Monday, May 26, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El 28 de diciembre Alberto Burga Cisneros pasó al José Pardo una nota amenazándolo con tomar medidas enérgicas en el caso de repetirse dichos reclamos. Peláez contestó puntualizando los hechos como un incidente personal, ajeno a las reclamaciones del club y en oficio especial del 30 de diciembre puso en conocimiento de la delegación del CON, lo sucedido, denunciando la actitud matonesca de Burga Cisneros, considerándola un peligro para las relaciones deportivas y un desprestigio para la autoridad que representaba.
El 12 de febrero terminó el Campeonato de Navidad y al José Pardo le correspondió una copa como vencedor del torneo, así como premios individuales a los deportistas que habían actuado en atletismo, resultando vencedores.
El 13 de marzo se inició el Campeonato de Fútbol “Copa Hermanos Vergara” que terminó el 15 de abril con el triunfo del equipo de la Marina con 8 puntos.
He aquí las posiciones:
Marina: Jugados 4- Ganados 4- Empatados 0- Perdidos 0- Puntos 8. Regimiento: Jugados 4- Ganados 1- Empatados 2- Perdidos 1- Puntos 4. José Pardo: Jugados 4- Ganados 1- Empatados 2- Perdidos 1- Puntos 4. Loreto: Jugados 4- Ganados 1- Empatados 1- Perdidos 2- Puntos 3.
CNI: Jugados 4- Ganados 0- Empatados 1- Perdidos 0- Puntos 3.
José Pardo ganó a CNI, empató con Regimiento y Loreto, y perdió con la Marina. El 27 de mayo a iniciativa del José Pardo se organizó un festival deportivo en beneficio de los damnificados del terremoto de Moyobamba y Chachapoyas. En este festival intervino después de 7 meses de receso el Dos de Mayo, jugando con Loreto en un partido que perdió por 3 a 1. Regimiento ganó una carrera con banderas a CNI y en el partido de fondo, José Pardo ganó a la Marina por 4 a 0. Los goles fueron 2 de Sabino Pereira, 1 de Rafael Calvo y 1 de Vicente Salas. El 3 de junio se dio comienzo al Campeonato de Fiestas Patrias que prácticamente era el Campeonato Anual, que fue controlado exclusivamente por la Liga Provincial de Fútbol, organismo cuya autoridad había estado absorbida por la Comisión Técnica del CON, y a la que a tiempo se le daba ya la jurisdicción que le correspondía. En este campeonato se inscribió el Cuerpo de Seguridad de la Guardia Civil y Policía. En cambio Dos de Mayo no intervino so pretexto de que no quería sostener relaciones con el José Pardo. Se creía solucionado el conflicto que empezara el 12 de octubre, o más bien el 29 de julio de 1,927, pero, aparentemente había interés en prolongar dicho estado cosas.
El resultado del Campeonato de Fútbol, que terminó el 29 julio fue la primera conquista del campeonato por el Loreto. José Pardo felicitó al vencedor y se solidarizó con su triunfo, mereciendo por esta muestra de caballerosidad deportiva, elogiosos comentarios de la prensa local y la felicitación del CON, que por oficio congratuló al decano. Las pruebas atléticas de carácter individual batieron algunas marcas, entre ellas la de lanzamiento de jabalina, que el 28 de julio Sabino Pereira la elevó a 43.19 m. Le siguió Wenceslao Espinar, de Loreto con 41.81 m.
El 15 de julio Pedro Heredia, del Regimiento, puso 48’ 9/10 en los 5,000 metros, y el 22 de julio, Francisco Ríos bajó la de 400 m. a 1’ clavados.
José Pardo se clasificó campeón en las pruebas atléticas y Francisco Ríos campeón individual con 28 puntos. Pero no faltó en este campeonato un pequeño incidente. Este ocurrió en la primera fecha cuando jugaba José Pardo con la Marina. Vicente Salas abrió el marcador y Moisés Panduro, (Mocho), empató en el primer tiempo. En los minutos finales y después que el presidente de la Comisión indicó la finalización del tiempo con el silbato, pero antes de que el árbitro Joaquín Montero diera el pitazo final, José Pardo hizo un gol. Hubo un lío mayúsculo en la cancha y la Marina presentó reclamación, pero, la Comisión Técnica declaró vencedor al José Pardo.
