Friday, April 18, 2008

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El vigésimo segundo periodo institucional entre el 12 de setiembre de 1,925 al 12 de setiembre de 1,926 instaló la Junta Directiva en una sencilla ceremonia, dentro del ritual de Sesión Solemne, y estaba constituida así:
Presidente: Emilio Berger- Vicepresidente: Gustavo Peláez- Fiscal: Jorge Noriega Rengifo- Director Técnico: Meneleo Meza- Tesorero: Melchor Celis- Secretario: Emilio Angulo Rojas- Pro-secretario: Humberto Sotomayor- Pro-tesorero: Carlos Documet- Vocales: Juan Daniel Arévalo- José Chapiama- Ángelo Ratteri-
La proximidad del vigésimo aniversario imprimió a los dirigentes un ritmo de intensa actividad, que la transformación misma de los sistemas creados por los nuevos organismos deportivos había de acrecentar, debido a que todo estaba ligado en forma tal que el desarrollo del deporte en la institución y en el ambiente local eran uno solo, y al que tampoco estaban ajenos Loreto y Dos de Mayo. La transferencia de los títulos de propiedad del local, que en forma nominal se había hecho a la señora Rosa de Celis, en resguardo de los abusos del general Álvarez, fue regularizada con la intervención gratuita del socio notario Rosell Santolaya. Logrado este objetivo los esfuerzos se encaminaron a la preparación de los festejos del vigésimo aniversario y como homenaje especial digno de tal acontecimiento, se acordó la colocación de las fotografías de todos los socios fundadores y ex presidentes en los salones del club, y como preliminares a la culminación del periodo se estableció un orden de sustentación de charlas mensuales por los socios en las sesiones de Junta General He aquí los que sustentaron las charlas y los temas que trataron:
Doroteo Arévalo: “La educación, base del orden y progreso de las instituciones”- Meneleo Meza: “Responsabilidad de los socios en la vida institucional”- “La educación física consecuencia de una ley natural y universal”- Felipe R. Documet: “Conocimiento de los derechos y obligaciones para el progreso de las Instituciones”- Lizardo Ruiz Silva: “Influencia y peligro del abuso del alcohol en el deportista”- Manuel Rosell Santolaya: “Importancia del deporte en ambos sexos”- Rosa Palestini: “El deporte en la mujer y su trascendencia en la familia, la sociedad y la nación”- Alfredo Burga Cisneros: “El cultivo del deporte no es enemigo de la feminidad”.
En las charlas ofrecidas en el orden inserto, se puede notar en las últimas, la relación de la mujer con el deporte. Y es natural que esto fuera así, ya que el 8 de junio se creó la Sección Femenina del José Pardo, con la aprobación de una moción presentada por 15 señoritas cuyos nombres inician la historia del deporte femenino en Loreto. Ellas fueron, en el orden que firmaron la moción: Emilia Beuzeville, Rosa Palestini, Luisa Palestini, Eduarda Augustini, Rosa Augustini, Mercedes Augustini, Mary Edery, Sara Edery, Elvira Edery, Consuelo Edery, Luz Angélica Velásquez, Sara Mutín, Isaura García, Andrea Rocha, y Maria Luisa Camino. El club acogió con beneplácito la iniciativa y de inmediato se nombró una Comisión para formular los reglamentos respectivos y los instructores que habrían de hacerse cargo de la preparación de las noveles deportistas. La comisión se compuso de Emilio Berger, Manuel Machado, Eduardo Noriega, y Doroteo Arévalo. Los instructores fueron Gustavo Peláez, Emilio Berger y Manuel Machado. Por 13.00 soles mensuales se alquiló el “Bembon” y de inmediato empezaron las actividades deportivas femeninas.
El 1º de diciembre de 1925 se instaló la delegación del Comité Olímpico Nacional, formado por el capitán de fragata Alejandro Valdivia, los doctores Wenceslao Pinillos Rosell, Matías Ferradas, Aquiles Donayre Mesía, Demetrio Hernández, y los señores Carlos Sharphe y Arturo Robinson.
