Monday, October 30, 2006

Historia del deporte...continúa

La ceremonia de renovación de cargos efectuada el 4 de diciembre de 1914, en sencilla ceremonia realizada en el local provisional del club, que era la casa de Emilio Berger, situada en la calle Factoría N° 94 (hoy Brasil) se hizo con el juramento de la siguiente junta directiva:
Presidente: Meneleo Meza
Vicepresidente: Juan B. Rojas Torres
Fiscal: José Antonio Rengifo
Secretario: Fernando Alvarado
Prosecretario: Avelino Amaral
Tesorero: Jorge Minaya
Vocales: Braulio Meza
Miguel Vergara
Manuel Burga Soto
Tobías Vásquez
Roberto Vigil
En merito a sus condiciones de deportista fue elegido capitán de sport, Emilio Berger, quien ya estaba desempeñando el cargo con motivo de la separación de Ratteri.
El constante problema era el económico. Se usaron varias formas para conjurarlo: esquelas a los socios atrasados, amenaza de depuración, y hasta se llegó a la rebaja del 50% de las cuotas atrasadas, sin obtener un resultado positivo.
Esta situación fue motivo de que se vieran obligados a desocupar la Casa de Piedra; muy apropiada por cierto para sede del club, y que la habían estado ocupando casi hasta finalizar el periodo, ante el peligro de un embargo de los muebles y materiales deportivos que poseían, amenaza formulada por el propietario del inmueble don Luis Felipe Morey, por no haber cumplido con el pago de los arriendos.
El ofrecimiento de Berger de ocupar su domicilio, a una cuadra de distancia, favoreció una nueva mudanza clandestina, que como ya era costumbre se realizó de noche.
Este periodo fue pródigo en incidentes, cuya duración y consecuencia se proyectaron hasta dos años, pero, uno sólo fue el origen y motivo: la controversia suscitada por la invisible copa, ofrecida “por unos aficionados” de cuya propaganda se encargaron los diarios locales.
La consecuencia inmediata, como dijimos, fue una pugna entre José Pardo y Dos de Mayo, a la que se sumó el Loreto, tratando de ahondar más la división con un proyecto de “Confederación Deportiva”, entre Loreto, Dos de Mayo y unas filiales suyas en Caballo Cocha y Contamana, creadas a imitación de otras que existían con el nombre de Athletic, que aún no eran filiales del Athletic Club José Pardo, pero que habían sido fundadas por socios de este.
Al dar Dos de Mayo por definida la disputa de la copa, después del 7 de junio de 1914, se negó a concertar partidos de fútbol u otras competencias con el Pardo, y a intervenir en los juegos deportivos organizados por este en las fiestas patrias, y así continuó durante el resto del año, alegando con justicia que la ofrecida copa no le había sido entregada, falta que imputaba al Athletic.
Loreto, por su parte hacía idéntica negativa y entre ambos realizaban partidos, ya en la Plaza 28 de julio o en Morona Cocha.
Bueno es decir que Dos de Mayo tenía como suyo el campo de Morona Cocha, donde realizaba los eventos de importancia, porque estaba de por medio el interés de su presidente Roberto Zumaeta, que, como administrador del ferrocarril urbano, le convenía el transporte de pasajeros.
Meneleo Meza, que a pesar de su carácter altivo y de mando, siempre supo poner todo el esfuerzo para suavizar cualquier tirantez en las relaciones institucionales, reconociendo “como justos los reclamos del Dos de Mayo”, dirigió un oficio a su presidente, aclarándole que “si en honor a la verdad la copa había sido ganada por Dos de Mayo, en ningún momento había sido ofrecida por el Athletic”, que de ser así, existiría algún documento u oficio de “desafío”, que era de estilo en aquel tiempo, que también le constaba que “hubo un ofrecimiento hecho público por los diarios locales, pero no se puntualizó de quién o quienes había sido; que si el Dos de Mayo tenía algún ofrecimiento verbal o escrito, podía hacer responsable al Athletic de incumplimiento, pero que en caso contrario no podía imputársele tal falta”.
Concluía aclarando que si el interés de la lucha entre los clubes era un trofeo, “el Athletic lo invitaba formalmente a un certamen, cuyo trofeo sería una Copa de Honor obsequiada por el perdedor”. El presidente del Dos de Mayo contestó afirmando que sabía que el Athletic había recibido el trofeo de algunos caballeros, pero no indicaba quienes eran ellos ni cuándo había ocurrido tal hecho.
El caso es que no se llegó a ninguna conclusión satisfactoria y así terminó el año 1914.

