:
Medalla de oro Meneleo Meza
Medalla de plata Braulio Meza
Diplomas David Abecasis
Miguel Zumaeta
Samuel Laredo
Santiago Flores Pinedo
David Meza
Juan B. Rojas Torres
Tadeo Alván
Doroteo Arévalo

El 26 de setiembre a iniciativa del Athletic se hizo un agasajo campestre al comandante Canales, al que fueron invitados elementos notables de la ciudad y las autoridades locales, “como reconocimiento a sus méritos y don de gentes en la sociedad y en el deporte”

Thursday, September 29, 2005

ANECDOTARIO

La colecta destinada al agasajo a los directivos cesantes y electos no marchaba; al presidente Meza se le había hecho depositario de S/. 46.00, suma reunida.
Como el propietario de la casa, señor Urrunaga (padre), alguna vez perdía la paciencia, pues “no veía” el pago de los alquileres, en una de las entrevista con el presidente, éste, para salirse del paso hizo entrega de la suma mencionada, con lo que ligeramente hacía quedar bien al club.
Pero, cuando en sesión dio cuenta de dicho procedimiento y propuso que se cancelara la fiesta, provocó una violenta reacción en un grupo que a toda costa quería realizarla.
Doroteo Arévalo y Leoncio Burga que habían solicitado licencia para no asistir a sesión, aun cuando estaban en la “barra”, penetraron violentamente y el primero, dirigiéndose a la presidencia dijo: “el club durante el tiempo que estaba en mi casa no necesitaba nada, pues los socios tenían hasta agua para beber; hoy se encuentra mendigando sólo por el capricho de tener un local lujoso”.
Leoncio Burga, conocido por su carácter impetuoso gritó: ¡que se lleve a cabo el baile y el dinero colectado para ese fin debe ser invertido sólo en eso!; agregó otros términos impropios y ofensivos, y el vocal le obligó a abandonar el salón. Al salir dijo: ¡si no fuera por respeto al club le haría andar a patadas a ese presidente mequetrefe!
Como resultado, Burga fue sometido a la Comisión Fiscal por desacato, la que tardó dos meses en dar su fallo que consistió en destitución, que algún tiempo después fue revocada.
El baile origen del lío siempre llegó a realizarse. Meza restituyó el dinero y como para hacer más efectiva la concordia, Juan B. Rojas Torres obsequió una caja de cervezas. Eran cajas de cerveza alemana de 48 botellas de cerámica y costaban S/. 27.00

Cierto secretario, que interinamente desempeñaba el cargo, había escrito humanidad en lugar de unanimidad. Al oír el acta uno de los presentes pidió que repitiera la lectura. Como así estuvo escrito, así tuvo que ser leído. El observante dijo: “por humanidad deberían comprarle anteojos al secretario”, a lo que éste contestó: ¡no señor! “yo leo lo que está escrito, y yo mismo hice el acta”.
“Entonces-insistió el que había observado el acta-por humanidad no debieron dejar salir de la escuela al señor secretario”

El 28 de julio de 1908, en que se realizó una gimkana y juegos deportivos auspiciados por la Municipalidad, era tal el entusiasmo de los aficionados, que todos, aun los que no practicaban ejercicios intervinieron. El resultado fue que algunos se indispusieron de tal suerte que necesitaron atención médica. Los deportistas organizadores se multiplicaban por atenderlos, pero, los lesionados aumentaban a tal punto, que en determinado momento Julio Daniell solicitó la ayuda de Doroteo Arévalo. Este le dijo: “ojalá haya también premios para los que cuidan a los enfermos, entonces de fijo que ganamos los del Athletic”

Las medallas que la Municipalidad distribuyó a los vencedores del torneo de fiestas patrias, fueron de pobrísimo valor. Los socios del Athletic se quejaron de esto, y en una sesión a pedido de uno de ellos, se acordó que el club adquiriera medallas de oro para cambiarlas.
Alguien sugirió que debían ser devueltas las otras a la Municipalidad, pero Daniell dijo: ¡eso sería como un desaire, las guardaremos aunque no tengan valor!
¡Es verdad-dijo otro-sería peligroso devolverlas, porque el próximo año en otro campeonato podrían darnos las mismas!

