Monday, March 13, 2006

Historia del deporte...continúa

La Copa de Plata instituida como trofeo anual y máximo del deporte en Iquitos, perdida por el Athletic el 30 de agosto de 1908, era la obsesión de los dirigentes del club y se esperaba con impaciencia la fecha para disputarla de nuevo.
En febrero de 1909 llegó el crucero de S.M. Británica “Pelorus”. De inmediato se pensó en jugar un partido de fútbol con su tripulación, para cuyo efecto, los dirigentes del Athletic y del Sport Club se unieron en el afán de conseguir una victoria más para su terruño.
Pero, se tropezó con el inconveniente de que el capitán del crucero se negó a aceptar la invitación con toda cortesía.
Ante la flemática negativa, incomprensible en un inglés, deportista por tradición, acudieron los dirigentes locales al señor Arthur Cases, gerente, como dijimos antes, de la Iquitos Trading, deportista entusiasta, socio honorario del Athletic y quien siempre dio pruebas de gran colaboración.
En su condición de Cónsul de S.M. Británica trató de convencer al capitán del “Pelorus”, quien según después se supo, se negaba a aceptar la invitación, temiendo que sucediera lo que en otro puerto en que tocaron, donde al ganar el partido a los locales, poco faltó para que fueran apaleados por los perdedores, que quien sabe por que causa tuvieron tan desagradable reacción.
Como la misión del capitán era de acercamiento, manifestó que sentiría que ocurriera lo mismo, pero, tanto hicieron e insistieron todos, muy especialmente el señor Cases, cuyo ascendiente como Cónsul habría de tener alguna influencia sobre el capitán, y cuyos elogios a favor del ambiente local y cualidades de sus habitantes, animaron al simpático marino, que al fin cedió, no sin antes prevenir a los nuestros, que había pocas probabilidades de victoria de parte de los locales.
Y era natural que el capitán del buque estuviera seguro del triunfo, pues su dotación estaba compuesta de marinos de escuela, preparada en toda clase de actividades de carácter deportivo y su equipo de fútbol era de los buenos.
Como aún no estaba habilitado el campo de Sacha Chorro, el partido se realizó en un terreno apropiado frente al actual cementerio.
Fue una verdadera fiesta la del 14 de febrero, en la que se pusieron de manifiesto los propósitos declarados por el capitán: “estrechamiento de vínculos y camaradería”; iniciándose la fiesta con un “picnic”.
Para empezar la parte deportiva, se disputó primero una prueba de nudo de guerra en dos veces consecutivas, ganando la primera los locales y la segunda los ingleses.
A continuación se jugó el partido de fútbol en el que resultó vencedor el equipo del “Pelorus” por 7 goles a 2.
Actuaron en el combinado local por el Athletic: Rogerio Carrera, Doroteo Arévalo, Gustavo Montani Burga, Samuel Laredo, David Villa y David Abecasis, y por el Sport Club: Alex y Víctor Besso, Alejandro Arias, Francisco Teixeira, Emilio Vizcarra y Víctor Israel. Merece anotarse que el guardavalla Carrera, que inició el partido, fue lesionado por un potente tiro que siempre fue gol. Fue reemplazado por José Toledano, que también fue lesionado por otro tiro parecido, teniendo que volver Carrera al arco ya algo repuesto.
El 28 de febrero se realizó otro partido internacional entre el mismo combinado y la tripulación del barco inglés “Huayna”, disputándose como trofeo dos pelotas de fútbol obsequiadas por los tripulantes, trofeo de gran valor en aquello tiempos. Ganó el combinado por 3 a 1

Una anécdota política- 1922

Instalada la junta directiva en sesión solemne como era de ritual y con asistencia de las delegaciones de los clubes Loreto, Dos de Mayo, y el nuevo Stadium, el club inició sus actividades cursando las circulares de estilo a las autoridades e instituciones locales.
El 9 de setiembre el presidente Ladislao Serrón recibió una carta, al parecer particular, pues no tenía sello ni membrete oficial de ninguna clase, de parte del señor Andrés Rodríguez Frías, entonces secretario de la prefectura.
La carta decía literalmente:

Iquitos, 9 de setiembre de 1922.
Señor D. Ladislao Serrón.
Ciudad,
Por encargo del Señor General Prefecto, me es grato dirigirme a usted manifestándole que en días pasados se ha recibido en esta prefectura una circular de un club titulado “José Pardo”, firmada por usted, y en la que comunica el cambio de la junta directiva.
No debe ocultarse a usted, que en la época actual, en la que gobierna el país un régimen netamente democrático, contrario a la oligarquía pardista no puede aceptarse la existencia de un club o asociación, cualquiera que ella sea, que funcione ostentando como un reto al estado de cosas establecido, el titulo del jefe de una agrupación de hombres dañinos para el país y odiosos al patriótico gobierno que rige los destinos de la nación; mucho menos cuando como en el caso del club que usted preside, son perfectamente conocidas sus inclinaciones políticas, claramente demostradas durante el desgraciado movimiento subversivo de Loreto.
Es pues llegado el caso de que se sirva usted comunicar a los miembros del club de su presidencia, que el señor General Prefecto, no reconoce ni permitirá el funcionamiento de dicho club mientras no cambie el título que ostenta y que motiva la presente.
Atentamente,
Andrés Rodríguez Frías
Secretario de la Prefectura de Loreto.

La reacción que originó la antedicha carta fue insospechada. Serrón convocó a sesión de asamblea general extraordinaria a la que concurrieron 52 socios activos y los cuatro equipos de fútbol.