Monday, October 23, 2006

Historia del deporte...continúa

ANECDOTARIO

Cuando Ratteri renunció y fue separado del José Pardo, muchos compañeros del equipo y socios activos se fueron con él, ya porque los soliviantó o porque les pareció justa su causa.
Juanito Rojas se mantuvo inflexible y no admitió contemplaciones propuestas por algunos socios que pensaron que la desbandada llevaría al club al desastre; propuso a la junta directiva la expulsión de cuantos habían hecho causa común con él. Se le llamó disociador, rebelde y hasta revolucionario. Cierto día, pasados ya algunos del incidente, estaban reunidos en la puerta de la librería del socio Toribio Mesía-hasta hace algunos años ubicada en el mismo sitio-Juanito Rojas y algunos socios, en animada conversación, cuando acertó a pasar por la acera opuesta, Ángelo Ratteri.
Al verlo, uno de los presentes le gritó: ¡Hola Pancho Villa!-haciendo mención al revolucionario mejicano que se había alzado contra Venustiano Carranza.
A lo que Ratteri, riéndose, contestó: ¡Qué hacen ahí Carranza y su camarilla!
Hay que hacer notar que la amistad entre todos ellos seguía y siguió igual a pesar de todos estos incidentes.

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Estaba Ratteri espectando el partido que no había querido jugar y al que también le había restado la concurrencia de algunos buenos jugadores.
Se veía que el equipo del Pardo, así disminuido y no obstante desempeñarse los noveles con bastante acierto, no podría ganar y Ratteri, hacía barra en contra de su antiguo cuadro en forma ostensible.
Juanito Rojas lo vio, se le acercó y cogiéndolo por las solapas, (en esos dichosos tiempos se usaba saco hasta en las canchas de fútbol) lo sacudió llamándole al orden.
Ratteri cambió de ubicación con la intención de seguir haciendo barra pero, Juanito no lo dejaba tranquilo y le seguía por todo el borde de la cancha durante el partido.

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Se estaba discutiendo con calor el asunto de la morosidad de los socios. Rojas Torres dijo que en el club “muchos socios se habían convertido en seres indolentes a todas las manifestaciones del club y que en consecuencia habría que establecerse cuatro categorías de socios”
La presidencia le observó que el estatuto determinaba sólo tres: honorarios, activos y supernumerarios, a lo que Rojas replicó: "no señor presidente, deben ser cuatro, a saber: los socios honorarios, los activos y los supernumerarios, que son las fuerzas vivas de la institución y cumplen con todas sus obligaciones; y los pasivos, que nunca hacen ni hicieron nada por el club, que son seres muertos e inútiles, porque entorpecen la marcha con el incumplimiento de sus obligaciones".

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Fue el tercer partido que había ganado el Dos de Mayo al José Pardo y al día siguiente apareció un artículo en uno de los diarios locales, con el título “Cero y van tres”, en que se satirizaba las tres derrotas del Pardo.
Los que habían permanecido “fieles” en la sonada deserción de abril, y los nuevos integrantes del equipo, ante una arenga del presidente Rojas, hicieron promesa solemne de que en próximo partido los sacarían en camilla antes que derrotados.
Jugaron el 3 de mayo, y como antes del partido se efectuaron unas pruebas de atletismo no se terminó, jugando un solo tiempo en el que quedaron empates 1 a 1.
Los muchachos salieron alegres. Alguien les dijo: ¿a qué tanta alegría si no han ganado?...Pedro Villacorta contestó: nosotros no hemos dicho que vamos a ganar, sino que no vamos a perder. Cumplimos, ¿verdad?

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Los socios ingresados en 1914 fueron:
León Rodríguez, Julio César Moreyra, Tobías Vásquez, Carlos de Freitas, Emilio Berger, Carlos A. Villacorta, Leoncio Linares, Máximo Aguirre, Avelino Amaral, Miguel Vergara, Carlos A. García Torres, Salomón Vásquez, Augusto Morales, Roberto Vigil Osores, Hermogenes Arévalo, Ernesto Filardy, Roberto E. Rojas, Ernesto Hoffman. Carlos B. Saavedra, Carlos Gustavo Linares, Felipe Donayre, Carlos Alejandro Alcorta, Isidro Ruiz Burgos, Carlos Vásquez, Jorge Minaya, Manuel del Águila y Humberto Arias.