Cuando en las sesiones preliminares se estaba proyectando la celebración del segundo aniversario, había mucho público en la “barra”. En esta estaba Vicente Cunti, 20 años, acabadito de desembarcar de su largo viaje y con todos los arrestos de su juventud y raza meridional.
Contagiado del entusiasmo de los socios, desde la “barra” pidió la palabra, y mitad en su idioma nativo, mitad en castellano recién aprendido, expresó que él también quería ser socio del club, y contó cómo en su lejana Italia eran los clubes deportivos y cómo se hacían las fiestas en celebración de aniversarios.
Cunti fue oído con gran complacencia y demás está decir que en la siguiente sesión, previas las formalidades de estilo, se juramentó como socio.

La celebración del segundo aniversario fue hecha en grande. Gráficamente se echó la casa por la ventana. Las consecuencias posteriores fueron que el dinero de la colecta no fue suficiente y se contrajo una deuda con el “Bar Turín”, por bebidas y pastas. Cuando fue presentada la cuenta no había fondos en tesorería y todos los socios se resistían a una nueva colecta.
Pero, en todo tiempo tuvo el Athletic, algo o alguien que le sacara de sus grandes tropiezos. Esta vez fue el socio José Batagliatti, quien se hizo cargo de la cuenta del Turín en medio de una calurosa ovación de sus consocios.

Una muestra de la rigidez en la aplicación de las penas en el Athletic, fue que al mismísimo presidente de la Comisión Fiscal, Alejandro Arias, y al vocal Miguel Reátegui, les fue aplicada la destitución por haberse atrasado tres meses en el pago de sus cuotas mensuales. Fue esta la primera vez que se aplicaba tal sanción, y al mismo tiempo y por igual motivo fueron destituidos Ricardo del Águila, Isaías Pinedo, Jaime Morón y Zenón Zumaeta.

Entre los obsequios que recibió el club para el arreglo del local en su segundo aniversario, uno consistió en dos hermosos cuadros con las estampas de los cruceros “Grau” y “Bolognesi”, que posteriormente desaparecieron. ¿Dónde irían a parar?

Para la disputa de la Copa de Plata, el 30 de agosto de 1908, querían los del Athletic estar muy bien preparados. Con este motivo, todas las noches hacían ejercicios en plena calle Huallaga entre la cuarta y quinta cuadra. La policía trató de impedirlo, porque provocaba aglomeraciones, pero los directivos apelaron a la influencia de los doctores Rómulo Paredes y Francisco Lanatta, quienes consiguieron un permiso especial del entonces Mayor de guardias Pablo Rosas, prometiendo formalmente no causar desordenes.

Resultados de las pruebas en la disputa por la primera Copa de Plata, entre el Athletic y el Sport Club el indicado 30 de agosto.

Salto alto- 1° Sebastián Castro López - SC
2° Emilio Batagliatti - AC
3° Elías Babilonia - AC
Salto largo- 1° Francisco Teixeira - SC
2° Elías Babilonia - AC
3° Carlos B. Saavedra - SC
Salto con garrocha- 1° Sebastián Castro López - SC
2° Doroteo Arévalo - AC
3° Santiago Flores Pinedo - AC
100 metros planos- 1° Bernardo Dávila - SC
2° Samuel Laredo - AC
3° Alfredo Cortez - SC
400 metros planos- 1° Alfredo Cortez - SC
2° Samuel Laredo - AC
3° Alex Besso - SC
Lanzamiento de bala- 1° Carlos Marchetti - SC
2° Saverio Popolizio - SC
3° Mauricio Boneff - AC

Los equipos de nudo de guerra estaba conformado:
Por el Sport Club: Adolfo del Campo, Alejandro Arias, César Espinar, Bernardo Dávila, Carlos B. Saavedra, Juan Olórtegui, Domingo Laurie, Emilio Wesche, Carlos B. Pro, Carlos Marchetti, Saverio Popolizio.
Por el Athletic: Rogerio Carrera, Samuel Laredo, David Abecasis, David Vills, Gustavo Montani Burga, Gaspar Carrera, Antonio Pereira Goncalvez, Ricardo Andrade, Julio Daniell, Federico Salomón, Doroteo Arévalo.
La prueba de nudo de guerra la ganó el Sport Club, y el partido de fútbol postergado para el domingo siguiente, también lo ganó el Sport Club por 1 a 0

