Monday, August 20, 2007

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El incidente más notable de la época en la administración interna que demuestra cuan alto era el concepto de la disciplina, muy especialmente entre los dirigentes del José Pardo, fue protagonizado por Miguel Villacorta, sargento de sport según la organización del club, encargado de la preparación de los equipos de fútbol, su organización, conservación y cuidado del material deportivo, en el que se centralizaba, todo lo referente al fútbol, de suerte que intervenía en la conformación de los equipos. Era el centro delantero del primer equipo y sus actuaciones eran decisivas; en fin, era el hombre clave.
Había un partido importante que el primer equipo tenía que definir con el Dos de Mayo por la disputa de una medalla, y algunos de sus jugadores titulares estaban ausentes, debiendo estos ser reemplazados por los del segundo equipo.
Pero sucedió que Dos de Mayo conocedor de esta circunstancia, a última hora, “desafió” también al segundo equipo para la misma fecha. La capitanía de sport aceptó la invitación porque desconocía dicha circunstancia, y aunque Villacorta le hizo notar al capitán Berger, muy tarde, el riesgo de que el primer equipo perdiera por no contar con suplentes, Berger mantuvo la decisión de que jugaran los dos equipos la misma tarde.
Por supuesto que la solución era poner a los del tercer equipo como suplentes del segundo, pero Villacorta entendió que era probable que ambos equipos perdieran por estar mal conformados. En cambio jugando sólo el primero, aparte de que podría ganar, de perder, sólo era un equipo el que perdía.
Considerando esto se le ocurrió no presentar el segundo equipo, para lo que convenció a los jugadores con las razones expuestas, y por la gran influencia que tenía sobre ellos consiguió que no se presentaran más que los que tenían que reemplazar a los ausentes.
Sucedió como lo había previsto Villacorta: el primer equipo ganó, pero Berger, que llegó a saber cuál había sido la razón por la que no se presentó el segundo, la consideró como un atentado a la disciplina, falta de moral y acto subversivo de los jugadores, de todo lo que hizo único responsable a Villacorta por su calidad de dirigente, y quien trató de ocultar su intervención.
Y expidió el siguiente Decreto:
“La capitanía de sport del Athletic Club José Pardo; considerando que la mayoría de los jugadores del segundo equipo se han negado terminantemente a tomar parte en el match de fútbol que debía efectuarse el domingo 28 del presente en la Plaza 28 de Julio, con el segundo equipo del Dos de Mayo, que se presentó completo al campo;
“Que con este acto de insubordinación el buen nombre y prestigio del club ha sufrido considerablemente ante las demás instituciones hermanas;
“Que el principal causante y cabecilla de esta rebelión ha sido, según hechos comprobados, el socio auxiliar Miguel Villacorta, y teniendo en cuenta los antecedentes, decreta como medida disciplinaria:
“Queda separado de la institución, desde la fecha, el socio auxiliar Miguel Villacorta”
“Pase a la presidencia para sus fines”. (firmado) Emilio Berger.
Ante el castigo-que Villacorta consideraba injusto y excesivamente duro, ya que suponía una expulsión, dado los motivos que le habían impulsado, y que se consideraba como rebelión-presentó una carta solicitando reconsideración del castigo o disminución de la pena impuesta.
Hacía notar en ella cuánto representaba en el club su aporte como jugador, como miembro de la comisión de sport y, como organizador de los cuatro equipos de fútbol; pero la capitanía de sport se mantuvo inflexible y sólo gracias a la intervención de otros dirigentes, apenas pudo conseguir que la pena tuviera carácter de suspensión, según se ve por el decreto expedido en contestación a la solicitud de reconsideración.
Decía así:
“Señor Miguel Villacorta: en contestación a su oficio del 30 de presente, le comunico que, después de estudiar minuciosamente el incidente ocurrido, he resuelto cambiar el decreto de esta capitanía en la siguiente forma:
“El socio auxiliar y sargento de sport Miguel Villacorta queda destituido de su cargo y separado del juego del fútbol y los demás ejercicios deportivos. Este decreto no se anulará ni cambiará de ninguna manera, porque el caso es demasiado grave. Personalmente siento, quizá más que nadie lo ocurrido, justamente porque sus aseveraciones respecto de su labor desinteresada dentro de la comisión de sport son muy ciertas, pero ante el imperativo categórico del deber, deben ceder todos los impulsos sentimentales. Mientras yo esté de capitán, preferiré sacrificar, si fuera necesario una docena de jugadores, antes de permitir que se derrumbe por completo el frágil edificio de nuestra organización y disciplina”.