Friday, October 20, 2006

Historia del deporte...continúa

Ratteri ya algo picado con la intención de censura que se le quiso aplicar, seguía como capitán de sport del José Pardo y tenía conformado y ejercitado su equipo que el 19 de abril debería definir el torneo. En estas circunstancias llegó Samuel Laredo, que había estado ausente y la presidencia quiso que fuera incluido en el equipo, a lo que Ratteri se opuso, alegando razonablemente que no estaba entrenado y que su equipo ya estaba conformado. La presidencia insistió y Ratteri soliviantó a los principales componentes del equipo, a fin de que no se presentaran al partido.
Como este rumor llegara a conocimiento de la presidencia, ésta tomó oportunamente las providencias del caso y el día del partido, al no presentarse Ratteri, Juan José Ramírez, Miguel Zumaeta, Roberto Rojas y Adolfo Correa, incluyó en el equipo algunos noveles, que pertenecían al segundo entre ellos, Carlos García Pezo, Rómulo Espinar, Jorge Raygada y Antonio Enrique Velásquez, perdiendo el partido por 1 a 0.
A raíz de esto y presintiendo la tempestad, Ratteri presentó su renuncia y también en forma colectiva varios jugadores que hicieron causa común con él. Ellos fueron: Miguel Villacorta, Adolfo Correa, Miguel Zumaeta, Juan José Ramírez, Roberto Rojas, y Carlos de Freitas.
La presidencia no se inmutó por el hecho. Tampoco la asamblea aceptó la renuncia, por estar concebida en términos inadecuados y decretó la separación de Ratteri del José Pardo, pero aceptó la de los demás sin ninguna discusión y por acuerdo unánime.
Cabe hacer notar, que ya sin previa renuncia, estaban actuando por el Dos de Mayo como hemos visto en la relación de su equipo: Manuel Bardales, Rubén Rojas, Miguel Villacorta, Manuel Dávila y Gonzalo Colmenares. En cuanto a Julio Murrieta y Enrique Zumaeta sin renuncia ni nada parecido acompañaron a Ratteri en el grupo, que al parecer, trataba de reorganizar el C.S. Loreto.
Según afirma Ángelo Ratteri, en la reunión que tuvieron los disidentes y otros del desorganizado Loreto, no se trataba de reorganizarlo sino de fundar un nuevo club, pero, al hacer la elección del nombre hubo dos ponencias. Se tenía que elegir entre Loreto e Iquitos y la mayoría se inclinó por Loreto y ese fue el nombre que se dio a la institución.
Cabe advertir que en la reunión estaba Hibraín Vásquez y César A. Mesía, quienes habían sido fundadores del primitivo Loreto, fácil es pues suponer que se inclinaran por el mismo nombre, y (siempre según la información de Ángelo Ratteri) posteriormente se le dio a dicho acto, carácter de reorganización, celebrando el nuevo Loreto su primera sesión en la segunda etapa de su vida el 13 de setiembre de 1914.
Cualquiera que fuese la intención de los disidentes de José Pardo, lo cierto es que su acto levantó los decaídos ánimos del Loreto, que desde entonces cobró nueva actividad, formándose el trío de antagonistas, cuya rivalidad tan provechosa habría de ser para las competencias deportivas en los próximos años.
La junta directiva elegida en dicha reorganización fue la siguiente:
Presidente: César A. Mesía
Vicepresidente: Hibraín Vásquez
Secretario: José Cárdenas
Tesorero: Abigail Vargas
Capitán de juegos: Ángelo Ratteri
Vocales: Julio Murrieta
Humberto Rengifo
Y nuevos socios solicitaron su ingreso. Entre ellos: Manuel Alves Lorenzo (Manduca), Damián Ríos, Ezequias Vargas, Emiliano Reátegui.