Los socios inscritos hasta 1908 fueron:
Ramón Reátegui, Pedro Vásquez, Juan Arévalo, Saúl Panduro, Rogerio Carrera, Carlos Bardalez, Luis F. Padilla, Samuel Laredo, David Abecasis, David Villa, Eleodoro Flores, Bernardo Gómez, Ernesto del Valle, Teodosio Rubio, César Teixeira, César Alván, Vicente Cunti, Santiago Ruiz Marín, Pablo Montalván Ríos, Juan E. Gómez, Isauro Gastelú, Gedeón Medina, Salomón Cohen, Leonidas Pinedo, Julio A. Zárate, Fortunato Founquinos, Américo Peña, Marcial López, Gaspar Carrera, Alberto Velarde, Gustavo Burga, Tadeo Alván.

Cuando se estaba disputando el campeonato por la primera Copa de Plata el 30 de agosto de 1908, tal era la curiosidad por admirar el trofeo, que en cierto momento se le cayó de las manos a David Abecasis, y sufrió una abolladura.
Los del Sport Club al recibirla el 27 de noviembre, después de su triunfo, se dieron cuenta que tenía una abolladura insignificante y mediante una nota reclamaron a los dirigentes del Athletic, reprochándoles el descuido.
Al discutirse la comunicación en una sesión, algunos socios trataron de achacarle toda la culpa a Abecasis, por haberla dejado caer, y hacerle responsable, pero, Rogerio Carrera, después de larga discusión, zanjó la cuestión diciendo: “no se trata de la calidad del trofeo, sino de su significado simbólico; así, arrugada y todo, nosotros la rescataremos el próximo año. Cuando se conquistan las banderas del enemigo en una batalla, cuanto más desgarradas y quemadas de pólvora estén, más gloriosos trofeos son. ¡Sólo las banderas de rendición se entregan flamantes!”

Tuesday, September 20, 2005

IMAGEN PARA EL RECUERDO


En la vista el equipo del Athletic Club José Pardo, ganador del campeonato 1935
Demetrio Núñez, Carlos Núñez, Antonio Wong, Sabino Pereira, Alfonso Mori, Antonio Núñez, Domingo Zabalbeascoa, Adolfo Silva, Francisco Najar, Juan B. Rojas Torres (presidente), Emilio Berger (director técnico) y Guillermo Wong (guardameta)

ANTONIO WONG RENGIFO

Artículo periodístico de Pacarmón
Publicado en el diario “Impreso”, columna “El clamor de la barra” original s/f

