Wednesday, July 30, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO

MISCELANEA


El cónsul colombiano, Alfredo Villamil Fajardo, que ingresó como socio del club, obsequió para la biblioteca, cuya existencia agonizaba., 40 volúmenes y 14 folletos de distintos autores, con nota remitida al Presidente, de fecha 17 de junio de 1,930.
Estos, y todos los demás libros de la biblioteca, ya habían desaparecido antes de 1950, llevados por socios desaprensivos, que no los devolvían.

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En este periodo se presentó un proyecto declarando socios activos a los jugadores del primer equipo, en actividad, exonerándolos, además, del pago de cuotas mensuales. El proyecto fue discutido en dos sesiones y lo único que se aprobó fue que tuvieran derecho a uso de la palabra en las sesiones, pero no en las votaciones. Es decir, derecho a voz pero no a voto.

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En 1930 se empezó a dar zapatos de fútbol a los jugadores, empezando por los del primer equipo, y siempre que se acreditara su incapacidad económica para adquirirlos. Los primeros en gozar de este beneficio fueron Sabino Pereira, Rafael Calvo, Armando Vásquez y Francisco Ríos.
Las camisetas y pantalones cortos todavía eran comprados por los jugadores, pero posteriormente y al poco tiempo también el club empezó a proporcionar todos los implementos.

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He aquí la relación nominal del plantel deportivo del A. C. J. P. en el periodo 1930 – 1931.

Ramón Cisneros, Armando Vásquez, Carlos Picón, Francisco Ríos, Carlos Núñez, Adolfo Silva, Alfonso Mori, Antonio Wong, Guillermo Wong, Sabino Pereira, Rafael Calvo, Francisco Runciman, Demetrio Núñez, Pablo Carmelo Montalván, Francisco Walter, Ricardo Rubio, Aníbal La Torre, José Reategui, Ignacio Gómez, Gregorio Zagaceta, Marciano Contreras,
Vicente Salas, Pedro González, Julián Reategui, Luís Rengifo, Hildebrando Céspedes, Enrique Pereira Vela, Federico Rieckhof, Ernesto Rodrigo, José Amaya, Nicasio Cachique, Nicolás Gonzáles P. Fermín Wong, Policarpo Rengifo, Gerardo Jansen, Luís Riera Vásquez, Juan S. Flores, Humberto Piña, Luís Mairata, Leoncio Pinedo, José Nicolás Flores,
César Teixeira, Antonio Pinedo, Francisco Najar, Miguel Pereira C., Antonio Núñez, Arturo Zagaceta, Sabulón Pinedo, Luís Gonzáles Pinedo, Luís Gonzáles, Alejandro Burga, Francisco Flores, Romeo del Águila.

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En junio de 1932, se aplicó por primera vez un año de suspensión, por no haber cumplido lo que entonces se llamaba la Ley del Stage. Dicha pena le fue aplicada al jugador Demetrio Núñez que había estado jugando en el Independencia donde se inició y empezó a jugar en el José Pardo casi simultáneamente.


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La toma de Leticia por un grupo de peruanos, el 1º de Setiembre, trastornó todas las actividades locales y con este motivo la sesión solemne de juramentación e instalación de la Junta Directiva para el periodo 1º de setiembre de 1932 al 4 de setiembre de 1933, no se realizó en la fecha del aniversario institucional con la ceremonia acostumbrada y establecida, haciéndolo en forma privada el 4 de setiembre.
La nueva Junta Directiva estaba constituida así:

Presidente: Santiago García.
Vicepresidente: Antonio Romano.
Fiscal: Alfonso Bartra.
Director técnico: Emilio Berger.
Secretario: César La Torre.
Tesorero: Francisco García Sanz.
Maestro de ceremonias: Carlos de Freitas.
Vocales: Gerardo Jansen, Ramón Cisneros, Sabino Pereira, Carlos Núñez.

El clima de beligerancia que imperaba absorbió toda la atención. Las autoridades deportivas cancelaron sus actividades, y el alistamiento en las filas del ejército de muchos deportistas hizo imposible la iniciación de alguna actividad de su género en forma oficial.
La efervescencia patriótica fue tal que cuanto se hacia estaba encaminado a fines relacionados con el conflicto.
Con este motivo se realizaron algunos festivales deportivos organizados por el Comité Patriótico de Damas, mejor dicho, organizado por algunos deportistas con los auspicios del Comité Patriótico de Damas, y con el propósito de recaudar fondos, los que pese a la pobreza del espectáculo que ofrecían los equipos desmantelados, obtenían éxito rotundo, por los fines que se perseguían.
Estos se realizaban en la Plaza 28 de julio nuevamente, pues el Estadio Oficial fue habilitado como cuartel, aprovechando el techado de las galerías.
Así transcurrió el periodo institucional, sin una sola sesión de Junta Directiva o de Junta General, salvo la del 21 de agosto de 1,933, en la que se hizo la elección reglamentaria de la Junta Directiva para el próximo periodo.

Friday, July 25, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El presidente Runciman convocó a elecciones el 9 de agosto, para el periodo 1º de setiembre de 1931 al 1º de setiembre de 1932, las que dieron como resultado la siguiente junta directiva:

Presidente: Santiago García.
Vicepresidente: Jorge Runciman Rivasplata.
Fiscal: José Meza López.
Director técnico: Eduardo Noriega R.
Secretario: Aníbal La Torre.
Tesorero: Francisco García Sanz.
Maestro de ceremonias: Miguel Villacorta Alalá.
Vocales: Ramón Cisneros, Sabino Pereira, Gerardo Jansen, Carlos Núñez.