Volviendo al partido definitivo por la copa realizado el 19 de abril, dijimos que lo ganó Dos de Mayo por 1 a 0, y José Pardo, desecho su equipo no opuso la menor objeción. Pero el trofeo no aparecía.
En cambio Dos de Mayo, festejando su día, el 2 de mayo, organizó el domingo 3, un campeonato atlético que debía culminar con una prueba de nudo de guerra y un partido de fútbol. El nudo de guerra con la guarnición y el fútbol con el José Pardo.
Las pruebas y sus resultados fueron los siguientes:

Salto alto 1° Adolfo Teixeira Dos de Mayo 1.60m
2° Leoncio Burga José Pardo 1.55m
Lanzamiento de bala 1° Arturo Robinson Dos de Mayo 9.05m
2° Leoncio Burga José Pardo 8.90m
100 metros planos 1° Adolfo Teixeira Dos de Mayo s/t
2° Miguel Villacorta Dos de Mayo s/t
100 metro vallas 1° Adolfo Teixeira Dos de Mayo s/t
2° Manuel Dávila Dos de Mayo s/t
Salto con garrocha 1° Manuel Dávila Dos de Mayo 2.60m
2° Leoncio Burga José Pardo 2,60m
400 metros 1° Adolfo Teixeira Dos de Mayo s/t
2° Manuel Dávila Dos de Mayo s/t

El nudo de guerra lo ganó el Dos de Mayo y el fútbol con el José Pardo sólo se pudo jugar un tiempo por lo avanzado de la hora, quedando empatados a 1 gol.
En este estado surgió una discusión acerca de la copa ofrecida como trofeo por unos aficionados, (según los diarios locales los que se encargaron de levantar la mayor polvareda) unos decían que la copa había sido ganada por el Dos de Mayo, y esto era lo razonable, pero otros no querían reconocer el triunfo del mismo en el partido del 19 de abril, alegando que el José Pardo había jugado con los suplentes y entonces debería considerarse como segundo equipo; que aun no estaba definido el ganador porque faltaba un partido de los primeros equipos.
Los capitanes se hicieron eco de la discusión y llegaron a un acuerdo y como quien dice borrón y cuenta nueva, acordaron jugar dos nuevos partidos, el ganador de los cuales se llevaría la copa.
Pero, la tal copa nadie aun la había visto ni sabía quién o quienes eran los oferentes.
Así las cosas el 17 de mayo jugaron el primer partido ganando Dos de Mayo por 1 a 0
El 7 de junio se jugó un nuevo partido pero con segundos equipos, el que ganó Dos de Mayo por 2 a 1.
No se volvió a jugar otro partido. Dos de Mayo reclamó la entrega de la copa, contando con las victorias del 17 de mayo y 7 de junio, no obstante haber sido este último de segundos equipos, y declararon sus dirigentes que no aceptarían más “desafíos” del José Pardo mientras no se aclarara el asunto de la copa.
En verdad, parecía una jugarreta de mal gusto tal asunto, pues la copa ofrecida, según los diarios locales por “un grupo de caballeros aficionados” nunca había sido vista, ni nunca se dijo quienes fueron los oferentes.
El Loreto por su parte, ya en actividad aunque en segundo plano, haciendo causa común con el Dos de Mayo, declaró también que no aceptaría los “desafíos” del José Pardo.
El único propósito, al parecer era obstaculizar las actividades del Pardo, pues a partir de entonces todos los domingos concertaban partidos con Dos de Mayo, los que se realizaban en la Plaza 28 de julio, que era el campo de entrenamiento y ejercicios del Pardo, y como consecuencia el 29 de junio, al encontrarse todos los equipos en la cancha, se originó una discusión entre los dirigentes del Pardo y Loreto por la posesión del terreno, que luego degeneró en una batalla campal entre “atletas” y “loretos” como se les llamaba entonces.
La pelea fue mayúscula. Se repartieron puntapiés y trompones a diestra y siniestra. Se lucieron Pedro Gardín, que también pasó a Loreto, Leoncio Burga, Máximo Aguirre…hubo ojos amoratados y miembros contusos, y los diarios locales intervinieron llamando al orden.
Así se llegó hasta las fiestas patrias. Loreto y Dos de Mayo, efectuando partidos y pruebas atléticas entre ellos, y José Pardo aislado.
A pesar de todo, José Pardo trató de organizar un campeonato en celebración de las fiestas patrias, sin lograr conseguirlo por la oposición de los otros clubes, viéndose en el caso de continuar sus actividades en forma interna y hacer un programa de competencias deportivas para dichas fiestas entre sus socios.
El 31 de agosto practicaron las elecciones para el nuevo periodo institucional, pero la juramentación e instalación sólo se efectuó el 4 de diciembre a la llegada del presidente reelecto Meza.