Lejos de esta tierra, una mañana, las ondas de una radioemisora, en su monótono informativo, hizo llegar a mis oídos la infausta noticia del fallecimiento de Antonio Wong Rengifo… luego, estudiadas frases de elogio a su personalidad y en simulado sentimentalismo el realce de su vida y su obra.
Al sentir la puñalada del dolor, mi pensamiento voló a la última vez que lo vi, sentado en su lecho, inclinada la cabeza sobre sus brazos que descansaban en una silla; buscando comodidad para su fatigado cuerpo, lacerado por el maldito mal que le consumía; buscando en la música suave de un disco de su predilección, el olvido a su dolor, luchando por la reconquista de esa salud, que hizo de él en otro tiempo, uno de los paladines del deporte…
Todo había sido inútil. De nada sirvió su tesonera voluntad, su empeñoso esfuerzo, su luchador carácter…Cual moderno gladiador cayó vencido en plena lucha, por una fuerza que nadie puede dominar. Muy pronto, cuando aun faltaba mucho por recorrer, cuando todavía en su mente bullían nuevos planes y proyectos. El ciego destino le negó el paso y la nada cortó su senda…
Incomprensible que se ensañara con quien siempre dio más que lo que había recibido de la vida, y todo había conquistado por su empeño y su visión.
Porque Antonio Wong fue siempre un luchador victorioso; un artista innato; un soñador en la grandeza de su selva y en el colorido de sus paisajes; un cantor que se inspiró en el rumor de la brisa, en el fulgor de sus aguas, en el rugir de sus tempestades, en el sol canicular de su Loreto…
Niño aun, en la Plaza 28 de julio, pedaleaba en su bicicleta por las noches y arrancaba a su armónica las notas musicales de la época, causando la admiración de los mayores, por hacer ambas cosas a la vez y con tanta maestría.
Después fue el acordeón, luego el piano en autodidáctico proceso, y por último nos dio el regalo más preciado de nuestra música regional: “Bajo el sol de Loreto”, cuya melodía tiene de autóctono, clásico y criollo, como todas sus otras composiciones que no llegaron a igualarla. Pero, en todas ellas ha dejado impresas su exquisita sensibilidad y su inquieta vocación musical, que hizo de él un artista de la naturaleza.
Por eso, filmó tantos motivos de la selva; paisajes crepusculares, que parecían ofrecérsele como doncellas en holocausto, sólo para él…
Y su nombre remontó el ande imponente, y cruzó el mar, y sus películas llegaron hasta la meca del cine, llevando el mensaje glorioso de su selva; sus costumbres y misterios que sólo para él se descubrían…
En el deporte, Antonio Wong también fue un predestinado. Desde los equipos infantiles vistió la celeste del José Pardo y la defendió hasta el sacrificio.
Me honra decir que el trío defensivo del segundo equipo, allá por el año 1925, estaba constituido por Antonio Wong en la portería y Carlos Picón y yo en la defensa, y en ese puesto siguió brillantemente hasta 1927, cuando en un memorable partido, jugándose el 29 de julio, por primera vez en el Estadio Augusto B. Leguía, el último por el campeonato de dicho año, el delantero Perea del Dos de Mayo, en una infortunada jugada le rompió la clavícula contra uno de los parantes…
Antonio se había casado el día antes…
Pero, su naturaleza de hierro triunfó y no le amilanó el contraste. Repuesto de la lesión, meses después, empezó a jugar en la delantera, y lo hizo tan bien, que en 1935 formó parte de la selección, que por primera vez disputó en Lima un campeonato nacional…
Ha sido, Antonio Wong, un hombre de toda actividad y en todas ellas ha triunfado, pero su sencillez jamás buscó publicidad ni elogios; jamás mentó su esfuerzo ni sus triunfos y sólo el convencimiento tácito de los demás, le reconoció-antes íntimamente y hoy públicamente-el valor de su obra, de su vida y sus acciones; labor fructífera en beneficio de esta tierra, que hoy le guarda en su seno con amor de madre, y cuyas maravillas llevó al conocimiento de todo el mundo.
Antonio Wong, el artista, el amigo sencillo, el de la amplia sonrisa y los brazos acogedores, el hombre de empresa, el deportista, tiene un puesto de privilegio entre los hombres del Amazonas. Su nombre ya está grabado, no sólo en el recuerdo de quienes lo apreciamos en vida y lloramos al perderlo; sino de aquellos, que a través de sus obras apreciaron su personalidad y admiraron su arte.
Si sentimos su inevitable pérdida, nos enorgullece el haber sido amigos suyos y en el recuerdo que le guardamos le ofrecemos el homenaje de admiración y afecto que supo conquistar con sus virtudes…
Antonio Wong ha cumplido su tarea, para nosotros, para su tierra, para su patria…

Thursday, September 15, 2005

Imágenes para el recuerdo-Inauguracion del estadio Leguía


El 24 de julio de 1927 se jugaron los últimos partidos en la Plaza 28 de julio.
Esta despedida correspondió a los equipos del José Pardo y Loreto, que cerraron la fecha ganando José Pardo por 4 a 1 en partido arbitrado por Alfonso Mori Cuipal del CNI.
El 28 de julio se inauguró el Estadio Augusto B. Leguía, en ceremonia oficial y el 29 se realizaron los dos primeros partidos, entre José Pardo y Dos de Mayo, entre primeros y segundos equipos, los que correspondían a los dos últimos del campeonato.