La juramentación e instalación del nuevo directorio se realizó en sesión solemne que fue presidida por el Prefecto, coronel Jesús Ugarte y con asistencia de lo más destacado de los círculos sociales, políticos y deportivos de la localidad.
En la ceremonia fueron distinguidos con diplomas los señores Rosendo Mendivil y Osorio Vara, “por su labor en pro del deporte en el club” y a todos los integrantes del primer y segundo equipo de fútbol. La sesión se levantó a las 11 p.m., y a continuación se realizó la fiesta social acostumbrada.
Las mas importantes gestiones que se iniciaron fueron la adquisición de un terreno para campo de deportes y de un local apropiado para sala de gimnasia del club, pues, con la remodelación del local, el canchón de arena que se utilizaba como tal en el interior, había desaparecido.
Respecto al campo de deportes, la Prefectura concedió una área entre la calles Ricardo Palma, Echenique; que de inmediato fue motivo de estudio para su despeje de la maleza y habilitación, consiguiendo que el comandante Calderón ofreciera su colaboración para tal trabajo, con las tropas del destacamento a su mando.
Una Comisión formada por Berger, Antonio Romano y el presidente fue la encargada de llevar a feliz término la obra, y al mismo tiempo se encargó al mismo Romano, de mediar su influencia y amistad con los representantes Juan José Hidalgo y Rosendo Badani, para conseguir la cesión del terreno por parte del Estado, en forma definitiva.
Ante la gestión de ambos representantes, el director de Bienes Nacionales, solicitó informe al Inspector de Enseñanza, Eloy Rodríguez Picón, que como socio del club, lo emitió como puede suponerse en forma favorable.
Respecto del gimnasio, no se pudo resolver la adquisición de un terreno en frente del local, de propiedad de Sebastián Castro López, por ser de área reducida e inadaptable a las exigencias de un gimnasio como se proyectaba, y mientras se consiguiera otro apropiado, se acordó aceptar el ofrecimiento del señor Alfredo Gutiérrez para utilizar el local de la Compañía de Bomberos Salvadora Internacional, haciende en él las instalaciones del caso, labor para la que se ofreció Antonio Romano en forma espontánea, acto que sumado a las demás muestras de colaboración y entusiasmo le valió un voto de aplauso concedido unánimemente por la asamblea.
En el ambiente local lo más importante fue la instalación de la Liga Provincial de fútbol de Bajo Amazonas el 17 de diciembre de 1,931, organización que habría de ser en definitiva la rectora del fútbol provincial.
Fueron elegidos: Presidente: Luís García Torres, delegado del Loreto; Secretario: Pedro Pablo Lozano, delegado del Iquitos; Tesorero: José Meza López, delgado del José Pardo; los otros miembros fueron, Francisco Michaud, delegado del Alianza, Pelayo Herbozo del Dos de Mayo y Miguel Puerta del Independencia. Secretario rentado fue Enrique Zubiaurr Salet.
El primer campeonato que organizó la Liga fue el de Navidad, en el que participaron primeros y segundos equipos y cuyo resultado fue el siguiente:

Primeros equipos:
Loreto 6 puntos.
José Pardo 4 puntos.
Dos de Mayo 2 puntos.
Iquitos 1 punto.
Alianza 1 punto.
Segundos equipos:
Loreto 5 puntos.
José Pardo 4 puntos.
Iquitos 3 puntos.
Dos de Mayo 2 puntos.
Alianza 0 puntos.

A continuación la Liga organizó el Campeonato pro verja del Estadio, que ya había dejado de llamarse “Augusto B. Leguía”, luego de la caída del régimen del oncenio, denominándose desde entonces Estadio Oficial.
Como puede observarse ya solo actuaban 5 clubes con primeros y segundos equipos. El Independencia solo actuaba con segundo equipo y habían desaparecido los equipos de los Institutos Armados.
El Campeonato terminó el 3 de abril y el resultado fue el triunfo del José Pardo en Primeros y Segundos Equipos, adjudicándose el primer equipo el Trofeo José Toledano “ Veteranos del Deporte” consistente en una estatua de bronce y el Segundo equipo 11 entradas permanentes durante un mes a los cinemas de la Empresa Pinto Júnior, obsequio de Juan Pinto Júnior.
El 10 de abril se efectuó un festival deportivo en beneficio de los damnificados por las inundaciones del Ucayali, en el que se incluyó una carrera de automóviles, en la que intervinieron el Dr. Luís Scavino, Carlos Venegas, Américo Piera, y Oscar Twedle en automóviles Ford, que solo tuvo ribetes de hilarante emoción. Culminó la fiesta en un partido de fútbol en el que José Pardo ganó a Dos de Mayo por 1 a 0.
En junio se desató una ola de gripe en la ciudad, que alarmó a las autoridades, declarándose en receso todas las actividades deportivas hasta el 10 de julio en que se reanudó con partidos amistosos; pero, en ese lapso, al tener noticias de la organización del 2º Campeonato Nacional de Fútbol en Lima, y de la inclusión de Bajo Amazonas como participante en el fixture según el cual, debía jugar primero con Tarma y luego con Huancayo, se empezó a estudiar con entusiasmo la preparación de un seleccionado con los mas destacados jugadores para conformarlo.
Arqueros.- Mauricio Barbis, Guillermo Wong, Ramón Cisneros, Humberto Rengifo.
Defensas.- Dositeo Piñeiros, Armando Vásquez, Joaquín Montero, Luís Lanatta, Carlos Picón.
Medios.- Romualdo Valera, Carlos Núñez, Eduardo Montero, Antonio Moreno.
Delanteros.- Sabino Pereira, Enrique Sánchez, Manuel López, Gabriel Weill, Gustavo Aguilar, Grimaldo Torres, Aurelio Zagaceta, Antonio Wong, Luís Arana, Francisco Cavalcanti, Alfonso Mori.
Se hicieron dos exhibiciones formando dos equipos en la siguiente forma:
Equipo A.- Barbis, Piñeiro y Vásquez; Eduardo Montero, Núñez y Valera; Aguilar, Weill, Pereira y López.
Equipo B.- Guillermo Wong, Lanata y Picón; Moreno, Joaquín Montero y Vargas Mori; Arana, Torres, Antonio Wong y Cavalcanti.
Ambas fueron de gran efecto para la afición y en ellos, “Guimo” Wong, que estaba considerado como golero suplente, demostró sus innatas condiciones, disputando, para la afición, el titularato a Barbis.
Infelizmente debido a dificultades económicas se hizo imposible la concurrencia del seleccionado de Bajo Amazonas al 2º Campeonato, del que se supo que Lima se había clasificado campeón ganando al Callao en el último partido por 2 a 1.
El Campeonato anual, realizado como ya era costumbre en Fiestas Patrias, tuvo una frialdad desacostumbrada, pese a nuevamente disputarse la Copa Departamental, agregando a ella CIEN soles en efectivo. Intervinieron también los segundos equipos, por el titulo de Campeón y CINCUENTA soles oro,
La conquista del trofeo, los Cien soles oro y el titulo de Campeón fue para el José Pardo, que también conquistó el titulo de Campeón de Segundos equipos y los cincuenta soles.
Al finalizar el año institucional el balance deportivo futbolístico fue para el José Pardo el siguiente:
PRIMER EQUIPO.
Partidos jugados, 20.
Ganados, 16.
Empatados, 2.
Perdidos, 2.
Goles a favor, 64.
Goles en contra, 17.
SEGUNDO EQUIPO.
Partidos jugados, 13.
Partidos ganados, 8.
Partidos perdidos, 0.
Partidos empatados, 5.
Goles a favor, 28.
Goles en contra, 11.
Campeonatos y trofeos obtenidos.- “Héctor Morey” un reloj cronometro.
“Pro Verja”.- Primer Equipo.- Premio Veteranos del Deporte. Una estatua de bronce.
“Campeonato Anual” Primer Equipo.- Copa Departamental Loreto.- CIEN SOLES ORO y
el titulo “CAMPEON DEL AÑO”
Segundo equipo.- CINCUENTA SOLES ORO.- titulo “CAMPEON DEI AÑO.