Thursday, October 19, 2006

Historia del deporte loretano

IMAGEN PARA EL RECUERDO


Equipo del A.C. José Pardo de 1913-1914, luciendo uniforme a rayas, verde y blancas con pantalón blanco. El editor lamenta no precisar los nombres de los componentes.

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Después de dos años, el 1 de setiembre de 1913 se renovó la junta directiva del club, constituyéndose de la siguiente manera:
Presidente: Meneleo Meza López
Vicepresidente: Jerónimo Pereira
Fiscal: Sebastián Castro López
Secretario: Juan B. Rojas Torres
Prosecretario: Fernando Alvarado
Tesorero: Braulio Meza
Vocales: Arturo Pereira
Leoncio Burga
Federico Arrarte
Ricardo Montenegro
La renovación de cargos se efectuó en sesión solemne el 31 de agosto, en su nuevo local de la casa de piedra, esquina Tacna/Brasil, a donde hacía poco se habían trasladado, urgidos más que todo, por el deseo de efectuar tan importante ceremonia en un local más apropiado que la rustica casita de la calle Moore.
El club Loreto que había cumplido su quinto aniversario, seguía desorganizado y durante todo el año de 1912 ninguna actividad oficial habían tenido sus dirigentes ni sus jugadores, estos últimos que, deseosos de actividad ya empezaban a actuar por otros equipos al no tener cabida en el José Pardo, cuyas actividades sólo eran de carácter interno por no tener oponentes.
La comisión de sport del José Pardo, creada de acuerdo al nuevo estatuto, se constituyó con un capitán, cargo que recayó en Ángelo Ratteri, dos tenientes, Braulio Meza y Enrique Zumaeta, y cuatro sargentos: Miguel Zumaeta, Manuel Dávila, Juan Rojas Vásquez y José P. Cárdenas.
Como una prueba del deseo de mejorar la marcha deportiva hicieron un pedido de uniformes a Liverpool, iguales a los que estaba en uso: camiseta a rayas verticales verdes y blancas y pantalón blanco. Este uniforme había reemplazado a las camisetas negras que Ratteri había traído de Italia.
Con el mismo propósito llegaron a un convenio con la administración del ferrocarril urbano, a cargo del señor Roberto Zumaeta, para organizar todos los domingos, partidos en Morona Cocha, percibiendo el club como retribución el 20% de los pasajes, un descuento de 50% a los socios activos, y pasaje gratis para los jugadores.
Y como corolario de la nueva disposición de ánimos surgió el ofrecimiento de los socios Marchetti y Popolizio para la organización de una función de cinema para incrementar los fondos, cuyo resultado fue un éxito rotundo.
Pero, nuevamente reapareció, como semilla de discordia, el entusiasmo por el tiro. Al organizarse en Lima el Concurso Nacional de Tiro de 1913, fue invitado el Alayza Paz Soldán, ya con su denominación de Club de Tiro Iquitos N° 136, pero, tropezaron sus dirigentes con el inconveniente de que el número de sus socios, no llegaba al exigido por la reglamentación respectiva para ser considerado como institución. Para lograrlo, solicitaron al José Pardo su apoyo y concurrencia.
Aunque el apoyo y concurrencia solicitada tuvo al fin aceptación, no faltaron oponentes en el Pardo, pues, la experiencia les había demostrado que el abandono de las otras actividades deportivas muy especialmente la del fútbol afectaba a sus socios supernumerarios, quienes inactivos, por su propia iniciativa tenían que organizar sus partidos con equipos de segunda categoría, por estar los dirigentes abstraídos por entero en la organización y prácticas de tiro.
De todos modos esa colaboración no podía faltar, pues empezando por Meneleo Meza, que seguía siendo secretario del Club de Tiro, la mayor parte de los socios del Pardo, pertenecía o había pertenecido al Alayza Paz Soldán.
Fue así como se logró la inclusión del Club de Tiro Iquitos N° 136 en el Concurso Nacional de Tiro de 1913, gracias a la gestión de Meza, quien en la sesión donde se resolvió favorablemente la petición de ayuda dijo: “No podemos permitir, como loretanos conscientes de la importancia de una institución patriótica como el Club de Tiro Alayza Paz Soldán, que desaparezca, si en nuestra voluntad está el evitarlo. El Athletic, fiel a su tradicional principio de propender a la creación, ayuda y sostenimiento de instituciones deportivas y patrióticas, debe dar al Alayza Paz Soldán el apoyo que solicita y habremos cumplido con un deber cívico, regional y patriótico”.
Posteriormente se instalaron aparatos de puntería y otros materiales propios para el adiestramiento de los socios en el local del club.
Por el mes de febrero, aparecieron en el “El Comercio” de Iquitos, dos artículos en contra del Athletic, en los que se trataba de ridiculizar al club y a sus dirigentes, restar méritos a su campaña deportiva, pintándolas sólo como derrotas o fáciles victorias, impulsado el articulista posiblemente por su antagonismo.
Algunos socios pretendieron acusar de timidez la actitud pasiva de la presidencia, que no dio muestra de ninguna reacción y en una sesión opinaron en el sentido de que se contestara a dichos artículos, pero Meza dijo que ni personalmente concedía importancia a los artículos ni al articulista, como para gastar en publicaciones, “dinero que más falta hacía para fomento de los deportes en la institución”. Juan B. Rojas Torres también opinó en el sentido de no tomar en consideración a dichos detractores ni a sus escritos, porque sólo eran “fruto de la inquina y la envidia que les producía la limpia trayectoria del Athletic, su prestigio conquistado en labor ardua y efectiva en beneficio del sport y la juventud”. “Que el pueblo sensato conoce los móviles que tiene el cronista, quién es él, a qué club pertenece y desde cuándo existe ese club”.
Atribuía a Hibraín Vásquez la paternidad de los artículos, aunque no podía confirmar este hecho, que posteriores campañas en contra del Pardo y la forma como actuaba últimamente, hacía suponer cierta la afirmación de Rojas Torres.
En marzo de 1914, por tener que viajar el presidente Meza a la capital, delegó sus funciones, por acuerdo de asamblea, en Rojas Torres, que como hemos visto no era el vicepresidente, y quien tuvo que afrontar una crisis deportiva, la primera que revistió seriedad y que tuvo graves consecuencias para el club.