FUNDACION DEL CLUB SPORT LORETO

El 30 de agosto de 1908, en circunstancias parecidas a las que originaron la fundación del Athletic, se fundó el Club Sport Loreto.
Las actividades deportivas no obstante estar difundiéndose con rapidez estaban limitadas a los más destacados socios del Sport Club y el Athletic, quedando todavía muchos aficionados al margen y sin oportunidad de intervenir en las competencias. Esto despertó la emulación, los deseos de superación y el propósito de crear una nueva institución, en la que pudieran gobernarse solos y trazar su propio destino sin sentirse postergados, ya fuera deportiva o administrativamente.
Cuales fueran los motivos, la iniciativa tendría que ser con el tiempo provechosa para el deporte local, pues Loreto, pocos años después formaría el trío que habría de brindar a la afición, competencias emotivas llenas de colorido y acción.
Y mientras en el “Bembón” se disputaba entre el Athletic y el Sport Club el primer torneo por una copa de plata, en la casa de Manuel Montero, situada en la Plaza principal, junto a donde hoy está el Salón Parroquial de la Iglesia Matriz, se reunieron los fundadores del Club Sport Loreto.
Ellos fueron: César A. Mesía, Hibraín A.Vásquez, Leoncio Vásquez, Tobías Vásquez, Nicolás Zanetti, Jerónimo Pereira, Antonio Olórtegui, Oscar Paredes, Demetrio Silva Ross, José de la Cruz Cobos, Miguel Pacaya, Benjamín Cornejo, Julio Picón, Federico Arrarte Seguín, Luciano Alván y Manuel Montero.
Como se puede apreciar, seis de los fundadores, los seis primeros mencionados, pertenecían al Athletic, circunstancia que obtuvo las simpatía de los demás socios de este club, para brindar a la nueva institución, el más franco apoyo en el inicio de sus actividades.
Cabe destacar que los gestores de la fundación del Loreto fueron César A. Mesía e Hibraín A. Vásquez, secundados por los hermanos Leoncio y Tobías Vásquez.
La primera junta directiva elegida el mismo día de la fundación se constituyó solamente con el presidente, cuya elección recayó en César A. Mesía, el secretario Hibraín A. Vásquez y el tesorero. Los demás cargos se completaron en sesión posterior.
Las primeras actividades del Loreto se concentraron en la preparación y organización de los muchos jóvenes que casi de inmediato ingresaron como socios.

En cuanto al Sport Club y el Athletic, la llegada del vapor inglés Yavarí, en los primeros días de setiembre, calmó un tanto los deseos de una nueva revancha, pues merced al entusiasmo e iniciativa del gerente de Iquitos Trading Co. Ltda. Señor Arturo Cases, se concertó un partido entre la tripulación del citado barco y un combinado de los dos clubes locales.
Bueno es decir que el combinado se formó ante el temor de una desastrosa derrota, porque bien se sabía que la rubia Albión era la cuna del fútbol y sus hijos los mejores “cultores” de este deporte.
De este modo el 13 de setiembre, en Morona Cocha, a donde se trasladaron en el ferrocarril urbano- que en los días corrientes era de carga y conducía leñas a la ciudad desde la ribera del lago, en los días festivos convertía sus vagones para trasladar pasajeros-, se realizó el primer partido internacional de fútbol en la Amazonia peruana.
El combinado se formó de la siguiente manera:
Guardavalla- Rogelio Carrera Arévalo- Athletic
Defensas- Alex Besso- Sport Club
Doroteo Arévalo- Athletic
Medios- Julio A. Urrunaga- Athletic
Víctor Besso- Sport Club
Alejandro Arias- Sport Club
Delanteros- Francisco Teixeira- Sport Club
Emilio Vizcarra- Sport Club
David Villa- Athletic
Samuel Laredo- Athletic
David Abecasis- Athletic

El equipo inglés en el mismo orden de formación era el siguiente:
William Folliot
Francis Eutivisle
Edward Rogers
Robert Hope
Ben Martin
Davy Wilson
Robert Slipton
WillHorace Tromining
Henry Harrison
Arturo Cases
William Bermeth

