Thursday, October 19, 2006

Historia del deporte...continúa

Después de dos años, el 1 de setiembre de 1913 se renovó la junta directiva del club, constituyéndose de la siguiente manera:
Presidente: Meneleo Meza López
Vicepresidente: Jerónimo Pereira
Fiscal: Sebastián Castro López
Secretario: Juan B. Rojas Torres
Prosecretario: Fernando Alvarado
Tesorero: Braulio Meza
Vocales: Arturo Pereira
Leoncio Burga
Federico Arrarte
Ricardo Montenegro
La renovación de cargos se efectuó en sesión solemne el 31 de agosto, en su nuevo local de la casa de piedra, esquina Tacna/Brasil, a donde hacía poco se habían trasladado, urgidos más que todo, por el deseo de efectuar tan importante ceremonia en un local más apropiado que la rustica casita de la calle Moore.
El club Loreto que había cumplido su quinto aniversario, seguía desorganizado y durante todo el año de 1912 ninguna actividad oficial habían tenido sus dirigentes ni sus jugadores, estos últimos que, deseosos de actividad ya empezaban a actuar por otros equipos al no tener cabida en el José Pardo, cuyas actividades sólo eran de carácter interno por no tener oponentes.
La comisión de sport del José Pardo, creada de acuerdo al nuevo estatuto, se constituyó con un capitán, cargo que recayó en Ángelo Ratteri, dos tenientes, Braulio Meza y Enrique Zumaeta, y cuatro sargentos: Miguel Zumaeta, Manuel Dávila, Juan Rojas Vásquez y José P. Cárdenas.
Como una prueba del deseo de mejorar la marcha deportiva hicieron un pedido de uniformes a Liverpool, iguales a los que estaba en uso: camiseta a rayas verticales verdes y blancas y pantalón blanco. Este uniforme había reemplazado a las camisetas negras que Ratteri había traído de Italia.
Con el mismo propósito llegaron a un convenio con la administración del ferrocarril urbano, a cargo del señor Roberto Zumaeta, para organizar todos los domingos, partidos en Morona Cocha, percibiendo el club como retribución el 20% de los pasajes, un descuento de 50% a los socios activos, y pasaje gratis para los jugadores.
Y como corolario de la nueva disposición de ánimos surgió el ofrecimiento de los socios Marchetti y Popolizio para la organización de una función de cinema para incrementar los fondos, cuyo resultado fue un éxito rotundo.
Pero, nuevamente reapareció, como semilla de discordia, el entusiasmo por el tiro. Al organizarse en Lima el Concurso Nacional de Tiro de 1913, fue invitado el Alayza Paz Soldán, ya con su denominación de Club de Tiro Iquitos N° 136, pero, tropezaron sus dirigentes con el inconveniente de que el número de sus socios, no llegaba al exigido por la reglamentación respectiva para ser considerado como institución. Para lograrlo, solicitaron al José Pardo su apoyo y concurrencia.
Aunque el apoyo y concurrencia solicitada tuvo al fin aceptación, no faltaron oponentes en el Pardo, pues, la experiencia les había demostrado que el abandono de las otras actividades deportivas muy especialmente la del fútbol afectaba a sus socios supernumerarios, quienes inactivos, por su propia iniciativa tenían que organizar sus partidos con equipos de segunda categoría, por estar los dirigentes abstraídos por entero en la organización y prácticas de tiro.
De todos modos esa colaboración no podía faltar, pues empezando por Meneleo Meza, que seguía siendo secretario del Club de Tiro, la mayor parte de los socios del Pardo, pertenecía o había pertenecido al Alayza Paz Soldán.
Fue así como se logró la inclusión del Club de Tiro Iquitos N° 136 en el Concurso Nacional de Tiro de 1913, gracias a la gestión de Meza, quien en la sesión donde se resolvió favorablemente la petición de ayuda dijo: “No podemos permitir, como loretanos conscientes de la importancia de una institución patriótica como el Club de Tiro Alayza Paz Soldán, que desaparezca, si en nuestra voluntad está el evitarlo. El Athletic, fiel a su tradicional principio de propender a la creación, ayuda y sostenimiento de instituciones deportivas y patrióticas, debe dar al Alayza Paz Soldán el apoyo que solicita y habremos cumplido con un deber cívico, regional y patriótico”.
Posteriormente se instalaron aparatos de puntería y otros materiales propios para el adiestramiento de los socios en el local del club.
Por el mes de febrero, aparecieron en el “El Comercio” de Iquitos, dos artículos en contra del Athletic, en los que se trataba de ridiculizar al club y a sus dirigentes, restar méritos a su campaña deportiva, pintándolas sólo como derrotas o fáciles victorias, impulsado el articulista posiblemente por su antagonismo.
Algunos socios pretendieron acusar de timidez la actitud pasiva de la presidencia, que no dio muestra de ninguna reacción y en una sesión opinaron en el sentido de que se contestara a dichos artículos, pero Meza dijo que ni personalmente concedía importancia a los artículos ni al articulista, como para gastar en publicaciones, “dinero que más falta hacía para fomento de los deportes en la institución”. Juan B. Rojas Torres también opinó en el sentido de no tomar en consideración a dichos detractores ni a sus escritos, porque sólo eran “fruto de la inquina y la envidia que les producía la limpia trayectoria del Athletic, su prestigio conquistado en labor ardua y efectiva en beneficio del sport y la juventud”. “Que el pueblo sensato conoce los móviles que tiene el cronista, quién es él, a qué club pertenece y desde cuándo existe ese club”.
Atribuía a Hibraín Vásquez la paternidad de los artículos, aunque no podía confirmar este hecho, que posteriores campañas en contra del Pardo y la forma como actuaba últimamente, hacía suponer cierta la afirmación de Rojas Torres.
En marzo de 1914, por tener que viajar el presidente Meza a la capital, delegó sus funciones, por acuerdo de asamblea, en Rojas Torres, que como hemos visto no era el vicepresidente, y quien tuvo que afrontar una crisis deportiva, la primera que revistió seriedad y que tuvo graves consecuencias para el club.