La Federación, que ya tenía dos años de actuación, al crearse el CON sintió disminuida su autoridad, ya que el nuevo organismo pidió la afiliación de los clubes locales y el envío de sus Estatutos y Reglamentos respectivos; creó una Sección Técnica de Fútbol cuya presidencia recayó en el Dr. Gerardo Verástegui; de Atletismo, Ernesto Hoffman; de Tennis, John Wood Massey; de Esgrima el teniente Julio Vargas Llosa; de Natación y Regatas el teniente 1º Roberto Velasco, y de Diversos Deportes, Manuel Machado Neves. Las instituciones deportivas creían ver en el CON, un organismo que limitaba su independencia y le impondría subordinación estatal y en consecuencia la de la Federación Sportiva, cuyo dilema, por estar constituida por delegados de los clubes, era desaparecer o sujetarse a la autoridad del CON. Después de tres meses de deliberaciones y cambio de comunicaciones, la Federación se transformó, primero en Liga Departamental de Balompié y definitivamente, en junio de 1,926, en Liga Departamental de Fútbol, afiliándose entonces el José Pardo al CON, pero conservando lo mismo que los otros clubes, sus delegados en la Liga de Fútbol, organismo que estimaban como particular y propio ya que su subsistencia dependía de ellos. Pero la influencia del CON, fue provechosa, ya que sus directivos estaban animados de los mejores propósitos hacia el beneficio y progreso del deporte. De este modo el 25 de abril de 1926 se jugó el primer partido de fútbol, bajo el control de la Dirección Técnica de Fútbol del CON. El 18 de mayo de 1,926, se fundó la Asociación Deportiva Colegio Nacional Iquitos, que poco después usando sólo las siglas del nombre quedó definitivamente como Asociación Deportiva CNI, entrando de inmediato a la actividad deportiva con gran beneplácito de la afición. La iniciativa fue netamente estudiantil y la mayor parte de los profesores del Colegio Nacional Iquitos, encabezados por su director Dr. Pedro del Águila Hidalgo, la propiciaron con gran entusiasmo. Fue en una de sus aulas donde se reunieron alumnos y profesores, cuyos nombres han quedado grabados en un interesante pergamino con motivos alegóricos, que la hábil pluma de uno de ellos, Aníbal La Torre Ique, compuso posteriormente. Muchos de ellos eran socios jugadores de las otras instituciones, y en realidad fue CNI, la última que al nacer llevó a sus filas alguna influencia de ellas. Aunque tuvo algunos encuentros futbolísticos de carácter amistoso no intervino en las actividades deportivas oficiales de 1,926, porque su organización y preparación, pese al entusiasmo que desplegaban aun no era suficientemente fuerte como para enfrentarse a los demás que estaban en la plenitud de su forma. Las actividades deportivas locales fueron ininterrumpidas salvo en los meses de febrero y marzo de 1926, en los que por la fricción producida entre los nuevos organismos rectores, no hubo actividad oficial alguna. Entre el 24 de setiembre de 1,925, en que la Federación organizó una fiesta deportiva para conseguir fondos Pro Plebiscito Tacna y Arica, hasta el 1º de enero del 26 hubo constante actividad.
Como siempre la rivalidad entre José Pardo y Loreto se destacaba produciendo incidentes. Así, por ejemplo, el 12 de octubre Loreto ganó a José Pardo por 1 á 0, pero José Pardo encontró desacertado el arbitraje de Carlos Del Águila, que según expusieron en queja que presentaron a la Federación, se había parcializado con su club. En dicha queja, pedía el José Pardo para lo sucesivo, que los referee designados no pertenecieran a ninguno de los clubes participantes. Quizá sea interesante puntualizar que el fallo que provocó la reclamación contra Del Águila, fue el haber decretado un gol de tiro libre, que según afirmaba José Pardo, su guardavalla lo había dejado pasar sin tocar la bola porque sabía que no podía ser gol sin que la tocara otro jugador. Es decir un tiro indirecto. Al finalizar el año de 1925 la Federación organizó el primer campeonato de fútbol excluyendo las competencias atléticas. La última fecha de dicho campeonato que constó de 10 partidos, entre los tres clubes, Marina y Regimiento Nº 19, se jugó el 10 de enero entre Loreto y José Pardo, ganando éste por 2 a 0, en la Plaza 28 de Julio. El resultado final del campeonato fue 10 puntos para José Pardo, 8 para Loreto, 6 para Dos de Mayo y Regimiento, y 4 para la Marina.