La elección de la Junta Directiva se realizó el 14 de agosto.

Thursday, July 17, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO

APUNTE BIOGRAFICO DE MENELEO MEZA LOPEZ
FUNDADOR DEL A.C. JOSE PARDO

El tiempo transcurrido desde la muerte del fundador del A. C. José Pardo ha hecho olvidar la influencia que ha tenido en la institución; muchos no la conocen y otros tienen una idea desfigurada por la envidia, el egoísmo y maledicencia.
Pero sus vidas estuvieron firmemente ligadas desde que se fundó el club hasta su muerte, así como a la de todas las instituciones a que perteneció porque fue hombre que se daba íntegro a una causa, sin dobleces ni condiciones.
No se puede valorar cuanto hizo por esas instituciones, pero, ha quedado constancia de esa efectiva colaboración y desprendimiento en sus obras y acciones; desde las escuelas hasta los clubes; desde los alumnos hasta los amigos, pero no porque buscara figuración o publicidad.
Su apariencia y trato fue siempre tan sencilla, que se hizo característica suya el uniforme kaki, el sombrero de anchas alas del Boy Scout, la ceñuda sonrisa, raro contraste de acogedora autoridad, y el efusivo apretón de manos, saludo simbólico del Scout.
La Brigada de Boy Scouts del Oriente Peruano fue otra de las creaciones de Meneleo, que aun habiendo sido la única, habría sido suficiente para poner de relieve su personalidad creadora y organizadora, y que solo vivió mientras vivió Meneleo. Como si ambas vidas hubieran estado alentadas por una sola alma.
Otra de las instituciones que recibió gran impulso merced a su espíritu dinámico fue el Club de Tiro Alayza y Paz Soldán. Gracias a sus activas gestiones se organizó y fue él mismo quien trabajó intensamente para su reconocimiento oficial como Club de Tiro Iquitos Nº 136.
Y por si fuera poco también fue el fundador de la Escuela Nocturna Municipal, que funcionaba en el Centro Escolar Nº 167 hasta su muerte, dando así muestra de que su preocupación no se concretaba a la enseñanza oficial sino se hacía extensiva también al elemento obrero del que siempre fue fervoroso defensor.
Tenia una ansiedad de superación que desde muy niño se manifestó en la inquietud por adquirir conocimientos. No obstante haber pasado sus primeros años en el corazón de la selva, pues nació en un fundo llamado Aguaytía en el río Curaray, en esas adversas circunstancias adquirió sus primeros conocimientos y al ser traído a Iquitos por primera vez, por su padres, David Meza Arévalo y Librada López de Meza, cuando ya tenia 12 años, los conocimientos que demostró le dieron opción a ser matriculado en el segundo año de la Escuela Municipal de Primer Grado, llamada la Casa Blanca dirigida por D. Arnaldo Reategui. De allí pasó a la Escuela Municipal de Segundo Grado, dirigida por D. Enrique Saberbein y por último al Centro Escolar Nº 161, dirigida por el recordado educador Don Valentín Floriano Herencia, donde terminó su instrucción primaria.
El señor Herencia, reconociendo la vocación de Meneleo le aconsejó que siguiera la carrera del Magisterio. No fue vano el consejo ni menos equivocado. Dos años después, con las mas altas notas, obtuvo el titulo de Preceptor Auxiliar de Primer Grado, más tarde con nuevo examen el de Auxiliar de Segundo Grado, y posteriormente tras otro brillante examen le fue concedido el titulo de Preceptor Principal de Segundo Grado, titulo que entonces muy pocos ostentaban.
Nació el 22 de julio de 1,888, llegó a Iquitos en 1,900 y en 1,907, a los 19 años tenía hecha su carrera. Pero continuó sus estudios en la Escuela Comercial, fundada en 1,907, bajo la dirección del Dr. Víctor Ramírez del Villar, al mismo tiempo que tenia a su cargo la sección preparatoria del plantel.
El 1º de setiembre de 1,906 fundó en compañía de 19 amigos mas, entre ellos 14 alumnos del Centro Escolar, el Athletic Club José Pardo, institución que fue el primero en presidir, lo hizo en 12 periodos mas, y cuya organización fue durante toda su vida su constante preocupación, llegando en muchas oportunidades hasta a hacerse responsable de las deudas contraídas en gastos de administración, pagos de arriendos etc., con su propio peculio.
Conocía bien todos los deportes, pero el único que practicaba con bastante éxito era el tiro, pues su físico un tanto endeble no le favorecía, pero en cambio tenia un ascendiente asombroso y un espíritu de organización y dotes de mando que lo hacían insustituible.
Era de las iniciativas que convencían y los ejemplos que arrastraban. Su oratoria enervante tenía adjetivos que en sus ideas cobraban nueva y mayor expresión que despertaban el entusiasmo, sobre todo cuando los temas eran patrióticos.
Y en el aula, en la calle, en el campo de deportes, y más aún en los desfiles del Athletic, de la Brigada de Boy Scouts o del Club de Tiro que con marcialidad encabezaba, su entusiasmo era contagioso.
La música marcial era su preferida. Su ambiente siempre fue de cornetas y tambores y aunque hacía con toda soltura vida social, no era muy afecto a ella. Fue él quien ideó el toque de llamada de los Boy Scouts a cuyas notas acudían estos a su cuartel que era la propia casa de Meneleo. Cuartel, Comandancia, Arsenal.
Pudo también haber sido un brillante militar. Y lo demostró cuando pasado el conflicto con el Ecuador en 1,910 y al licenciamiento del batallón de Voluntarios de Loreto en que se alistó, en los siete meses que estuvo en campaña obtuvo los galones de sargento.
En 1,913, poco más de un año después de la muerte del señor Herencia, fue ascendido a la Dirección del Centro Escolar Nº 161. Fue entonces cuando organizó el Batallón Escolar, del que se guardan recuerdos de su brillante organización, que habría de tener gran influencia en el ambiente escolar, pues todos los otros planteles, siguiendo el ejemplo se organizaron militarmente.
Por la salud de su madre, en 1,914 se vio obligado a viajar a la capital y lo hizo por el Canal de Panamá. Allí se vio forzado a permanecer varios meses, pues la primera conflagración mundial lo sorprendió en Lima e hizo imposible su regreso por la misma vía. Pero aprovechó su tiempo para estudiar la organización de una nueva institución: el Scoutismo, creado en 1,908 por el general inglés Sir Robert Baden Powell, como fruto de sus experiencias en la guerra del Transvaal; y a su regreso en 1,915, fundó en Iquitos la Brigada de Boy Scouts del Oriente Peruano.
Y desde entonces fue la institución de su gran cariño, con la que se encarnó casi, dedicando sus energías y atención a la causa de los Boy Scouts. Su famoso código, sus costumbres, sus virtudes, su preparación fueron la razón de su vida. Y él un ejemplo viviente.