Pero, volvamos a los primeros días de 1914 para hacer un relato cronológico de las actividades deportivas.
El 1 de enero de 1914, festejando el C.S. Dos de Mayo el primer aniversario de su fundación y sintiéndose ya con bríos para enfrentarlo, invitó por primera vez al José Pardo a un partido de fútbol, poniendo en disputa una medalla de oro.
Se había renovado también su junta directiva, cuya presidencia recayó en Adolfo Teixeira, funcionario del Comercial Bank y deportista de gran calidad.
Los equipos se conformaron así:
José Pardo: Almeida, Rubén Rojas, Juan José Ramírez, Pedro Gardín, Braulio Meza, Miguel Zumaeta, José Chapiama, Julio Murrieta, Ángelo Ratteri, Rafael del Águila y Pedro Villacorta.
Dos de Mayo: Gonzalo Colmenares, Manuel Dávila, un sargento apellidado Romero, Antonio Acurcio, Eliseo Borbor, Bruno Ríos, Layzamón Pezo, Manuel Bardalez, Miguel Villacorta Alalá, Julián Sías y Adolfo Teixeira.
El uniforme del Dos de Mayo seguía siendo el mismo.
José Pardo ganó por 2 a 0, pero se notaba calidad en el equipo del Dos de Mayo, y el público abandonó el campo complacido.
Con motivo de la inauguración de la Plaza 28 de Julio, que había sido transformada de cementerio retirando gran cantidad de osamentas, el 25 de enero se organizó a iniciativa del coronel Puente, prefecto del departamento, un campeonato de pruebas atléticas y fútbol, entre José Pardo y Dos de Mayo (Loreto seguía en inactividad), poniéndose en disputa una medalla de oro obsequiada por el prefecto.
He aquí las pruebas atléticas y los resultados obtenidos:
100 metros planos 1° Adolfo Teixeira Dos de Mayo 12”
2° Máximo Aguirre José Pardo 13”
Salto largo 1° Pedro Gardín José Pardo 4.80m
2° Pedro Villacorta José Pardo 4.60m
Salto alto 1° Leoncio Burga Pipo José Pardo 1.45m
2° Pedro Gardín José Pardo 1.40m
400 m. planos 1° Alejandro Pinto Dos de Mayo
2° Ángelo Ratteri José Pardo
Salto con garrocha 1° Pedro Gardín José Pardo 2.65m
2° Leoncio Burga José Pardo 2.60m
Lanzamiento de bala 1° Máximo Aguirre José Pardo 9.15m
2° Pedro Gardín José Pardo 8.85m
Carrera de resistencia 1° Alejandro Pinto Dos de Mayo
2° Adolfo Teixeira Dos de Mayo