La sesión de elección de cargos se realizó el 12 de agosto en el local de la Sociedad Amazonense de Beneficencia, por estar en reconstrucción el del club, y fue por la noche, por una deferencia especial al club Independencia de reciente fundación y que hacía su primera presentación en el Estadio Oficial. Esta fue otra de las elecciones que se resolvió en dos sesiones: el 12 y el 15 de agosto. En la primera los candidatos Peláez y Germán Segura después de dos votaciones no obtuvieron mayoría. Germán Segura había ingresado en junio a raíz de su renuncia del Loreto. Había conquistado mucha simpatía por su gesto de repulsa en la actitud de solidaridad del Loreto en el enojoso incidente del 12 de octubre que aun estaba latente y que Dos de Mayo precisamente en esos días trataba de avivar. En cuanto a Peláez, su labor dentro de la institución era muy conocida y tenía un numeroso grupo que le apoyaba con muy justos motivos. Era pues una campaña muy interesante. En la sesión del miércoles 15 a la que concurrieron 78 votantes y previa a la cual se hizo una campaña electoral en favor de los candidatos, digna de un comicio nacional, había una grande expectación. Al no obtener en la primera votación la mayoría reglamentaria ninguno de los candidatos, Eduardo Noriega, haciendo un previo elogio de los merecimientos de ambos candidatos e invocando unidad, que por la tirantez de la situación estaba amenazada, poniendo en peligro la marcha y el progreso institucional, propuso la designación de un candidato de conciliación, que uniera ambos bandos e hiciera posible la continuación exitosa del programa institucional. La moción fue presentada en el sentido de suplicar a los candidatos Peláez y Segura, declinar sus aspiraciones en favor del señor Emilio Berger, a quien también se suplicaba aceptara esta formula conciliatoria. Ambos candidatos antes de ser votada la moción agradecieron las expresiones de Noriega y la aceptaron, lo mismo que Berger, quien hizo constar que, no obstante su recargada labor aceptaba la solución por considerarla acertada. Puesta al voto, la moción fue aprobada por unanimidad y Berger aclamado presidente del club. El 23 y el 26 de agosto se celebraron dos nuevas sesiones de emergencia, de directiva y asamblea general respectivamente, con el objeto de estudiar la situación que nuevamente se había creado con motivo de unas publicaciones aparecidas en los diarios locales el 8 de agosto, y en las que tras una serie de inculpaciones al José Pardo, por segunda vez se le llenaba de injurias, sin motivo aparente, ya que se había dado por terminado el asunto del Dos de Mayo, con el fallo definitivo de la Delegación del CON.
Las publicaciones eran de una moción del Dos de Mayo que decía así:
…”Considerando; que el Athletic Club José Pardo, desde hace tiempo viene empleando medios ilícitos contra el club Sport Dos de Mayo, en el desarrollo de los campeonatos y torneos de fútbol, poniendo en juego ya sean la baja intriga, cuando no el soborno para adjudicarse la victoria”. “Que el ACJP, o miembros de él han sido los que lanzaron contra el Dos de Mayo al socio y guardavalla, don Emilio Palestini, haciendo que éste calumniara al club por medio de la prensa, acto de indisciplina que trajo como consecuencia su expulsión del seno del Club”. “Que este mismo Club es el único autor y principal responsable de los bochornosos sucesos del 12 de octubre del año próximo pasado en el Stadium Augusto B. Leguía, como consta de la declaración del mayor Juan P. Ochoa, en sesión de la Comisión Técnica de Deportes del día 13 del citado mes, de haber sido el personero del Athletic el que verbalmente le dio la falsa información de que dos miembros del Colegio Nacional iban a tornar parte en el match de fútbol por el equipo del Dos de Mayo.” “Que la forma grosera como se portó el Athletic con el Dos de Mayo, durante los sucesos del día 12 de octubre está plenamente corroborada con la actitud hostil de que hicieron gala algunos de sus miembros en el momento de consumarse el atentado de arrojar el equipo del club fuera del field de fútbol”. “Que esta actitud hostil se puso de manifiesto con la descarada complicidad, después de los sucesos, de varios miembros de la Comisión Técnica de Deportes y del Directorio de la Delegación Departamenta1 del Comité Olímpico Peruano, socios del A.C.J.P., razón por la cual su actuación durante e1 proceso del escándalo ha sido lamentablemente parcial en favor del A.C.J.P., al que pertenecen, cuyo epílogo fue el castigo injusto impuesto al Dos de Mayo, contra todo derecho y contra toda justicia”. “Que además de ser una bajeza es una cobardía el hecho haber conducido al despeñadero a los señores Palestini, mayor Ochoa y otros, dejándolos después entregados a su suerte”. “Que además de los hechos anotados, los socios del A.C.J.P., han olvidado muy prontamente el servicio que les ha prestado el Dos de Mayo, tendiéndoles la mano de compañero franco y leal, declarando socios honorarios a todos sus miembros, precisamente en sus horas de infortunio en el año 1,922”. “Que estando ya en la actualidad fuera del receso que voluntariamente se impusiera el club y debiendo ingresar nuevamente a la actividad deportiva en sus diversas manifestaciones, agraviada como se encuentra en sus mas caros sentimientos; en guarda y respeto de su prestigio y decoro y como medio de sentar precedente de carácter y hombría de bien para ulteriores casos análogos que se presenten”. Acuerda:
1º.- Dar por cancelado el nombramiento de socios honorarios otorgado en sesión de Junta Directiva del 21 de setiembre de 1,922, en favor de los miembros del Athletic Club José Pardo”.