En 1,918 fue reemplazado en la dirección del Centro Escolar Nº 161 por el joven normalista Noé Humberto Pérez. Su despedida fue para los alumnos una sencilla demostración de la nobleza de sentimientos que poseía. Reunidos en el patio de honor del desaparecido “Donativo del Comercio a la ciudad de Iquitos”, todos los alumnos del plantel escucharon las palabras de su director que al despedirse les pedía “respeto confianza, obediencia y sinceridad hacia todos los maestros, porque estos eran responsables de su educación y formación moral, ante sus padres, ante la sociedad y ante la Patria”.
Al terminar dijo: “ He de sentirme orgulloso donde esté, sabiendo que el nuevo director y todos los maestros no tienen ninguna queja de ustedes, porque será reconocer que mis enseñanzas y consejos han caído en tierra fecunda, y son ustedes dignos alumnos míos”.
Poco después cayó enfermo. Quizá inf1uyó en esto factores sentimentales, su despojo de la dirección del Centro Escolar por un lado, por otro, se había casado algún tiempo antes con Isabel Solsol, hermana de sus dilectos amigos Toribio y Benigno Solsol Eguren, parece que no hubo entendimiento en el nuevo hogar y se produjo una separación que posiblemente afectó el ánimo lleno de esperanzas de Meza.
Corta y penosa fue la enfermedad y al restablecerse se trasladó a Contamana donde recobró completamente la salud. Allí su inquietud latente le hizo fundar el Athletic Club Contamana y durante su permanencia impulsó el deporte en forma que favoreció su difusión y progreso en la provincia de Ucayali.
A su regreso en 1,919, fue nombrado director de la Escuela Elemental Nº 1601, en cuyo cargo estuvo hasta la revolución de Cervantes. En esta época fue promovido nuevamente a la Dirección del Centro Escolar Nº 161, por haber fusionado en uno los centros 161 y 167, de reciente creación este último.
Pasada la revolución fue nombrado director de la Escuela Elemental Nº 1603 en la que permaneció hasta el año 1,929, en que fue nombrado director del Centro Escolar Nº 167, que había sido creado nuevamente debido a sus gestiones y esfuerzos.
Simultáneamente desempeñaba la dirección de la Escuela Nocturna Municipal que funcionaba en el mismo centro 167. Tenía entonces 42 años. Estaba en la plenitud de sus facultades físicas y mentales. Era cuando todos esperaban de su experiencia mayor aporte a la labor educadora del Magisterio. Estaba considerado como uno de los más destacados propulsores de la educación y de deporte en la región.
Dos años después de haber asumido la dirección del centro 167, cayó nuevamente enfermo. Es muy posible que la estrechez de sus medios económicos fuera el obstáculo mayor para su restablecimiento; y no era hombre que solicitara favores para sí mismo. Todos sabemos cómo eran de miserables los sueldos de los antiguos maestros.
Y así siguió agravándose en su enfermedad, hasta que llegó el momento en que la ciencia nada pudo hacer y el desenlace se hizo inevitable.
Recién entonces todos miraron la situación de Meza y se encontraron ante una cruda y desconcertante realidad. Como todos los maestros de antes, no solo no tenía bienes de ninguna clase sino que estaba completamente pobre. Su mísero sueldo solo le dio para vivir con sacrificio, y con sacrificio mismo regar su generosidad en instituciones, iniciativas, amigos y alumnos.
Recién entonces se pensó en beneficios, colectas y obsequios. Se hicieron con grande éxito, pero, seguía regando su generosidad, pues casi todo lo que se recaudó fue destinado a sus sobrinos, que mientras vivió dependieron de él.
Es seguro que de haber mediado su voluntad no habría permitido que se hiciera algo en su favor. Su verticalidad sin ostentación y su sencilla dignidad no lo habrían aceptado. Y no porque alguna vez le hubieran sobrado comodidades, sino porque había nacido para ser generoso y no para ser socorrido.
Y murió como había vivido. Entre sus amigos. Entre los maestros, colegas y compañeros de labor. Entre sus alumnos. Dentro de la Escuela, que toda su vida fue su único hogar.
Su último aliento, exhalado entre los muros de la Escuela que hoy lleva su nombre, es probable que fuera acompañado, en pensamiento, de las ultimas palabras que dirigió al despedirse de sus alumnos del Centro Escolar Nº 161:
“He de sentirme orgulloso donde esté, sabiendo que el nuevo director y todos los maestros, no tienen queja de ustedes, porque será reconocer que mis enseñanzas y consejos han caído en tierra fecunda y que son ustedes dignos alumnos míos”...
Sus honras fúnebres fueron una brillante expresión de reconocimiento a sus méritos. Se alzaron tres capillas ardientes. Una en el Centro Escolar donde falleció, donde fueron velados sus restos hasta las doce de la noche del día del deceso: 9 de julio de 1,931; a esa hora, en imponente cortejo, el féretro fue trasladado al local del José Pardo, donde esperaba otra capilla.
Allí dentro de sus ámbitos silenciosos por la solemnidad, entre sus queridos trofeos, permaneció hasta el día siguiente, en el que a las 5 de la tarde, otro cortejo lo trasladó al local de la Municipalidad.
Rodeaba el féretro una guardia constante de piquetes de Boy Scouts, deportistas uniformados de todos los clubes, miembros de las instituciones deportivas, colegas del magisterio, alumnos y ex alumnos suyos.
El 11 de julio se realizó el sepelio. Numeroso público se hizo presente. Todo el trayecto se hizo a pie, y el féretro en hombros de destacadas personalidades del mundo oficial y social. Iba cubierto con el gallardete del A.C. José Pardo y todas las delegaciones de las instituciones con sus banderas con negros crespones.
Se había establecido un ceremonial y orden para las oraciones fúnebres, pero, en el cementerio hubo que salirse de él, pues muchos caballeros arrastrados por su sentimiento hicieron oír su palabra en sentidas improvisaciones.
Tal fue la vida del fundador del A. C. José Pardo. Un verdadero ejemplo de desinterés y sacrificio, de ansia constante de superación y ferviente deseo de servir a la Patria. Le faltaba pocos días para cumplir 43 años y ellos fueron una constante colaboración a todas las actividades que significaban progreso en la educación, y en ningún momento, aun ante los mas duros reveses, se sintió desalentado.
Tuvo sus detractores, como lo tuvieron y tienen todos los hombres que no pueden ser igualados; fruto de la envidia que provocan y de la impotencia de ser superados en su obra, en su ejemplo o en su personalidad. Pero toda esa maledicencia, siempre se estrelló contra su firmeza y altura, como se estrellan y deshacen las olas contra las rocas de las orillas. Su vida y su obra ha dejado en varias generaciones un recuerdo perdurable como paladín del Magisterio, propulsor del deporte loretano y creador del Scutismo en el Oriente, su nombre, su busto y un himno en un plantel escolar, y un club: el Athletic Club José Pardo, que algo sabrá hacer para resaltarlo como merece.

