Friday, September 08, 2006

Historia del deporte...continúa

Una de las últimas e importantes actividades del tiro en 1912, fue la organización de un concurso sobre blanco inglés a 400 metros, en tres posiciones, cinco balas en cada posición y dos de ensayo. Se inscribieron 74 tiradores, pero sólo dispararon 65. El concurso debió realizarse el 27 de octubre, pero, por diversas razones se fue aplazando hasta el 1 de diciembre en que se realizó.
He aquí el resultado del concurso y los premios que se adjudicaron:

Benito Lores; 14 balas, 113 puntos, emblema de oro
Felipe Donayre; 14 balas, 96 puntos, medalla de oro
Eduardo Bouillon; 11 balas, 77 puntos, anteojos de campaña
Carlos B. Saavedra; 14 balas, 76 puntos, estuche de navaja
Teniente Isauro Calderón; 14 balas, 75 puntos, carabina Winchester 22
Alejandro Alayza; 12 balas, 72 puntos, lapicero y pluma de oro
Mariano Riera; 12 balas, 66 puntos, reloj con escudo peruano
Alcibíades Alván; 12 balas, 64 puntos, reloj de níquel.

Este concurso, hasta entonces, fue el primero en su género en toda la República, por sus características, pues, no se tenía noticia de uno igual en todo el país.
Otra de las actividades deportivas en que se empezó a incursionar en este año, fue el deporte acuático. El 11 de febrero de 1912, en el Salón Unión de don Agustín Blanch, se fundó el Club de Regatas. Fueron 16 los concurrentes y el directorio se constituyó así:

Presidente: Dr. Alejandro Zevallos Velásquez
Tesorero: Marco T. Morey
Secretario: Doroteo Arévalo Bernales.

También el 4 de mayo se intentó fundar con el nombre de Centro Sportivo, un club exclusivamente de box. El de la iniciativa fue Máximo Aguirre, hombre muy aficionado al deporte de los puños, y el local en que se reunían los aficionados estaba ubicado en la quinta cuadra de la calle Putumayo.
La primera exhibición pública de box se hizo en el teatro Alhambra el 22 de junio de 1912, con relativo éxito. No se sabe si la concurrencia fue por ver la exhibición de box en la que intervinieron dos aficionados o por ver la zarzuela que se subió a escena para completar el programa, titulada “El grumete Guillermo Davis”

La nota saltante de la época fue la organización de los equipos escolares, y sus competencias, que bueno es decir estaban auspiciados por los dirigentes del José Pardo.
He aquí una relación de los equipos escolares en los que ya actuaban los futuros crack del fútbol iquiteño, cuyos nombres resaltaremos:

Escuela Fiscal N° 1603: Julián Pérez, JULIO CESAR RUIZ, LUIS HOLGUIN, ANGEL DELGADO, Leoncio Rodríguez, VICTOR REVILLA, Alfredo Paz, A. Vásquez, Emilio Díaz, Hernán Vásquez, Domingo Bardalez, ARTURO RUIZ.

Colegio Departamental: Arturo Urrunaga, RAMON HERRERA, José G. Cárdenas, Antonio Dávila, GUSTAVO KAHN, Augusto Teixeira, JOAQUIN MONTERO, JOSE DEMETRIO RAYGADA, Pedro Ruiz, Mauricio Levy, José del Carmen Vásquez.

Centro Escolar N° 161: Teófilo Cavaillier, Alcibíades Alván, Delfín del Águila, EDUARDO NORIEGA, Federico Vizcarra, Fernando Alvarado, Juan Rojas, Roberto Vásquez, PEDRO VILLACORTA, JORGE NORIEGA, Manuel Castañeda, MIGUEL VILLACORTA, Juan A. Ochoa, Tomás Gonzáles, Rómulo Espinar, Armindo Noriega.

Y tampoco faltaban aficionados que estimulaban a estos noveles futbolistas, organizando partidos y eventos especiales. Tal lo hizo Saverio Popolizio, un gran aficionado al deporte, oriundo de península itálica y que, como dijimos, perteneció al Sport Club.
Obsequió una moneda de oro americana, que acá denominábamos “vaca marta”, para el mejor jugador de fútbol escolar. En realidad una aguila americana.
Se organizaron con este motivo varios clubes y equipos de diferentes nombres, todos ellos formados por jovencitos escolares. Así nacieron el “12 de julio”, el “Argentino”, el “Jorge Chávez”, el “Benavides” y otros más.
Los partidos se realizaron en Morona Cocha, adonde se trasladaba la concurrencia en ferrocarril, que durante la semana conducía leñas y carga, y el domingo acoplaba elegantes vagones de pasajeros y los conducía al tradicional lago.
La clasificación lógicamente era difícil y al final se cambió la adjudicación del premio para el equipo vencedor. La última confrontación se realizó el 7 de enero de 1912 entre el club “Argentino” y el “Benavides”. Los otros equipos habían sido eliminados en partidos disputados ardorosamente. El premio fue entregado al presidente del Benavides, declarado vencedor por 3 a 0, por el señor Guillermo Cockburn.

