Tuesday, May 30, 2006

Historia del deporte...continúa

CONFLICTO ARMADO CON EL ECUADOR

El 9 de enero de 1,910 se inició un nuevo periodo institucional, en el que se hizo la renovación de cargos y juramentación de los directivos constituidos así:

Presidente Meneleo Meza
Primer vicepresidente Rogerio Carrera
Segundo vicepresidente Braulio Meza
Secretario Doroteo Arévalo
Tesorero Juan B. Rojas Torres
Bibliotecario David Meza
Vocales -Tadeo Alván
-Salvador Kanaffo
-Norberto Soto
-Leoncio Ríos
-Santiago Moncayo
Delegado Elías Cohen
Comisión Fiscal Presidente David Abecasis
Secretario José Antonio Rengifo
Vocal Enrique Zumaeta
Comisión de Sport Capitán General Doroteo Arévalo
Capitán de fútbol Hans Williams Polster
Segundo Capitán Gustavo Montani Burga
Capitán de Cricket David Abecasis
Capitán de Tiro Julio Gallegos
Capitán de Juegos deportivos Samuel Laredo

El receso del Sport Club restó mucho brillo a las competencias depor­tivas, ya que al iniciarse este periodo, solo podían llevarse a cabo, gra­cias a la colaboración de la Guarnición Militar, pero, sin ese matiz de rivalidad y emoción que ya estaban cobrando las que se sostenían entre el Athletic y el Sport Club.
Internamente el Athletic marchaba con toda normalidad, aparte solo en lo referente al pago de las cuotas, problema que siempre afrontó el Club y que preocupaba a sus dirigentes, cuando de satisfacer las obliga­ciones contraídas se trataba.
Llegó un día en que se debía 5 meses de alquileres y el propietario visitaba insistentemente a los directivos en demanda de pago.
El presidente Meza firmó una obligación personal de S/. 100.00, para cubrir parte de dicha deuda y pidió a los socios que se estudiara la forma de cubrirla totalmente. Después de un minucioso examen y amplio debate se acordó que todos los socios que quisieran continuar en el Club, firmaran un acta comprometiéndose a pagar S/.5.00 mensuales, hasta cubrir los S/. 200.00 de deuda y aquellos que estando atrasados no quisieran colaborar, fueran excluidos definitivamente.
De esta manera, en parte y temporalmente se soluciono el problema. El Club abría sus puertas en las noches establecidas y el gimnasio daba la impresión de gran actividad.
La sección de tiro, mediante la ayuda concedida por el Prefecto del departamento tenía armas y municiones para sus ejercicios. Carlos Collazos que había reemplazado al subteniente Tarazona, continuaba dando lecciones de esgrima y dominicalmente los equipos practicaban atletismo y fútbol en la plaza 28 de julio.
Como una de las primeras competencias deportivas del año 1,910, el Athletic organizó un concurso de Tiro permanente en Sacha Chorro, que se inició el 13 de febrero y concluyó el 27 de marzo; para carabina Winchester cal. 22 y fusil de guerra. La inscripción se efectuaba en el mismo campo de tiro e intervinieron especialmente invitados los Clubes Lo­reto y "Loreto y San Martín", aunque la competencia no tuvo carácter entre clubes.
La Prefectura proporcionó armas y municiones en cantidad suficiente para la participación de 100 tiradores y se instituyeron premios: una medalla de oro para el primer puesto, medalla de plata para el segundo y diploma de mérito para el tercero.
No ha sido posible obtener el resultado ni la clasificación en el concurso.
En las actividades futbolísticas, era la Guarnición Militar el prin­cipal antagonista, no obstante que para dichas competencias, los milita­res inscritos en el Athletic participaban por el equipo de la Guarni­ción.
De este modo el 9 de enero, el 23 de enero, el 17 de febrero y el 5 de abril, se realizaron interesantes encuentros entre estos equipos, que estaban conformados del siguiente modo:
Por el José Pardo: Manuel D'Almeida, Doroteo Arévalo, Gustavo Monta­ni Burga, Braulio Meza, David Abecasis, Enrique Zumaeta, Leoncio Ríos, David Meza, Federico Salomón, Elías Cohen, Elías Babilonia, actuando también, Ulises Rengifo, Manuel Vásquez Jares, Hans Williams Polster,
Por la Guarnición Militar: Alejandro Gonzáles, Gilberto Artieda, Cle­mente Salazar, Benjamín Alamo, Domingo Morales, Apolinario Anampa, Gon­zalo Díaz, Alfredo Nuñez, Moisés Yánez, Wenceslao Palomino, Moisés Ló­pez.
En tres partidos salieron tablas, sin abrir el score y en el último del 3 de abril ganó la guarnici6n por el mínimo score.
Cabe advertir que simultáneamente jugaban los equipos de "Educaci6n Física" y "Loreto", los que lo hacían por la mañana e intervenían en esos partidos algunos de los jugadores que debían jugar por la tarde en el Athletic. Así, por ejemplo el 23 de enero, por la mañana jugaron los dos clubes indicados y el de Educación Física, que estaba constituido así: Braulio Meza, Matías Bartra, David Meza, Víctor Urrunaga, Antonio Olór­tegui, Enrique Zumaeta, Bruno Ríos, Víctor Pinedo, Leoncio Burga Pippo, Pablo Lozano, Marcial Bartra, de los cuales, solo los dos Bartra, Pedro Pablo Lozano y Bruno Ríos, que ya se estaba iniciando, no pertenecían al Athletic.
Otra actividad futbolística de este año fue la organización de partidos entre extranjeros y la Guarnición Militar, en los que lógicamente intervenían casi todos los integrantes del equipo del Athletic por uno u o­tro bando. Estos partidos se jugaron el 16 de enero, que resultaron empa­te; el 30 de enero, que también resultó empate y no terminaron por la llu­via y en la continuación del 5 de febrero, siguió sin romperse el empa­te; y el 6 de febrero, en el que luego del tiempo reglamentario se tu­vo que jugar un tiempo suplementario de 15 minutos sin lograr dar un vencedor, lo que da una idea de la paridad de las fuerzas.
El equipo de la guarnición o de los nacionales, se conforma­ba con Alejandro Gonzáles, Doroteo Arévalo, Gilberto Artieda, Elías Co­hen, Domingo Morales, Clemente Salazar, Moisés López, Moisés Yáñez, Francisco Teixeira, que volvía a la actividad luego de extinguido el
Sport Club, Wenceslao Palomino y alternando, Apolinario Anampa, Gonzalo Díaz, Benjamín Alamo, Alfredo Nuñez y Carlos Hernández.
Los extranjeros eran: Manuel D'Almeida Alfred Stevens, Miguel Besso, Víctor Besso, Arthur Sargent, J. Andiola, A. Ferrari, Samue1 Laredo, Serafín Otero Barcia, David Abecasis, J. Polack y A.N. Other.
La prensa local refiriéndose a los partidos, al estilo de la época, decía: "...siempre acertados y correctos Montani Burga y Arévalo y sobretodo Hernández (un novel jugador), que hace las delicias del público, ávido de impresiones deleitosas, si así se puede juzgar a los feroces contrasuelazas (sic) que propinaba a cada momento a un inglés de cal­zón amarillo, su honrosísimo rival"...
En otro párrafo dice: " el puntero zurdo Polster, desvanecía sus es­fuerzos por no tener apoyo. El Juez, no estuvo "equité" (sic) así, de­jó de ver que un back militar cogió la bola con la mano. Se suspendió por este motivo la partida, concluyéndose después entre equipos incompletos. Siempre tablas"...
El 13 de enero el Club Sport Loreto, renovó su primera Junta Direc­tiva, que quedó constituida así:
Presidente Hibrain Vásquez
Vicepresidente Manuel D'Almeida
Secretario Carlos A. Pérez
Tesorero Julio A. Daniell
Vocales -Antonio Olórtegui
-Julio Picón
-Manuel Amasifuén
-Rodolo Rengifo
-Abigail Vargas
Junta Fiscal Presidente César A. Mesía
Secretario Fructuoso Pinedo
Vocal Leoncio Vásquez
Cobrador y citador Tobías Vásquez