Tuesday, July 08, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

La elección de cargos directivos del A.C. José Pardo para el periodo del 1º de setiembre de 1930 al 1º de setiembre de 1931, se hizo en dos sesiones. En la primera, el 10 de agosto, en tres votaciones no se obtuvo la mayoría reglamentaria para el Presidente. En la primera Meza obtuvo 16 votos y Peláez, el presidente en ejercicio 11. En la segunda, Meza 19 y Peláez 13. Y en la tercera Meza de nuevo 19, y Peláez 16.
El presidente Peláez propuso continuar con la elección de los demás cargos y posponer la elección de Presidente para una nueva sesión, lo que fue aceptado.
El 20 de agosto se realizó la nueva elección a la que concurrieron 72 votantes, doble número que a la sesión anterior y en la que se notó un marcado interés en llevar a la presidencia a Peláez, o mas bien dicho marginar a Meza, y el resultado fue de 58 votos para Peláez, y 14 para Meza, conformándose la directiva de la siguiente manera:

Presidente: Gustavo Peláez.
Vicepresidente: Jorge Runciman.
Fiscal: Alfonso Bartra.
Director Técnico: Eduardo Noriega.
Tesorero: Leandro García Sanz.
Secretario: Aníbal La Torre.
Maestro de ceremonias: Lizardo Ruiz Silva.
Vocales: Miguel Villacorta, Ramón Cisneros, Miguel Isern, Carlos Llerena.