Pero, volvamos a los primeros días de 1914 para hacer un relato cronológico de las actividades deportivas.
El 1 de enero de 1914, festejando el C.S. Dos de Mayo el primer aniversario de su fundación y sintiéndose ya con bríos para enfrentarlo, invitó por primera vez al José Pardo a un partido de fútbol, poniendo en disputa una medalla de oro.
Se había renovado también su junta directiva, cuya presidencia recayó en Adolfo Teixeira, funcionario del Comercial Bank y deportista de gran calidad.
Los equipos se conformaron así:
José Pardo: Almeida, Rubén Rojas, Juan José Ramírez, Pedro Gardín, Braulio Meza, Miguel Zumaeta, José Chapiama, Julio Murrieta, Ángelo Ratteri, Rafael del Águila y Pedro Villacorta.
Dos de Mayo: Gonzalo Colmenares, Manuel Dávila, un sargento apellidado Romero, Antonio Acurcio, Eliseo Borbor, Bruno Ríos, Layzamón Pezo, Manuel Bardalez, Miguel Villacorta Alalá, Julián Sías y Adolfo Teixeira.
El uniforme del Dos de Mayo seguía siendo el mismo.
José Pardo ganó por 2 a 0, pero se notaba calidad en el equipo del Dos de Mayo, y el público abandonó el campo complacido.
Con motivo de la inauguración de la Plaza 28 de Julio, que había sido transformada de cementerio retirando gran cantidad de osamentas, el 25 de enero se organizó a iniciativa del coronel Puente, prefecto del departamento, un campeonato de pruebas atléticas y fútbol, entre José Pardo y Dos de Mayo (Loreto seguía en inactividad), poniéndose en disputa una medalla de oro obsequiada por el prefecto.
He aquí las pruebas atléticas y los resultados obtenidos:
100 metros planos 1° Adolfo Teixeira Dos de Mayo 12”
2° Máximo Aguirre José Pardo 13”
Salto largo 1° Pedro Gardín José Pardo 4.80m
2° Pedro Villacorta José Pardo 4.60m
Salto alto 1° Leoncio Burga Pipo José Pardo 1.45m
2° Pedro Gardín José Pardo 1.40m
400 m. planos 1° Alejandro Pinto Dos de Mayo
2° Ángelo Ratteri José Pardo
Salto con garrocha 1° Pedro Gardín José Pardo 2.65m
2° Leoncio Burga José Pardo 2.60m
Lanzamiento de bala 1° Máximo Aguirre José Pardo 9.15m
2° Pedro Gardín José Pardo 8.85m
Carrera de resistencia 1° Alejandro Pinto Dos de Mayo
2° Adolfo Teixeira Dos de Mayo