Y Miguel Villacorta tuvo que cumplir su castigo con la aprobación de la directiva, y sólo volvió a la actividad cuando Berger partió para Alemania en viaje de vacaciones. Cabe hacer notar, que en vísperas de la última fecha del campeonato de año nuevo, la presidencia solicitó una amnistía en su favor para que pudiera actuar, negándola Berger en plena asamblea. Antes de su partida, le fue concedida a Berger una medalla de oro en mérito a su destacada labor como dirigente, deportista y organizador de la sección de gimnasia que tan óptimos frutos estaba dando.
Las actividades deportivas fueron intensas y matizadas de incidentes. Aparte de partidos de fútbol realizados el 9 de noviembre entre primeros y segundos equipos de José Pardo y Loreto, en que ganaron el segundo del Pardo por 3 a 1 y empataron a 0 los primeros, y entre segundos, terceros y cuartos con el Dos de Mayo cuyos resultados fueron la victoria del Dos de Mayo en segundas por 2 a 1, y en terceros y cuartos del José Pardo por 5 a 1 y 2 a 0 respectivamente. Se realizaron cuatro certámenes con pruebas de pista y campo, individuales y colectivas, además de fútbol.
El primer campeonato fue el de año nuevo, el segundo el de la Estatua Sponda, el tercero se denominó Campeonato Municipal, en el que se disputó la Estatua Municipal, y el cuarto el campeonato por la Estatua Leguía, obsequio del entonces presidente de la república D. Augusto B. Leguía al Loreto.
Se había tratado de organizar un certamen para el 12 de octubre de 1919 pero fracasó.
El campeonato de año nuevo debía realizarse el 25 de diciembre de 1919 y el 6 de enero de 1920. Según las bases cada club participante debía proponer tres pruebas atléticas, además de la carrera con banderas y el fútbol. Loreto propuso carrera con vallas, 100 metros planos y lanzamiento de la bola de cricket; Dos de Mayo propuso salto alto, salto con trampolín y carrera de resistencia, y José Pardo salto alto y largo con garrocha, y levantamiento de pesas (barra de discos).
Como se puede observar, sin mencionar la carrera de resistencia, que así se denominaban todas las carreras de más de 400 metros con inclusión de ésta, había tres pruebas muy originales: el salto con trampolín, que era un salto alto para el que se ayudaba al impulso con una rampa de madera; el lanzamiento de la bola de cricket o base ball hacia delante y tomando impulso a la carrera, y el salto largo con garrocha en el que se trataba de conseguir distancia y no altura.
Es conveniente advertir que la proposición de las pruebas se hacía calculando las posibilidades de los especialistas en cada club, para ganar los primeros puestos. Así, por ejemplo, en el Dos de Mayo el salto con trampolín era una fija para José Ayllón, lo mismo que para Loreto el lanzamiento de la bola de cricket que tenía un socio, cuyo apellido nunca se supo si era Caquetá o simplemente un mote que le aplicaron. Lo inexplicable era que el José Pardo propusiera salto largo con garrocha, porque era Loreto el que tenía la mejor opción con Teobaldo Medina y Fabriciano Vela.
Las pruebas atléticas se desarrollaron sin mayores incidentes, pero el fútbol como siempre fue el más discutido.
El partido eliminatorio que por sorteo enfrentó al José Pardo y Dos de Mayo el 25 de diciembre, fue suspendido a causa de un incidente, al anotar el Pardo un gol tres minutos antes de finalizar el partido y que lo ponía en ventaja de 3 a 0. Dos de Mayo presentó una reclamación para anular todo el partido, pero el jurado decidió que se anulara sólo el segundo tiempo, habiendo quedado el primero 2 a 0. Se jugó ese segundo tiempo el 1 de enero de 1920 y el resultado final fue la victoria del José Pardo por 5 a 0

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