La renovación de cargos se llevó a cabo dentro del ritual acostumbrado y con asistencia del prefecto, coronel Oscar Ordóñez y las principales autoridades políticas, militares y deportivas, culminando la actuación en un animado baile.
Bueno es resaltar algunas palabras del discurso del prefecto Ordóñez, al declarar iniciado el nuevo periodo institucional.
“Estoy enterado-dijo-de la labor y méritos de esta brillante institución, de su progreso en un cuarto de siglo de existencia y quiero aprovechar de este momento para exteriorizar mi admiración por la juventud loretana que milita en las filas del club, afirmando el alto concepto que tengo de ella a través de sus actos, de ser baluartes de la peruanidad y se que jamás, donde hubo un soldado loretano se arrió la bandera”
La nueva directiva inició sus actividades deportivas dentro de las dificultades que ofrecieron la cancelación de las funciones de la delegación del CON, por resolución de la Junta Militar de Gobierno y la espera que suponía la designación de las nuevas autoridades deportivas locales, pedida por el Prefecto.
Esta designación recayó en Berger, Acosta Cárdenas y Aquiles Donayre Mesía. En Lima fue nombrado Vásquez Benavides presidente del Comité Olímpico Nacional.
Pero el clima de inestabilidad conspiraba contra la organización de los eventos deportivas, y los clubes, para contrarrestarla organizaban por su cuenta partidos amistosos y competencias inter-clubes, e inclusive en el Pardo, se estudió la posibilidad de tomar en alquiler el estadio, en vista de la ausencia de organismos controladores que lo pusieran en actividad, sin llegar a una conclusión positiva.
Tal era la depresión, que en vista de la inactividad de las secciones femeninas, Lizardo Ruiz Silva, propuso en el José Pardo la cancelación de la suya, moción que fue rechazada parcialmente, nombrándose una Comisión para su estudio.
Pese a todo esto se realizó un festival deportivo el 24 de setiembre, en tardía celebración del aniversario del club, de poca lucidez y en el que empataron un partido a 0 goles José Pardo y Loreto.
El 12 de octubre volvieron ambos clubes a organizar otro festival, en el que por primera vez se jugó en público un partido de faust ball, deporte de origen alemán, que enseñó Berger, ligeramente parecido al voley, pero sin net, y golpeando la bola con el dorso de la mano. En este festival Loreto ganó a José Pardo en fútbol por 3 a 1.
El 11 de diciembre, el Comité Departamental de Fútbol aprobó las bases del campeonato de navidad, señalando premios pecuniarios para los campeones de primeros equipos, segundos e intermedios; S/. 70.00 para el primero, S/. 30.00 para los otros dos, S/. 55.00 para el subcampeón de primeros equipos, y S/. 15.00 para los de segunda e intermedios.
En este campeonato intervino por primera vez el Alianza Loretana que era una mezcla del CNI que estaba en receso e inactividad, y el Augusto B. Leguía que desapareció por la caída del régimen gubernamental. Conformaban el Alianza Loretana: Mauricio Barbis, Oscar Twedle, Oscar Carlín, Néstor Cárdenas, Enrique Salazar, Hernán Olórtegui, Francisco Michaud, Rogerio Elespuru, Gonzáles Lucho (Macatrana), Cornejo, Eyzaguirre, entre otros.
Los resultados del campeonato, iniciado el 14 de diciembre, a cuyo desarrollo se agregó un campeonato de atletismo, que se inició el 8 de febrero fueron favorables al Loreto, que ganó en la última fecha al José Pardo por 1 a 0, en primeras, adjudicándose el Campeonato de Fútbol.
En este último partido se armó un lío de graves proporciones cuando Grimaldo Torres, del Loreto, en un ataque al arco del José Pardo, dio un puntapié a Cisneros y este le propinó otro, yéndose a las manos la mayoría de los jugadores. En esta época no había expulsiones ni nada parecido, el referí se limitaba a hacer también de árbitro de la pelea y cuando se calmaron los ánimos el partido terminó, con el triunfo del Loreto.
Hacemos notar también que en este partido Adolfo Vargas jugó por primera vez en el Loreto, aunque sin brillo, porque su mejor época ya había pasado.
En atletismo no hubo ninguna marca notable. Los 11.6 de Carrillo en 100 metros; 6.20 de Cisneros en salto largo, y los 45.10 de Pereira en jabalina, estaban muy por debajo de las anteriores y solo denotaban la decadencia en el ambiente atlético.
El 14 de abril de 1,931 se instaló un nuevo organismo: La Asociación Deportiva Nacional, fruto solo del cambio de gobierno que buscaba la desaparición de autoridades de distinto orden.
En este ambiente de incertidumbre se organizó el Campeonato de Fiestas Patrias, con el trofeo Héctor Morey Peña, consistente en un cronómetro, (previo al que empezó a denominarse de Selección y Competencia), que se inició el 29 de junio y terminó con el triunfo del José Pardo, sobre el Loreto por 3 a 0, y sobre Dos de Mayo por 2 a 1, únicos contendores que intervinieron.
La modificación de las bases iniciales de la Copa Manuel I. Morey, (que empezó a llamarse Copa Loreto para eludir razones políticas), presentada a los clubes fue rechazada, no llegando por este motivo a realizarse el Campeonato Oficial.
Lo más interesante de las nuevas bases fue la institución de los carnés de jugadores, que sí fue acogida estableciéndose desde entonces la obligatoriedad de ellos para los jugadores de todos los clubes.
El suceso más importante de la vida institucional fue el fallecimiento del fundador y primer presidente del José Pardo, Meneleo Meza López.
El 9 de julio se produjo tan infausto acontecimiento, pero, no solo hubo que lamentar tan sensible y prematura desaparición, sino que esta originó la expulsión de un destacado socio en ejercicio de la presidencia, Gustavo Peláez Moreno, quien, al parecer, dejándose arrastrar por negativos resentimientos personales, se negó a rendirle el homenaje que merecía; buscó pretextos para que no se efectuara el velorio en el local del club, y ante la exigencia del secretario Antonio Álvarez Vásquez de deponer rencores personales ante un cadáver, manifestó Peláez “no saber perdonar ni a los vivos ni a los muertos”
Esta actitud reunió en sesión extraordinaria al club el 18 de julio y en ella se acordó su expulsión por 21 votos, 3 en contra y 8 abstenciones. Tal sanción, justa o injusta, fue solo fruto del sentimentalismo reinante, que veía en Meza el símbolo del club, engrandecido por las circunstancias y digno de la mayor reverencia.
Pero Peláez, lejos de reconocer su error o ligereza, presentó renuncia en forma desconsiderada y términos impropios, y algunos de sus amigos, incluso el fiscal Alfonso Bartra, trataron de disminuir su equivocación pero sin resultado, y el pedido de reconsideración planteado, que en otras circunstancias habría tenido éxito-porque justo era reconocer la valía de Peláez como socio, y su labor en beneficio del club-fue rechazado, alejándose de ese modo por algún tiempo, hasta que pasado aquel desagradable recuerdo, se le volvió a incorporar siempre a pedido de muchos de sus amigos, a la vida institucional.
Asumió por este motivo, hasta la finalización del periodo, la presidencia del club, Jorge Runciman Rivasplata, gestión que terminó en la más absoluta normalidad.

Tuesday, July 01, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

La elección practicada en el A.C. José Pardo el 11 de agosto, para el periodo 1º de setiembre de 1929 al 1º de setiembre de 1930, dio como resultado la siguiente Junta Directiva:
Presidente: Gustavo Peláez.
Vicepresidente: Ricardo Bahamonde.
Fisca1: José Meza López.
Director técnico de deportes: Francisco Silva Bartra.
Tesorero: Leandro García Sanz.
Secretario: Antonio Álvarez Vásquez.
Protesorero: Melchor Celis.
Prosecretario: Doroteo Arévalo.
Maestro de Ceremonias: Héctor Abel Méndez.
Vocales: Miguel Villacorta, Ramón Cisneros, Fernando Alvarado, Manuel Burga Soto.