Perdió el equipo inglés por 3 a 1, pero, necesario es puntualizar, que no eran sus componentes mejores futbolistas que los nuestros, mas como buenos ingleses no perdían oportunidad para hacer deporte.
El 8 de setiembre se llevó a cabo un concurso de tiro entre el Athletic y el Sport Club, que fue ganado por este.
El equipo del Athletic estaba formado por Celso Sotomarino, Santiago Flores Pinedo, David Villa, Manuel Castro, César Teixeira, Salomón Batagliatti, Leonidas Avendaño, David Meza y Nicolás Zanetti.
El del Sport Club, por Juan Pablo Quiñe (a la sazón su presidente), César Espinar, Emilio Wesche, Adolfo del Campo, Arturo Zanetti, J. Bouillón, Juan Vergara, Alfredo Cortez y Julio Daniell.
Aleccionados por esta derrota los del Athletic intensificaron sus prácticas de tiro, aprovechando de la invitación del capitán Carlos Sordestron.
El 8 de diciembre, en celebración de la fiesta de Punchana, en este caserío jugaron un nuevo partido de fútbol, resultando un empate a 3 goles.
Además de los deportes ya mencionados se empezó a practicar el box. Con este motivo el señor Cristian Alzamora obsequió al Athletic un “punching ball”, y Ricardo Montenegro, que tantos líos tuvo en el desempeño de su puesto de cobrador, por retener el producto de las cobranzas y hasta destituido de su cargo, hizo obsequio de un juego de guantes de box.
El segundo aniversario de la institución fue celebrado con regular pompa. Se hicieron imprimir tarjetas de invitación a la ceremonia, y una comisión compuesta por Gedeon Medina, Alfonso Bartra, Carlos Zubiate, Antonio Cruz Pérez, Daniel Ruiz y Doroteo Arévalo, se encargó de la ornamentación del local y demás detalles. La colecta que se hizo para celebrarla fue copiosa y la fiesta muy animada, a la que fueron invitados los socios de todos las instituciones locales.
En esta ceremonia se colocó en el local del club la primera fotografía del Dr. José Pardo Barreda, obsequiada por los señores Nicanor Saavedra que era alcalde de la ciudad, y Clemente Alcalá.
Al finalizar el mes de setiembre se trasladó la sede social de la casa del presidente Meza a un local de la calle Fitzcarrald, que hasta la década del sesenta tenía el número 225, de propiedad del señor Tomás Ramírez. La mudanza se hizo como ya era costumbre, por la noche, con la cooperación de todos los socios, y según gráfica expresión de la época “cargando como curuhuinses” sus pocos muebles y material deportivo.
Al terminar el periodo institucional se había realizado 25 sesiones de junta general y en libro de matrícula estaban inscritos 93 socios.