Los que intervinieron en los cuatro partidos, conformando el equipo del Pardo, con ligeras variantes entre uno y otro, fueron: Ramón Cisneros, Antonio Wong, Francisco Ríos Vásquez, Julio Silva Bartra, Francisco Runciman, Carlos Núñez, Ángel Delgado, Pablo C. Montalván, Vicente Salas, Lorenzo Ramírez, Adolfo Silva, Rafael Calvo, César Cárdenas Arias, Arístides Rengifo, Josué Guabloche, Lizardo Ruiz Silva y Ernesto Panduro. Fue pues el de 1,925 el primer campeonato oficial de fútbol realizado en Iquitos y cuya conquista correspondió al José Pardo. En el lapso de enero a abril se realizaron varios partidos de carácter amistoso, aunque siempre bajo el control de la Federación. El 17 de enero en la Plaza 28 de Julio, Regimiento y Loreto jugaron un partido que no concluyó por la lluvia y en el curso del cual se produjeron varios incidentes que degeneraron en pugilato. El 31 del mismo jugó Loreto con Dos de Mayo en el mismo sitio, ganando este último por 2 á 1. El 28 de marzo y 11 de abril jugó Dos de Mayo con José Pardo, ganando los azules por 4 a 2 y 2 á 1, el 25 de abril se realizó el primer partido bajo el control oficial de la Dirección Técnica de Fútbol del CON, entre José Pardo y Regimiento, ganando el primero por 2 a 0 y actuando como árbitro Luís Alfonso Navarro Cauper. Los equipos de ambos fueron los siguientes: José Pardo:
Ramón Cisneros, Francisco Ríos, Julio Silva, Francisco Runciman, Carlos Núñez, Ángel Delgado, Vicente Salas, Lorenzo Ramírez, César Cárdenas, Arístides Rengifo, y Lizardo Ruiz Silva. Regimiento:
Alberto Del Río, Lorenzo Montenegro, Agustín Larrea, Pablo Correa, Abel Cornejo Varillas, J. de la Cruz Huamán, José Ramos, E. Cobos, M. Burga Reyes, Marcial Velásquez Soto, (mas conocido por Zancudo), y Carlos Guillén. Por entonces el cuadro más completo era el del Regimiento, cuya conformación hemos dado, pero que además contaba entre otros valores, con Augusto Romero, Oscar Corzano Augusto Vidalón y Pedro Heredia, que lo hacía el contendor más peligroso para cualquiera de los equipos locales. De este modo casi todas las competencias amistosas se hacían entre José Pardo y Regimiento las que daban como resultado la victoria del primero con gran descontento de los militares que buscaban la ocasión del desquite, vale decir, con toda caballerosidad. De este modo el 13 de mayo, después de 7 victorias seguidas, perdió José Pardo por 2 a 1, actuando como árbitro Fabio Casado y disputándose una pelota de fútbol obsequiada por el teniente Francisco Gamarra. El 23 de mayo se jugó la definición de la Copa Telmo Vásquez, obsequiada al Loreto por el socio de dicho nombre, competencia en la que sólo intervinieron Loreto y Regimiento, y después de un empate a 2 goles ganó en definitiva Regimiento por 1 a 0. La calidad y poderío de los equipos de fútbol que se notaba en cada encuentro, creaba un estimulo para lograr la superación y todos hacían cuanto estaba a su alcance para mejorarlos. Este clima dio por resultado que los jefes de la Marina, engancharan con contratos de trabajo en el cuerpo, a muchos jugadores de los clubes locales, quienes, por el natural afán de mejorar su condición económica, aceptaron sin vacilar. De este modo pudo la Marina conformar un poderoso equipo que casi era un seleccionado de los clubes.
Júzguese por la siguiente relación: Anselmo del Castillo, Fernando Orrillo, Máximo Themme, (Loreto); Manuel Pezo, Mariano Flores, Moisés Panduro “Mocho”, Francisco Paredes (Dos de Mayo); Alejandro Sinti, Juan B. Gabiola, Adolfo Vargas, Jorge Raygada, Lorenzo Ramírez, (José Pardo). Dos de Mayo, que se sintió más afectado elevó enérgica protesta ante el CON, por la actitud de la Marina, en contraste, según decía en su reclamo, con la de Regimiento, que preparaba sus jugadores seleccionando de entre sus mismos elementos y solicitaba ayuda a su protesta, de Loreto y José Pardo, para no reconocer tal procedimiento. José Pardo después de estudiar detenidamente el asunto en un amplio debate, declaró, en principio, “que el jugador por su derecho de hombre libre puede pertenecer a la institución que le simpatice y no se le podía limitar este derecho que solo podía ser regulado por sus sentimientos de lealtad, cariño a la institución cuyos colores jura defender, y moralidad deportiva”, pero que apoyaba por espíritu de solidaridad el reclamo de Dos de Mayo. El reclamo no tuvo ningún efecto para limitar el procedimiento, ni menos la Marina obtuvo los frutos que esperaba de él pues dicha preparación estaba encaminada a la conquista del campeonato de 1,926 que estaba organizando el CON y que como veremos se le escapó. El 27 de junio se inició dicho campeonato. Las pruebas atléticas que incluía y que sólo fueron computadas como pruebas individuales para los premios respectivos fueron:
Carreras de 100, 200, 400, 800, y 1,200 metros.
Carreras con vallas de 100 y 400 metros.
Saltos alto, largo, triple, y con garrocha.
Lanzamiento de bala, disco y jabalina.
Carrera de postas (se desterró la carrera con banderas).
Nudo de guerra.

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