Se instaló como de costumbre, en Sesión Solemne presidida por el prefecto Molina Derteano y con la concurrencia de las autoridades locales, invitados y socios que al final protagonizaron una fiesta social, con motivo del estreno del mobiliario recientemente llegado de Alemania.
Tres fueron las gestiones más importantes del periodo institucional. La reorganización de la Sección Femenina, cuya decadencia se iba notando en el ambiente por la falta de actividad; labor que tuvo relativo éxito, pues lo único que se logró fue evitar su total dispersión.
La otra fue la apertura de una sala cinematográfica en el local del club, con el propósito de agenciarse fondos. Después de obtener la licencia, previo informe técnico y estar funcionando regularmente desde el 11 de octubre, en forma repentina, el mismo Concejo Provincial anuló dicha licencia por decreto municipal del 14 de noviembre, aduciendo defectos técnicos que presentó en nuevo informe el concejal Manuel López Mindreau. El primer informe que declaraba la sala en condiciones para proyecciones cinematográficas, fue presentado por el concejal Arturo Calisto.
El club presentó un pedido de reconsideración muy bien fundamentado, y que entre otras cosas exponía las pérdidas que le acarreaban el cierre intempestivo del cinema por los gastos que se había hecho, y que de ninguna manera podían haber sido compensados ni remotamente con un mes de funcionamiento; pero todo fue inútil. La denegatoria era terminante y el club se vio obligado a cerrar la sala. Todo el equipo había sido comprado al consocio José Altimira Motta.
Lo mas importante fue la culminación del proyecto de creación del organismo rector del deporte, de cuya moción transcrita a los clubes locales hemos hablado.
De este modo el 23 de setiembre se reunieron por primera vez los directivos de las instituciones locales en un ambiente de cordialidad y comprensión y se acordó la creación de un cuerpo arbitral, representativo de todos los clubes, para estudiar, juzgar y fallar sobre los asuntos que fueran presentados a su jurisdicción. La elección para la Comisión Reglamentadora recayó en el Dr. Julio E. Acosta Cárdenas del Loreto, Tadeo Alván del Independencia y Eleodoro García Torres del Iquitos.
El 20 de noviembre se aprobó la reglamentación presentada del que se denominó Tribunal Arbitral, y en la elección para formarlo fueron designados:
Gustavo Peláez, Presidente; Moisés Cesár, del Dos de Mayo; Tadeo Alván y Guillermo Gutiérrez del Iquitos.
Interesante es anotar que el primer fallo de este Tribunal, fruto del Pacto de Confraternidad propuesto por Peláez, fue aplicado en el caso del jugador Alfonso Mori Cuipal, al aplicársele la “Ley del Stage”. Este jugador pretendía jugar en el José Pardo, dejando el Dos de Mayo y sin ninguna transición, estando establecido por la reciente reglamentación del CON, que el jugador o jugadores que quisieran transferirse de un club a otro debían solicitarlo con un año de anticipación.
Aparte del cumplimiento de esta disposición y del acatamiento de que fue objeto por parte del José Pardo y de Mori Cuipal, la disposición fue objeto del más rotundo rechazo por parte de la afición y de la prensa local. Lo único provechoso fue la comprobación de que al fin existía un organismo cuya misión era hacer respetar las normas legales, y más que todo, que tenía autoridad para hacerlas respetar sin protestas ni reclamos.
Los últimos meses administrativos del Pardo fueron un tanto inactivos. Peláez absorbido por el tribunal arbitral y su organización, descuidó la marcha del club en su aspecto interno. Por otro lado las continuas renovaciones de los organismos rectores del deporte, por las continuas renuncias de sus miembros, daban un clima de estancamiento a las actividades deportivas.
Por estas circunstancias las competencias fueron escasas y todas ellas organizadas por los clubes.