Todo el año de 1911, fue para el José Pardo casi de estancamiento. Para atraer nuevos socios, se suspendió el cobro de cuotas de ingreso y se inició una intensa propaganda de reorganización interna.
Así mismo y en la esperanza de que el club recobrara su marcha normal se trasladó la sede social de la casa del presidente Meza, a una casa de la calle Nauta, y que entonces tenía el número 142, pero, la incomodidad del lugar les obligó a buscar un nuevo local, más cercano a la Plaza 28 de julio, al campo de Sacha Chorro, y Morona Cocha, que eran los centros obligados de las actividades deportivas de la época.
Y así fue que se trasladaron a la calle Aguirre N° 158, de propiedad del señor Isaac Miguel, pero, antes de finalizar el año se vieron nuevamente obligados a trasladarse porque les era imposible pagar los arriendos, y don Isaac, como buen judío no andaba en muchas contemplaciones, ni quería entender razones de quienes él llamaba “muchachos holgazanes que sólo piensan en juegos y pasatiempos”, y amenazaba con apropiarse de los muebles y materiales del club.
En la imposibilidad de tomar un local apropiado y ante la urgencia del traslado, tomaron una casita de cerco de cañas y techo de palma en la calle Moore y clandestinamente, como ya era su costumbre en situaciones análogas, se mudaron en una noche, cargando con todas sus pertenencias.
Así empezó el año 1912, igual que en el Loreto, que tampoco daba muchas señales de vida.
Para hacer más justificado este abandono, los tripulantes de los vapores ingleses ya muy raramente mostraban entusiasmo por los partidos de fútbol, pues todos les resultaban derrotas. De allí que sólo se jugaron dos partidos; el 18 de agosto con un equipo del vapor “Napo” al que se le ganó por 2 a 0; y el 2 de noviembre con uno del vapor “Manco” al que también se le gano por 2 a 1, ambos en Morona Cocha.
La consecuencia fue que sin el estímulo y la actividad, entraran en un periodo de marasmo, que desesperaba a los más jóvenes, que estaba en la categoría de supernumerarios y ansiosos de formar en sus equipos clasificados. Así discurrió el año 1912
Como consecuencia secundaria, entre estos elementos jóvenes, empezó a germinar la idea de formar otro club deportivo. El resultado fue los prolegómenos de la fundación del Club Sport Dos de Mayo, entre cuyos gestores estaba Pedro Pablo Lozano, Carlos Documet, Pedro Villacorta Vásquez, Julián Sías Malafaya, Rubén Ramírez y Manuel Bardalez.
Este fue el campanazo de alerta que despertó a los directivos del José Pardo. Al notar que sus socios supernumerarios se desbandaban, ellos se reagruparon para prestar mayor atención al club y particularmente a sus actividades futbolísticas.
Pero, ya la chispa estaba prendida entre los mencionados muchachos, todos ellos procedentes de las escuelas, donde merced a las enseñanzas que dieron los instructores del José Pardo, habían cobrado pasión por los deportes, particularmente por el fútbol y al igual que los que fundaron el Pardo y el Loreto, sentían el impulso propio de los hombres libres, para gobernarse solos y trazar su propio destino.
Y el 1 de enero de 1913, en la casa de Julián Sías, situada en el borde occidental de la Plaza 28 de julio, que era el campo de juegos del Pardo entonces, ese grupo de muchachos, en memorable actuación puso los cimientos de la institución que pronto habría de empezar una vertiginosa carrera hacia la cumbre de la popularidad, en la lucha disputada palmo a palmo con las otras dos de su época, que ha dejado para la historia del deporte loretano una estela de recuerdos y jornadas gloriosas que será difícil igualar.
Los fundadores del Club Sport Dos de Mayo fueron: Pedro Pablo Lozano, Carlos Documet, Julián Sías, Pedro Villacorta, Eliseo Borbor, Rubén Ramírez, Manuel Bardalez, Santiago Díaz, y Julián Guerrero, y la junta directiva elegida se conformó del siguiente modo:

Presidente: Pedro Pablo Lozano
Secretario: Carlos Documet
Tesorero: Santiago Díaz Cárdenas
Capitán de juegos: Manuel Bardalez.

El Dos de Mayo empezó actuando como club de segunda categoría, alternando con los clubes “La Mar”, “Doce de Julio”, “Educación Física”, y los equipos de los colegios, Departamental, Centro Escolar N° 161, y Escuela Fiscal N° 1603, que eran verdaderos semilleros de deportistas.
Su uniforme era camisa blanca y pantalón azul de dril fluminense, con franja blanca en las costuras.
En el curso del año 1913, se incorporaron al Dos de Mayo más socios, atraídos unos por la oportunidad de más actividad y otros por la simpatía hacia la novel institución. Entre ellos Gonzalo Colmenares, Antonio Acurcio, Miguel Villacorta Alalá, Bruno Ríos, Adolfo Teixeira, quien se destacó por sus condiciones deportivas y dotes organizadoras, logrando conquistar en sus confrontaciones seguidos triunfos que los alentó a buscar el plano en que actuaba José Pardo y Loreto.
Mientras tanto Loreto, seguía estancado en su organización, y José Pardo tratando de mantener su ritmo, sólo tuvo en los primeros meses de 1913, dos partidos de fútbol; uno con un equipo del vapor “Manco” al que ganó por 3 a 1, y otro con uno del vapor “Atahualpa”, al que también ganó por 4 a 2; en mayo y junio respectivamente y ambos en Morona Cocha.

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