Como puede observarse, solo Julio Picón, Manuel Amasifuen, Fructuoso Pinedo, Rodolfo Rengifo y Abigail Vargas no pertenecían al Athletic, lo que confirma la idea de que el Loreto era un Club casi dependiente del Athletic, pues como hemos anotado, incluso sus sesiones se realizaban los martes en su local.
El 4 de Febrero, ya establecida definitivamente la desaparici6n del Sport Club, por circunstancias y motivos de orden interno, la prensa lo­cal opinó que la primera Copa de Plata disputada en un torneo deportivo, y que la estaba conservando el Sport Club por haberla ganado fuera entre­gada al Athletic. Un artículo periodístico de la época decía al respecto
"La persona encargada de los enseres del extinguido Sport Club, con conocimiento de los que formaban parte de él, hará entrega de la Copa de Plata que alcanzó en competencia al Athletic Club José Pardo, su rival en un campeonato y que después invitó varias veces al Sport Club, para diversos torneos, sin conseguir su aceptación, pues, lo natural es que este conserve aquel premio, que bien lo merece, por sus esfuerzos para sostener y conservar viva la afición de los juegos deportivos. Aplaudimos la idea por lo oportuna y justa que es".
No obstante la copa no llegó a entregarse, pues el encargado, señor
Juan Olórtegui Villacorta, opuso tenaz resistencia, contra la opinión de todos los demás socios del extinguido Sport Club y la Copa, que hoy sería una reliquia deportiva, desapareció definitivamente. En cuanto a los enseres jamás se supo de ellos.
A principios de abril, el Athletic organizó, de acuerdo con la Guarni­ción Militar, un Campeonato Deportivo, el que no pudo iniciarse, pues el conflicto con el Ecuador interrumpió todas las actividades.
Al saber de la noticia se organizó una manifestación en la ciudad, la que se realizó el domingo 10 de Abril y que reunió a toda la población en una concurren­cia que fue calificada imponente, para su época, De las filas de la mani­festación salieron cerca de 400 jóvenes que inmediatamente se acuartela­ron.
El 22 de Mayo, en pleno conflicto se fundó el Club de Tiro “Emilio San Martín” y su primera Junta Directiva estuvo presidida por el señor Arnal­do Guichard; Vicepresidente fue el Dr. Matías Ferradas, Secretario, Nati­vidad Cabrejos y Tesorero David Casanova.
Al producirse el conflicto, una ola de emocionada unción patriotica se levantó en el pueblo de Iquitos y unánimemente acudieron al llamado de la Patria, todos los hombres aptos, incluso quienes aun no estaban en edad militar.
No fue pues nada extraño que el Athletic en la inolvidable sesión del 10 de abril, tomara un
acuerdo con el voto aprobatorio unánime hasta la exaltación, declarando en receso las actividades deportivas y sociales del Club, para alistarse en las filas del Batallón Voluntarios de Loreto. El presidente Meza, que siempre se distinguió por sus intervenciones ­en ese sentido, dijo en la citada sesión:
"Los sagrados linderos de la Patria están amenazados por las seculares e inauditas pretensiones de la vecina República del Ecuador. Loreto entero se ha puesto de pie para defender el legado glo­rioso de nuestros libertadores y se apresta a marchar a la frontera, dis­puesto a detener al invasor, aunque sea a costa de su sangre y de su vida. Se ha abierto en Iquitos el Registro de conscripción militar y todos los que pertenecemos al A. C. J. P., debemos acudir en corporación, como socios de este centro, a inscribirnos y como peruanos legítimos se nos tenga presentes para tener el derecho de ocupar los primeros puestos de combate"
Continuó en otro párrafo:
"Solicito señores consocios, la dispensa del acta de esta sesión. En cuanto al Club, que cierre sus puertas mientras dure la campaña, a la que todos marcharemos engrosando las filas en cuanto sea ordenado"
En el Libro de Matricula de socios se hizo la siguiente anotación:
"El presente Registro se cierra en la fecha por tiempo indeterminado por motivo de que el Gobierno ha llamado a todos los ciudadanos aptos en el manejo de las armas a engrosar las filas del ejercito, por el conflicto producido por la vecina República del Ecuador. Se hace constar que el motivo del receso del A.C.J.P., sólo obedece a este llamamiento al ejercito y que terminado el conflicto volverá a continuar su marcha”.-Iquitos, abril de 1910.- (firmado) D. Arévalo Bernales. Secretario. V°B° (firmado) M. Meza. Presidente.”