La fiesta de aniversario del Loreto se realizó el 1º de setiembre solo con un programa de fútbol. Entre Dos de Mayo e Independencia con segundos equipos ganó Independencia por 4 a 1; y primeros de José Pardo y Loreto que resultó empate de 1 gol por lado.
El 15 de setiembre organizó el José Pardo su beneficio en estadio, también con dos partidos de fútbol: Segundos de José Pardo y Dos de Mayo, que ganó José Pardo por 1 á 0, y primeros también de José Pardo con Loreto que resultó un nuevo empate, a 1 gol. El resultado económico fue halagador, S/. 401.18 de entrada líquida.
A fines de setiembre la Delegación del CON hizo un nuevo intento de reorganizar la Comisión Departamental de Fútbol y para el efecto nombró nuevos miembros bajo la presidencia de Emilio Berger. Esta Comisión organizó algunos eventos deportivos, previos al campeonato Municipal de Navidad y cuyo resultado sirvió para la clasificación de los equipos de los clubes en categorías.
El 22 de octubre Francisco L. Michaud fundó otra institución deportiva, el Athletic Club Augusto B. Leguía. Puede decirse que mas bien fue una reorganización, porque ya en el año 1,922, existía un club con el nombre de Leguía, aunque no se sabe si fueron sus antiguos miembros los que se agruparon de nuevo, lo mismo que ocurrió con el Iquitos, que ya tenia 13 años de fundado con un lapso de inactividad de varios años.
El nuevo club Leguía solicitó su afiliación a la Comisión Departamental de Deportes de Loreto, la que accedió, pero los clubes locales rechazaron su reconocimiento y comunicaron este acuerdo a la Comisión, aduciendo que mientras se encontrara el señor Michaud como presidente se abstendrían de reconocerlo, pues este señor había sido expulsado del club Loreto por “elemento disociador” y del Club Iquitos por “irregularidades cometidas durante su presidencia”, salvo que fueran revocadas dichas expulsiones por dichos clubes.
Este impasse puso en dificultades a la Comisión Departamental, pues sabido es que la fundación o reorganización del “Leguía”, tenía miras de propaganda política; por un lado tenía la resistencia de los clubes, ahora amparados por Tribunal Arbitral, y por otro la presión oficial del régimen, pues Michaud era adicto al gobierno de Leguía y tenía en Molina Derteano y el diario “El Día”, órgano oficial de la ciudad, dos tremendos apoyos.
Esta nueva pugna entorpeció la reanudación de las actividades deportivas y aprovechando esto no faltó quienes organizaran en el estadio tardes de toros que resultaban corridas bufas por lo ridículas. Esto sucedía en noviembre.
Para el 10 de diciembre la nueva Comisión Departamental de Fútbol organizó dos partidos; en el primero Iquitos ganó a Independencia por 1 a 0 y José Pardo a la Brigada Mixta, nuevo nombre de Regimiento, por 4 a 1.
La clasificación en categorías de los equipos de los clubes, concluyó el 17 y se estableció que eran de primera categoría José Pardo, Loreto, Dos de Mayo, Brigada Mixta, Flotilla (nuevo nombre de la Marina), y el combinado Guardia Civil- Seguridad. De categoría intermedia el Iquitos, el Independencia y el Augusto B. Leguía. Y de tercera categoría los segundos equipos de José Pardo, Loreto y Dos de Mayo.
Como puede verse siempre fue admitido Augusto B. Leguía, debido a que Michaud se retiró de la palestra deportiva como dirigente. Un rasgo muy simpático de deportista.
El 15 de diciembre se aprobaron las bases del Campeonato Municipal de Navidad, bajo los auspicios de la Municipalidad que hizo un donativo de S/: 200.00 para premios en efectivo. La Comisión estableció que el torneo fuera por eliminación señalando la suma de S/. 120.00 para la primera categoría y S/. 80.00 para la intermedia y segundos equipos de los clubes.
En la primera fecha Loreto eliminó a José Pardo en segundas por 1 a 0, y José Pardo a Flotilla en primeras por 5 a 0.
Hasta el 29 de diciembre quedaron eliminados Dos de Mayo y Guardia Civil por Loreto y José Pardo respectivamente.
El 12 de enero en partidos semifinales Loreto eliminó a Brigada Mixta y se clasificó finalista de primera categoría con José Pardo y en segundas quedaron finalistas Loreto e Iquitos.
El 26 se jugaron los dos partidos finales. Iquitos venció a Loreto 2 a 1, se clasificó campeón y obtuvo los S/.80.00, y el partido José Pardo-Loreto quedó empatado 1 a 1.
El 2 de febrero se jugó el desempate ante una grande expectación, ganando José Pardo por 2 a 1, el titulo de campeón y los S/. 120.00.
El 9 de enero el Dos de Mayo organizó su fiesta de aniversario con dos partidos. Dos de Mayo ganó a Brigada Mixta por 2 a 0, y el Loreto-José Pardo que no pudo jugarse por lluvia, haciéndolo el 16, cuando ganó el Pardo por 3 a 1.
Una noticia que causó gran entusiasmo en el ambiente deportivo fue la segunda victoria de Emilio Palestini, obtenida sobre púgiles brasileros en Ceara. Posteriormente se supo de un empate en Río de Janeiro con el campeón local. Debemos añadir que Palestini, luego de haber jugado varios partidos en José Pardo como delantero, y haber tenido algunos encuentros de box, uno de ellos con Pedro Heredia, en el que pese a la calidad de este obtuvo un empate en sangrienta pelea, viajó al Brasil en pos de más amplio horizonte deportivo. Sus condiciones le depararon muchos triunfos y años después obtuvo el titulo de Profesor de Educación Física, siendo posteriormente reconocido como entrenador de fútbol, titulo con el que llegó a Lima con equipos brasileños.
Hasta abril de 1,930 no hubo competencias dignas de mencionarse. En este lapso se fundó el Club de Regatas Unión, con sede en Morona Cocha y donde se empezaron a hacer ejercicios de remo en yolas de carrera y este acontecimiento tuvo la virtud de atraer a muchos dirigentes y deportistas por la novedad del deporte. Pero, como todas las cosas nuevas, pasada la primera impresión, se la dejó a un lado volviendo al ritmo acostumbrado.
En abril la Comisión Departamental recibió el trofeo “Manuel I. Morey”, donado por el caballero de este nombre, para organizar un torneo, que según sus bases debía ser luchado anualmente hasta que fuera ganado tres años consecutivos por un mismo equipo.
Se notaba interés publicitario en el propósito y esta circunstancia hizo que los clubes le dieran poca importancia, no obstante haber rebajado después a dos años su conquista consecutiva.
José Pardo declinó participar en el torneo y para empeorar las cosas, en la primera fecha, alegando la Brigada Mixta un fallo injusto de Navarro Cauper, en el partido jugado con Loreto, se retiró del certamen.
El 30 de abril, Loreto ganó a Flotilla por 2 a 0 y quedó finalista con Dos de Mayo, a quien ganó en la confrontación final.
Fue pues, el Club Sport Loreto, el primer club que conquistó la Copa “Manuel I. Morey”, posteriormente denominada “Copa Departamental” y grabó en ella su nombre, de acuerdo con lo estipulado en las bases del torneo, conservándola hasta el año 1,932, en que oficialmente la Liga Provincial de Fútbol de Bajo Amazonas la puso en disputa.

En atletismo, José Pardo acumuló el mayor puntaje, adjudicándose el Campeonato.
Merece destacarse que entre estas pruebas, el 29, Sabino Pereira Cavalcanti, batió su marca anterior estableciendo el record local con 46.61 en lanzamiento de jabalina. Fue la única marca notable del Campeonato y con ella batía también la marca nacional.
Hasta la finalización del año institucional se jugaron dos partidos amistosos, uno el 17 de agosto en la fiesta de aniversario del Iquitos con el Dos de Mayo, en el que ganó José Pardo por 2 a l, y en la fiesta de aniversario del Loreto el 30 de agosto, por la disputa de una estatua de bronce, obsequiada por Joao Figueiredo, en que Loreto ganó a José Pardo por 1 a 0.
El 27 de julio falleció la conocida deportista Dolores Cisneros, hermana de Ramón, una de las más entusiastas integrantes de la sección femenina del José Pardo.
Otra noticia que sacudió el ambiente deportivo fue el pase al Dos de Mayo del atleta y futbolista Gabriel Weill, nacido y formado en el Loreto, donde actuó desde los equipos infantiles. El precio del pase fue un automóvil; nunca se supo las condiciones ni quien lo financió, pero, las apariencias sindicaban a Domingo Mitidieri como gestor de toda la operación. El 10 de agosto se convocó en el José Pardo a elecciones. En esta sesión y para el cargo de Presidente no se consiguió la mayoría reglamentaria. Meneleo Meza obtuvo en la primera votación 16 votos contra 11 de Gustavo Peláez, y 6 dispersos; en la segunda obtuvo 19 contra 10 de Peláez y de este modo se aplazó la elección de Presidente para una siguiente votación que realizada el 20 con la concurrencia de 72 votantes dio como resultado una abrumadora mayoría en favor de Peláez, que obtuvo 58 votos contra 14 de Meneleo.
Esta fue la última vez que Meneleo Meza fue lanzado como candidato a la Presidencia del Athletic Club José Pardo.