El partido de fútbol fue ganado por Dos de Mayo con 1 a 0 adjudicándose la medalla de oro obsequiada por el coronel Puente.
Haciendo un ligero comentario de las pruebas atléticas diremos, refiriéndonos a la carrera de 100 metros, que probablemente el tiempo no fue tomado con cronómetro. No hemos podido confirmarlo, pero, nos inclinamos a creerlo así por la diferencia grande entre las marcas y la exactitud de ambas. Es probable que fueran tomadas con los punteros que marcan los segundos en los relojes de la época.
En cuanto al partido, fue tan intensamente disputado que tuvo la virtud de despertar el entusiasmo de la afición. Incluso la prensa local hizo entusiastas comentarios y en uno de ellos se anunció que pronto se pondría en disputa una copa. Nunca se supo de dónde salió el ofrecimiento, pero en aquella época bastaba decir que había un partido y con trofeo o sin él, igual se daban por entero, con más razón en el caso presente que Dos de Mayo salía a la palestra como digno antagonista, haciendo olvidar al Loreto cuya desorganización le impedía dar señales de vida.
En este estado de ánimos, tanto de jugadores como de la afición se realizó el primer partido por la anunciada copa, el 1 de febrero y cuyo resultado fue un empate de un gol por lado.
En este partido, Ángelo Ratteri sin motivo aparente abandonó la cancha. En sesión de asamblea, Julio Gallegos, pidió un voto de censura a la actitud de Ratteri, que era capitán del equipo. Este trató de justificarse diciendo que la había tomado porque sus jugadores no acataban sus disposiciones durante el partido. Después de larga discusión la mayoría rechazó el voto de censura.
Pero quedaba pendiente la disputa de la copa, que se decía en el ambiente deportivo había sido ofrecido por algunos entusiastas caballeros. Según las mismas afirmaciones, confirmadas por los periódicos, que no mencionaban los nombres de los oferentes, dicho trofeo debería jugarse en dos partidos, debiendo ganar los dos para conquistarlo.
El Dos de Mayo había tonificado su equipo con la inclusión de Arturo Robinson, un inglés recio y de elevada talla, y Sidney Dodson también inglés y de impresionante físico; ambos funcionarios del Comercial Bank y que, como compañeros de trabajo de Adolfo Teixeira fueron atraídos al Dos de Mayo. Robinson hacía formidable pareja en la zaga, con Arturo Ruiz, el escolar que hemos mencionado y que debutó exitosamente, de gran vivacidad y muy difícil de burlar. Sidney Dodson, con gran dominio del esférico, fue nombrado capitán por sus conocimientos técnicos; conformaba la línea medular con Manuel Iglesias Barcia a un lado y Bruno Ríos al otro, y en la delantera entró Luis de Britto, que con Serafín Otero eran capaces de destroncar la mejor defensa. Los otros delanteros seguían siendo Julián Sías, Eliseo Borbor y Adolfo Teixeira. En el arco continuaba Gonzalo Colmenares.
Un movimiento subversivo en contra del coronel Puente entorpeció las actividades deportivas, suspendiéndolas casi en forma total, hasta el 5 de abril, en que por primera vez jugaron el primer y segundo equipos del José Pardo y Dos de Mayo. El primero por la copa, y el segundo sólo un amistoso como diríamos ahora. En ambos ganó Dos de Mayo, en los primeros por 1 a 0 y en los segundos 2 a 1. Quedaba pues, pendiente un partido por la copa, ya que según todos los comentarios, quien ganaba dos partidos debía llevarse la copa, y, hasta el 5 de abril, Dos de Mayo había ganado uno. Los periódicos decían que faltaba un partido, el que había de ser decisivo si ganaba Dos de Mayo, en caso contrario había que empezar de nuevo.

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