Wednesday, September 07, 2005

Historia del deporte...continúa

El directorio que se juramentó el 22 de marzo de 1908, para iniciar un nuevo periodo institucional fue elegido el 13 de marzo. La transmisión del mando, ceremonia a la que concurrieron muchos en calidad de espectadores, aparte de los 29 socios, se desarrolló en medio del mayor entusiasmo. Hicieron uso de la palabra, el presidente Meza, dando cuenta en su memoria de la marcha de la institución y los proyectos para el futuro, y pronunciando entusiasmados discursos Julio A. Daniell, Hibraín A. Vásquez y Doroteo Arévalo.
La inusitada concurrencia y el entusiasmo reinante en la ceremonia, fueron una muestra de cómo iba cobrando realce e importancia en el ambiente la novel institución. Era ya el sexto periodo institucional en el curso de menos de dos años, pero, todos ellos dentro de la más absoluta normalidad, siendo siempre los directorios, libremente elegidos. Todo hace suponer, que su falta de experiencia, hacía que no se dieran cuenta de que en los mandatos directivos deberían tener por lo menos un año de duración.
Como siempre el problema económico era el más saltante. No obstante la continua amenaza de la comisión fiscal, siempre había morosos. Por eso, uno de los primeros proyectos aprobados fue el que establecía la separación inmediata del socio que adeudara tres meses, haciendo pública esta separación en los diarios locales.
Esta disposición estaba destinada, como otras de su género, a no ser aplicada con todo el rigor de la letra, porque había casos, en que por tratarse de escolares, resultaba excesivamente dura. Tenía en consecuencia, la comisión fiscal, que proceder con bastante tino para sancionar aquellos casos excepcionalmente comprobados de mala voluntad.
No fue pues, una solución el tal temperamento. Y con las arcas vacías tenían que afrontar los directivos la adquisición de material deportivo, útiles de escritorio y últimamente el pago de alquileres del local.
La tolerancia del señor Urrunaga (padre), sólo explicable porque su hijo pertenecía al directorio como tesorero, no podía ser explotada por mucho tiempo en beneficio del club. Comprendiéndolo así el presidente hacía los mayores esfuerzos para cumplir con el pago sin lograrlo, llegando, en oportunidad de la organización de un baile para festejar a las directivas cesante y electa, a hacer uso de los fondos colectados para ese efecto, ascendente a la suma de S/. 46.00, para cubrir en parte esa deuda, lo que provocó la protesta general de un sector minoritario, que pidió la aprobación de dicho procedimiento. Se aprobó, pero luego de una violenta discusión y desagradables incidentes.
Para remediar la situación, el presidente ofreció nuevamente su casa para local del club, lo que se aprobó después de otra acalorada discusión, señalándose el día 27 de abril para la mudanza, la que debía ser sólo provisional, encargándose todos los socios de la búsqueda de un local acorde con las posibilidades económicas del naciente club.
En días sucesivos se concluyó la discusión del estatuto aprobándose su impresión en folletos; se aprobó, encargar la copia final que serviría de original, a los socios Juan B. Rojas Torres e Hibraín A. Vásquez.
En este periodo se adoptó el sistema de solicitud de ingreso. Antes, el propuesto era simplemente presentado por dos socios en una sesión para el juramento de estilo, procedimiento en realidad más significativo. La innovación fue propuesta por Doroteo Arévalo. Otra interesante proposición presentada por él mismo y aprobada, fue que el socio propuesto no debería pertenecer a otra institución de la misma índole. Con el tiempo esta disposición perdió importancia y cayó en desuso.
El antiguo uniforme de deportes fue modificado, adoptándose el proyecto de Rogerio Carrera, que consistía en camiseta mitad blanca y mitad verde, pantalón corto negro con vivo verde en las costuras, gorra también mitad blanca y mitad verde, y medias marrón oscuro. En el bolsillo de la camiseta un monograma con las iniciales AC.
Se hizo el pedido de este uniforme a Europa por intermedio de la Iquitos Trading Co. Ltda. de la que era gerente el señor Arturo Cases, hombre encariñado con el deporte local haciéndosele entrega de la mitad aproximada del valor del pedido; pero como en perspectiva había un torneo con el Sport Club, se acordó también que una comisión compuesta por Laredo, Arévalo, Carrera y Vicente Cunti, se encargara de la confección de un uniforme con las mismas características.
Otra comisión, compuesta por el mismo Arévalo, Laredo e Hibraín A. Vásquez, se encargó de llegar a un acuerdo con el Dr. Rómulo Paredes para subir a escena una zarzuela, de la que era autor, titulada “La última escuela”, en una velada de beneficio para el club, la que se llevó a efecto con rotundo éxito el 21 de noviembre de 1908 en el salón Napoleón. Además se subió a escena “La geisha” y en esta actuaron gentilmente los artistas de la Compañía Amurrio, entre ellos la señorita Amelia Poli, de gratos recuerdos, el barítono Aleardo Ferrando y la misma esposa del director de la compañía señora Amurrio. Los fondos se destinaron al incremento del gimnasio.
Las actividades deportivas fueron aumentando en importancia y se empezaron a saborear los primeros triunfos. El 24 de mayo de 1908 se realizó un festival deportivo organizado por el Athletic en el Bembón.
Las competencias atléticas fueron de carácter interno y se otorgaron premios a los vencedores. Fueron una especie de calificación a los jugadores que debían intervenir en las competencias que se estaban programando para las fiestas patrias. Como número final y ante nutrida concurrencia se jugó un partido de fútbol con el Sport Club invitado especialmente, en el que por primera vez el Athletic no resultó vencido quedando empatados a dos goles por bando.
A comienzos del mes de junio se fundó el primer club de tenis. Su gestor fue don Pablo Morey, quien como anotamos lo fue también del desaparecido Alianza y del Sport Club.
He aquí su primera junta directiva:
Presidente Pablo Morey del Águila
Vicepresidente Abel Toledo Ocampo
Secretario Adolfo Dreyfus
Tesorero Carlos Hernández
Capitán de juegos Gastón Gatty
Vocales Ignacio Billman
Luis Medina Pinón
José R. Munárriz.