2º.- Suspender las relaciones institucionales con dicha institución, y
3º.- No sostener ningún encuentro colectivo en deportes con el personal del mismo”. (sic)

Tal a la letra el texto íntegro del acuerdo del C.S. Dos de Mayo.
José Pardo elevó una nueva y enérgica protesta ante la Delegación del CON recalcando la circunstancia de que Dos de Mayo, no obstante estar aun pendiente el fallo del Comité Central del CON, insistía en sus propósitos vejatorios en contra del José Pardo; y como nada más podían hacer sus directivos optaron por guardar silencio. Pero la procesión iba por dentro en todas las instituciones deportivas, que veían en esta nueva actitud del Dos de Mayo un nuevo entorpecimiento para las actividades deportivas. Por esto, el 22 de agosto, Loreto envió al José Pardo una nota en la que le comunicaba un acuerdo de sesión, tendiente a intervenir como mediador a fin de buscar un acercamiento con el Dos de Mayo, y solicitaba la designación de dos delegados con plenos poderes para arreglar tan turbio asunto. En sesión de José Pardo, después de un amplio debate y más amplio análisis de los acontecimientos, se acordó por unanimidad aceptar la mediación de Loreto “como demostración del mayor deseo que anima al club de otorgar amistad a quien no ofendió nunca”, y designó delegados a Gustavo Peláez y Manuel Machado Neves, con amplios poderes para zanjar el “asunto” honrosamente y sin mengua del prestigio y dignidad institucional”. Loreto se dirigió en el mismo sentido al Dos de Mayo y al CON, ofreciendo sus buenos oficios y pidiendo su eficaz ayuda y colaboración para la terminación del delicado asunto. Federico Maguiña, presidente del Loreto terminaba su oficio invocando comprensión y concordia como un vivo ejemplo de refinada cultura. Los delegados de Dos de Mayo fueron Pelayo Herbozo y Moisés Cesár, y los del Loreto, Federico Maguiña, Juan José Ramírez, Alejandro Bustamante, Julio E. Acosta Cárdenas y Daniel Guzmán Cepeda. La reunión se realizó en la casa del doctor Maguiña.
Seguramente se habría resuelto todo en la reunión preliminar, de haber mediado buena intención y leales deseos de solucionar el conflicto; en el acta que fue firmada por todos los presentes se consignaba que: en vista de la declaraciones formuladas por la delegación del José Pardo de que el Club no había tenido participación en el conflicto originado el 12 de octubre y que no se solidarizaba con la participación individual que hubiera podido tener alguno de sus miembros, el delegado del Dos de Mayo Pelayo Herbozo, ampliamente autorizado, retiraba la moción del Dos de Mayo, publicada en los periódicos y que, para dejar completamente solucionado el conflicto dicho señor Herbozo exigía que la Junta General del José Pardo, ratifique la declaración del señor Peláez. Fatalmente en la reunión final del 4 de setiembre, al discutirse el acta final surgió el impasse. Peláez llevó la ratificación de la Junta General exigida por Herbozo, pero al pedir Peláez que constara en el acta final que el Dos de Mayo retirara la moción por haber sido producto de una mala información, Herbozo no quiso admitir, creando la impresión de que era una concesión que hacía el Dos de Mayo al José Pardo o a los mediadores y no un reconocimiento de los errores en que había incurrido, o siquiera un loable deseo de arribar a una solución feliz.
Pero no adelantemos el relato que pertenece a otro periodo.
El aniversario del Loreto fue celebrado con un programa deportivo que culminó con un partido entre Loreto y José Pardo, que terminó empatado a un gol.
Era el festejo de su XX aniversario, y el principio para Loreto de una etapa de progreso con su dinámico presidente Federico Maguiña.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home