El partido de fútbol fue ganado por Dos de Mayo con 1 a 0 adjudicándose la medalla de oro obsequiada por el coronel Puente.
Haciendo un ligero comentario de las pruebas atléticas diremos, refiriéndonos a la carrera de 100 metros, que probablemente el tiempo no fue tomado con cronómetro. No hemos podido confirmarlo, pero, nos inclinamos a creerlo así por la diferencia grande entre las marcas y la exactitud de ambas. Es probable que fueran tomadas con los punteros que marcan los segundos en los relojes de la época.
En cuanto al partido, fue tan intensamente disputado que tuvo la virtud de despertar el entusiasmo de la afición. Incluso la prensa local hizo entusiastas comentarios y en uno de ellos se anunció que pronto se pondría en disputa una copa. Nunca se supo de dónde salió el ofrecimiento, pero en aquella época bastaba decir que había un partido y con trofeo o sin él, igual se daban por entero, con más razón en el caso presente que Dos de Mayo salía a la palestra como digno antagonista, haciendo olvidar al Loreto cuya desorganización le impedía dar señales de vida.
En este estado de ánimos, tanto de jugadores como de la afición se realizó el primer partido por la anunciada copa, el 1 de febrero y cuyo resultado fue un empate de un gol por lado.
En este partido, Ángelo Ratteri sin motivo aparente abandonó la cancha. En sesión de asamblea, Julio Gallegos, pidió un voto de censura a la actitud de Ratteri, que era capitán del equipo. Este trató de justificarse diciendo que la había tomado porque sus jugadores no acataban sus disposiciones durante el partido. Después de larga discusión la mayoría rechazó el voto de censura.
Pero quedaba pendiente la disputa de la copa, que se decía en el ambiente deportivo había sido ofrecido por algunos entusiastas caballeros. Según las mismas afirmaciones, confirmadas por los periódicos, que no mencionaban los nombres de los oferentes, dicho trofeo debería jugarse en dos partidos, debiendo ganar los dos para conquistarlo.
El Dos de Mayo había tonificado su equipo con la inclusión de Arturo Robinson, un inglés recio y de elevada talla, y Sidney Dodson también inglés y de impresionante físico; ambos funcionarios del Comercial Bank y que, como compañeros de trabajo de Adolfo Teixeira fueron atraídos al Dos de Mayo. Robinson hacía formidable pareja en la zaga, con Arturo Ruiz, el escolar que hemos mencionado y que debutó exitosamente, de gran vivacidad y muy difícil de burlar. Sidney Dodson, con gran dominio del esférico, fue nombrado capitán por sus conocimientos técnicos; conformaba la línea medular con Manuel Iglesias Barcia a un lado y Bruno Ríos al otro, y en la delantera entró Luis de Britto, que con Serafín Otero eran capaces de destroncar la mejor defensa. Los otros delanteros seguían siendo Julián Sías, Eliseo Borbor y Adolfo Teixeira. En el arco continuaba Gonzalo Colmenares.
Un movimiento subversivo en contra del coronel Puente entorpeció las actividades deportivas, suspendiéndolas casi en forma total, hasta el 5 de abril, en que por primera vez jugaron el primer y segundo equipos del José Pardo y Dos de Mayo. El primero por la copa, y el segundo sólo un amistoso como diríamos ahora. En ambos ganó Dos de Mayo, en los primeros por 1 a 0 y en los segundos 2 a 1. Quedaba pues, pendiente un partido por la copa, ya que según todos los comentarios, quien ganaba dos partidos debía llevarse la copa, y, hasta el 5 de abril, Dos de Mayo había ganado uno. Los periódicos decían que faltaba un partido, el que había de ser decisivo si ganaba Dos de Mayo, en caso contrario había que empezar de nuevo.