El 17 de julio al llegar en el vapor “Huayna” en varios bultos y con un peso de 35 toneladas, el monumento a los loretanos caídos en la guerra del Pacífico, los socios del Athletic y del Sport Club enviaron al gobierno un mensaje de agradecimiento, en nombre de todos los deportistas loretanos. El recientemente fundado Club de Tenis también se aunó a esta expresión de gratitud.
Con motivo de la celebración de las fiestas patrias hubo gran actividad deportiva. El Sport Club por un lado organizó un concurso de tiro en los días 28, 29 y 30 para tres categorías; el 28 entre equipos del Sport Club y Athletic, el 29 entre alumnos de las escuelas y el 30 entre militares y civiles.
El concurso para las dos primeras categorías fue con fusil de guerra a 200metros, los resultados entre el Sport Club y Athletic fueron:
1° Carlos Sordestron del Athletic 5 balas 22 puntos
2° Antonio Zanetti del Sport Club 4 balas 13 puntos
3° Julio Daniell del Athletic 3 balas 8 puntos

En el concurso para escolares intervinieron 40 concursantes, los resultados:
1° Pedro Ruiz 5 balas 10 puntos
2° Rubén Ramírez 3 balas 9 puntos
3° Manuel Vacalla 2 balas 2 puntos

El concurso entre militares y civiles fue a una distancia de 400 metros, el resultado:
1° Carlos Sordestron 5 balas 10 puntos capitán EP
2° Carlos Hallenhoff 5 balas 10 puntos teniente EP
3° Octavio Buillón 5 balas 9 puntos civil

El 30 de julio por la tarde, a iniciativa del Athletic y organizado por este se realizó otro campeonato de atletismo que culminó con un partido de fútbol. En atletismo obtuvo los primeros puestos en salto alto con garrocha y 100 metros planos, Doroteo Arévalo, venciendo a Sebastián Castro López del Sport Club con un salto de dos metros setenta. El tiempo de los 100 metro no se controló seguramente porque no habría en ese tiempo cronómetros. El partido de fútbol resultó la primera victoria del Athletic en su historia, que logró imponerse al Sport Club en un reñido partido por 3 goles a 1, con gran desesperación y disgusto de sus jugadores, que hasta entonces habían sido invencibles.
Este triunfo, del que algunos no querían convencerse y otros no se cansaban de festejar, dio motivo para un nuevo desafío (como se llamaba entonces a las invitaciones a un torneo), a título de revancha y esta vez de parte del Sport Club.
Algo que caldeó aun más los ánimos de los deportistas de ambos clubes, fue que “Loreto Comercial” diario de esa época, en su número 506 hacía elogiosos comentarios de la victoria del Athletic y los progresos que demostraba en el deporte y en su organización.
Para darle mayor interés a la nueva competencia, se convino la disputa de una copa de plata que debía ser ofrecida por el vencido y según el mismo convenio, previamente discutido por los delegados de ambos clubes, debería disputarse anualmente y en la misma fecha en los años siguientes.
Los delegados nombrados por el Athletic fueron Doroteo Arévalo, Alejandro Vargas, David Abecasis, que eran capitán, segundo capitán e instructor de tiro respectivamente, y Santiago Flores Pinedo. Una de las condiciones impuestas por el Athletic fue que se disputaran en el torneo pruebas atléticas, nudo de guerra y lucha romana, además del fútbol.
Las pruebas se realizaron el 30 de agosto en el Bembón y el resultado fue una ajustada victoria del Sport Club, tanto en las pruebas atléticas como en el nudo de guerra y el fútbol, pues en este partido se perdió por 1 a 0, en un reciamente disputado encuentro del que, los que no salieron convencidos fueron esta vez los del Athletic.
Para este torneo fueron designados jueces de campo los doctores Rómulo Paredes y Francisco Lanatta, y la copa fue entregada el 27 de noviembre, al mismo tiempo que una medalla al guardameta Rogerio Carrera del Athletic, por su brillante desempeño en el partido.

UN POCO DE HISTORIA DE DEPORTE EN LORETO-IQUITOS

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