El Libro de Matricula tenia en esa fecha 117 socios activos.
Al día siguiente estuvieron todos a la puerta del Cuartel General, que provisionalmente se hizo del ya entonces Centro Escolar N° 161, y que luego sería Escuela Pre-vocacional Sargento Fernando Lores Tenazoa.
Otro edificio que servía de cuartel fue uno de dos plantas, ubicado en el Malecón Maldonado y desaparecido en un incendio, cuando servia de oficinas y almacenes al antiguo Servicio Cooperativo Interamericano de Sa­lud Pública.
En ese entonces, delante del edificio, hacia la orilla del río, había una extensi6n de terreno de cerca de 100 metros; pasaba por allí una lí­nea del Ferrocarril Urbano y en ese terreno practicaban sus ejercicios los voluntarios que se acuartelaron en el local. Hoy todo eso ha desapa­recido y la orilla del río ha llegado a los mismos cimientos que quedaron como mudo testigo de semejante tragedia.
Obvio es decir que al llamamiento no acudieron sólo los socios del José Pardo. También lo hicieron muchos que pertenecieron al extinguido Sport Club y los del recientemente fundado Loreto, del Leguía y demás clubes lo­cales; todos unidos por vínculos deportivos y de estrecha amistad.
Algunos de los voluntarios eran de tan corta edad que fue necesario que los jefes hicieran una selección, no siendo pocos los rechazados por ser demasiado jóvenes.
Ya dentro del cuartel, entre los del José Pardo surgió un problema, ha­bían olvidado todo lo referente al local y los arriendos; aun debían al­gunos meses, el receso habría de durar mientras durase el conflicto y no tenían medios de pagar ni lo anterior ni lo venidero.
En una reunión relámpago acordaron trasladar las pertenencias del Club, a la casa del presidente, para cuyo efecto este, solicitó permiso de sa­lida para todos los socios del Club.
Como eran conocidos y alternaban de igual a igual en la vida social con los oficiales, nada difícil fue conseguir el permiso; con mas razón aun cuando el Tnte. Coronel Manuel Márquez, se enteró de los motivos porque lo necesitaban.
Y en el temor de que el propietario intentara quedarse con los muebles y materiales en garantía de la deuda pendiente, al no admitir razones, el traslado se hizo por la noche, dejando el local limpio al amanecer.
Se ignora si dicha cuenta fue pagada alguna vez.
Y llegó el momento en que deberían embarcarse a las distintas guarniciones. Se habían formado seis compañías y en ellas estaban dispersos todos los jóvenes deportistas, motivo de nuestra atención.
Así fue que los grupos se disolvieron, pues, cada compañía fue enviada a distinta guarnición. Al Morona, al Pastaza, al Napo....
Dieron el adiós a Iquitos ante una delirante manifestación de despedida del público que se aglomeró en el Malecón
Y partieron llevando dentro de sus pechos esa mezcla indefinible de alegría y angustia; ansiedad y entusiasmo...entre vivas y sollozos, palabras de aliento, besos de madres y novias
El lamento de la sirena de nuestra legendaria "América" y las pitadas de las otras naves, roncas unas y estridentes otras fueron perdiéndose en la distancia...

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