Monday, August 13, 2007

HISTORIA DEL DEPORTE LORETANO-continùa

El periodo institucional que comenzó el 1 de setiembre de 1919 hasta el 1 de setiembre de 1920, se inició con la consabida sesión solemne que tuvo que realizarse en privado por enfermedad del presidente electo, quien con gran esfuerzo concurrió a la ceremonia.
El directorio se conformó así:

Presidente: Meneleo Meza López
Vice-presidente: Ladislao Serrón Torres
Fiscal: Juan B. Rojas Torres
Tesorero: Emilio Berger Sigel
Secretario: Doroteo Arévalo Bernales
Pro-secretario: Pedro Pablo Lozano
Vocales: Santiago Flores Pinedo
Leoncio Burga Pippo
Marciano Meza López
Jorge Noriega Rengifo
Carlos Documet Muñoz

Fue de intensa actividad administrativa, cultural y deportiva, y notable por los continuos incidentes que se produjeron entre los tres clubes.
Entre las actividades culturales merece especial mención la realización de una velada literaria-musical-artística realizada en el Teatro Alhambra el 7 de junio de 1920, en la que, además de los socios y las secciones gimnásticas del club, colaboraron con entusiasmo y desinterés socios de los otros clubes y la Academia Musical de reciente formación, cuya dirección estaba a cargo del profesor Lorenzo Luján Darjòn. La orquesta de la Academia estaba formada por Doroteo Arévalo, José Antonio Rengifo, Ernesto Vásquez Eguren, Isauro Cabrera, Alejandro Vela Estrella, entre otros.
El éxito artístico de la velada fue notable y el resultado económico arrojó un saldo neto de S/. 549.23 que incrementó la caja del club. En esta velada se estrenaron las marchas de Loreto y Dos de Mayo; la primera compuesta por el mismo autor del de José Pardo, profesor Manuel Mattos, director de la Asociación Recreativa Lusitania, y la segunda por el maestro Lorenzo Luján. Una verdadera alternativa musical.
El 11 de junio se aprobó el traslado de la sede social del club al edificio que actualmente ocupa, y que entonces era propiedad de don José Altimira Motta. La proposición tuvo cierta resistencia porque muchos socios alegaron que el club aún no tenía respaldo económico para afrontar con puntualidad el pago de los S/. 40.00 de alquiler, después de un prolongado debate y con la garantía ofrecida por Meza y Berger de hacerse responsables mediante un contrato, se logró su aprobación.
El 17 de junio se efectuó la mudanza que habría de ser la última y, tampoco esta vez, tuvieron la necesidad de hacerla clandestinamente. Todo fue arreglado con la debida formalidad, pero, eso sí, todos los socios trabajaron en la mudanza y de inmediato pusieron en actividad el local, en cuyo interior había un canchón techado, de condiciones optimas para instalar el gimnasio. Berger así lo había notado y solicitó la aprobación de los gastos necesarios para dejarlo expedito. La partida fue de S/. 100.00 y con ellos logró convertirlo en el mejor gimnasio del que se tiene recuerdo en esta ciudad. Se llenó de arena el canchón, se instalaron otros aparatos además de los que había, y pronto todo este esfuerzo habría de dar sus frutos.
Estimulados por este ejemplo, Loreto y Dos de Mayo instalaron también sus salas de gimnasia y crearon sus secciones respectivas. El local del Loreto estaba entonces en la segunda cuadra de Raimondi, en una casa llamada “La gallina” nombre que le quedó del establecimiento que lo había ocupado. El Dos de Mayo que se sentía impulsado a marchar al mismo ritmo, abrió su local donde estuvo el cine Bolognesi. La casa era de don Juan Pinto júnior, conocido deportista, mejor amigo, y destacado puntal del Dos de Mayo, encargándose él mismo de dotarle a la casa de las instalaciones para un gimnasio completo.
De este modo los muchachos de la Plaza 28 de julio podían elegir entre el Pardo y Dos de Mayo para sus ejercicios gimnásticos. Pues el ingreso era completamente libre, y siempre había instructores prestos a dar las indicaciones convenientes.
El gimnasio del José Pardo tenía secciones organizadas, además de una especial para espectáculos y exhibiciones; por esta razón José Reyes Flores del Dos de Mayo, que era un magnifico gimnasta formaba parte de la sección del Pardo para las actuaciones públicas, y concurría a los ejercicios que se practicaban bajo la dirección de Berger.
Para iniciar las actividades en el nuevo gimnasio del club, se organizó una ceremonia de bendición para la que fueron designados padrinos los doctores Wenceslao Pinillos Rosell y Matías Ferradas, con sus respectivas esposas, quienes después solicitaron ser considerados como socios.
En este mismo periodo se empezó a desarrollar un ciclo de conferencias en las sesiones de asamblea general, a cargo de los miembros de la junta directiva. La primera fue sustentada por Meneleo Meza quien dio la iniciativa, y tuvo por título “La salud, pedestal de la felicidad humana”, y continuó con otra “Influencia de la sociabilidad en el progreso de los pueblos”. Siguió Serrón con el tema “Futura Federación Sportiva de Loreto”. Continuó Rojas Torres con “El deporte fuente de confraternidad humana”, concluyendo Doroteo Arévalo con el tema “Cómo nació el deporte en Loreto”
A juzgar por el título los temas debieron ser interesantes. Bástenos decir que la concurrencia a las sesiones-conferencia era nutrida y la misma ubicación del local, hacía que aún en la calle hubiera oyentes, tal como sucede hogaño cuando se realizan bailes y fiestas juveniles.
Fue también en este periodo cuando se organizó en forma documentada la categoría de socios auxiliares, quienes empezaron a pagar treinta centavos mensuales, que se destinaron al mantenimiento del gimnasio, encargándose de la cobranza Benjamín Dávila, bajo el control de la tesorería.

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